Home / Información regional / 29 PERPETUAS Y LOS ASESINATOS DE SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL
perpetua

29 PERPETUAS Y LOS ASESINATOS DE SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL

Por Jean Georges Almendras

29 PERPETUAS Y LOS ASESINATOS DE SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL

Por Jean Georges Almendras-30 de noviembre de 2017

 

En el tercer juicio por los crímenes de la ESMA, en la República Argentina,  se dictaminaron 29 condenas perpetuas, 19 condenas más y seis absoluciones. Entre los condenados a  perpetuas se encontraban dos comandantes que tripularon los aviones de la muerte Skyvan.

Mientras los diarios de Buenos Aires vienen dando una especial atención a estas informaciones, en medio de novedades no alentadoras relacionadas, primero: con el ensañamiento de las fuerzas de seguridad del Gobierno, contra pueblos originarios del sur del territorio –Bariloche particularmente- y segundo:  con una serie de situaciones de la vida nacional, donde los principales afectados son los jubilados,  los trabajadores y por si fuera poco,  los familiares de la tripulación  del submarino Ara San Juan, que aún sigue sin ser ubicado (grave hecho que ha generado un verdadera tempestad en la Armada argentina), desde un ángulo reflexivo, la fiscal ad hoc del juicio ESMA lll, doctora Mercedes Soiza Reilly, dijo (precisamente sobre las sentencias del juicio) que “sentencias como éstas vuelven a fortalecer la credibilidad en las instituciones, son un aporte indispensable para fortalecer el sistema de justicia hoy tan cuestionado. Llega en un momento en el que desde algunos espacios se quiere instalar un negacionismo que cuestiona los aberrantes crímenes del pasado. Este proceso, sin duda, representó un antes y un después para todos los que fuimos parte, en especial, para los acusadores. Los relatos de las víctimas y los familiares no pasaron desapercibidos. Y de algo estoy segura: en las salas de juicio los imputados han podido defenderse, ofrecer pruebas, argumentar, confrontar testigos. Han podido ejercer libremente su derecho de defensa de manera amplia. Nuestro país está a dispuesto a seguir juzgando estos crímenes respetando todas las garantías constitucionales. Es indispensable que la experiencia de haber realizado un juicio de la extensión del caso ESMA se haga visible en todos los ámbitos tanto a nivel nacional como internacional”

Fueron 54 los imputados por los crímenes de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada). Incluidos los pilotos –dos-  de los aviones de la muerte. En uno de esos aviones viajaron los doce secuestrados de la Iglesia  de la Santa Cruz. Entre esos pasajeros se encontraban tres madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas Alice Domon y Leonié Duquet. Los pilotos condenados fueron Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D ‘Agostino, de Prefectura. Y hay un hecho muy singular en el trasfondo de estas dos condenas: que las mismas probaron a todas luces la existencia de los vuelos de la muerte, como metodología de exterminio masivo llevado adelante por los genocidas del momento.

Se informó oficialmente que el presidente del Tribunal Oral Federal 5 fue el doctor Daniel Obligado y que el fallo, que fue dividido y discutido por varias horas, fue el siguiente: 29  condenas perpetuas, 10 condenas de entre 8 y 10 años de prisión con cuatro excarcelaciones; también hubo otras nueve condenas, de entre 10 y 25 años de prisión y seis absoluciones. Uno de los absueltos fue el ex ministro de Hacienda Juan Alemann. Fue igualmente absuelto, por unanimidad el piloto Juan Poch, aviador civil en una línea de bandera holandesa y dueño de un fabuloso poder de lobby en Holanda.

Desde Página 12, por ejemplo, se consignó  que cuando Poch escuchó su absolución, se levantó de su silla eufórico, abrazando a antiguos camaradas que luego lo acompañaron en su festejo, entonando el himno nacional. Por su parte desde el salón inferior las expresiones eran otras: “¡! Cárcel común, perpetua y efectiva, ni un solo genocida por las calles argentinas!! “

Días después,  la periodista Alejandra Dandan, de Página 12, entrevistaba a Mercedes Soiza Reilly, una de cuyas apreciaciones ya consignamos en el comienzo de este escrito. Pero hay más reflexiones suyas. Apreciaciones que valoramos mucho porque pertenecen a una talentosa (y valerosa) mujer que fue además impulsora incansable de “esa articulación en papeles y testimonios que puso al descubierto la estructura organizada de la Armada para abastecer aeronaves y tripulantes para los traslados masivos de víctimas para el exterminio” como lo subrayara expresamente Dandan en su crónica.

La colega de Página 12 solicitó a la Fiscal un balance del juicio. Su respuesta fue la siguiente: “El juicio más grande de la historia judicial argentina llegó a su final. Un final que nos habla de los logros obtenidos, de haber completado un gran desafío y que nos lleva a reflexionar sobre lo complejo de probar, después de tantos años y con tanta información depredada, la estructura criminal que funcionó al servicio del plan sistemático de exterminio dentro del centro clandestino ESMA. Las vivencias fueron variadas, me siento satisfecha por la tarea cumplida, vulnerable desde algunos aspectos que incidieron en lo emocional, pero segura del trabajo encarado por el equipo del Ministerio Público Fiscal, por cómo y cuánto se avanzó en ésta reconstrucción. Hoy puedo decir con absoluta certeza, porque lo he vivido, que en las salas de justicia de nuestro país se replica memoria, se reconstruye verdad y se hace justicia. Afrontar este gran desafío representó un gran aprendizaje y por sobre todo, fue una tarea que debimos encarar con intenso compromiso. Nuestro norte fue acercar a las víctimas y a los familiares, la verdad de lo acontecido y lo logramos”

Alejandra Dandan pone énfasis en la importancia del testigo, en el juicio, y a boca de jarro le hace la pregunta a la fiscal, que responde: ”En el juicio, y esto ha sido una constante en todos, los sobrevivientes y los familiares tuvieron la posibilidad de articular con la Justicia los procesos de memoria y verdad que se venían llevando a cabo dentro del movimiento de los derechos humanos y así avanzar en el camino de la reparación. Se pensó el juicio como una acción reparatoria. Los operadores judiciales nos preguntamos una y otra vez qué se hace con lo que se escucha y qué lugar debe asumir el Estado al promover la palabra de las víctimas en contextos judiciales donde se investigan crímenes de lesa humanidad. Y era otro desafío. Si pensamos que sólo el hecho de hablar, relatar, testimoniar frente a los tribunales constituye un hecho reparador, a eso se le suma la dignificación de la palabra. La tarea de la Justicia fue contemplar el marco, el cuidado, el tiempo y se logró trabajando interdisciplinariamente con los equipos de trabajo de investigación sobre los archivos desclasificados del Estado y con un propósito: garantizar el efecto reparador del testimonio. Lo impresionante del juicio, en se sentido, es eso: que ese legado permite entonces articular justicia, archivos y testimonios construyendo espacios de reflexión”.

Hoy por hoy, en el caso Santiago Maldonado se pudo ver (y se puede ver) de qué manera se manipularon los hechos a través de los medios de comunicación. Lo mediático acompasando a la estructura criminal de los tiempos que corren, tal como ocurrió en aquellos años de dictadura militar.

La colega Dandan , en el diálogo con la fiscal hablo de que el alegato pidió reparación sobre las publicaciones que hicieron los medios de comunicación de la época, puntualizando además que la sentencia aún no dijo nada sobre esto.

La respuesta de la fiscal fue esclarecedora: “A lo largo de las audiencias del juicio ESMA, y en especial traído en el testimonio de los familiares, se advirtió que las noticias periodísticas de los diarios de la época daban cuenta de asesinatos enmascarados en contextos de enfrentamientos. Nos preguntamos qué tipo de información se daba a la sociedad sobre las víctimas y entendimos que las mentiras debían ser revertidas por orden de este fallo judicial. Lamentablemente, fue una de las grandes deudas que dejó la sentencia, pues los jueces no se han expedido al respecto, imagino que lo harán, porque fue un pedido concreto del Ministerio Público. Quiero recordar que el juicio nos permitió reunir una cantidad impresionante de recortes periodísticos y advertimos que la información brindada por los medios de comunicación de la ´poca deformaba y falseaba la verdad de lo ocurrido. Que, durante la última dictadura militar, las Fuerzas Armadas, usando los medios de comunicación, difundieron noticias sobre sus crímenes, y los comunicados oficiales presentaban a las víctimas de los operativos como delincuentes, sediciosos y terroristas. Estos reportes gráficos eran parte de la propaganda totalitaria que tenía una clara intención: agitar en la población los fantasmas del miedo y del odio, con claras y marcadas intenciones de instalar aún más la división social entre los ciudadanos. Estas conductas, lejos de ser un ejercicio legítimo de la libertad de expresión, fueron conductas proyectadas en consonancia con el plan sistemático d exterminio y fueron parte medular en su concreción. Los militares ejercieron, a través de los medios de comunicación, acción psicológica, con el uso de los medios de prensa deformaron la verdad y mostraron un enemigo inescrupuloso. Construyeron la idea del enemigo. Por eso, entendimos que había llegado la hora de reparar, de decie la verdad, y que se haga el esfuerzo más tangible para remediar el daño a las víctimas. Dimos por probado que los medios manipularon la información, que mintieron sobre lo ocurrido con las víctimas capturadas o asesinadas de manera ilegal por el grupo de tareas”.

Fueron veintinueve perpetuas en los tiempos de los asesinatos de Santiago Maldonado (y digo asesinato, porque aunque oficialmente fue un ahogamiento, digo como muchos más, que fue una desaparición forzada seguida de muerte) y de Rafael Nahuel.

Fueron veintinueve perpetuas a militares que representaban algo más que los uniformes que vestían; representaban un orden democrático. ¿Democrático? Debieron pasar más de cuarenta años para darnos cuenta (o dar a conocer a las generaciones de hoy) que lo democrático, dejó de llevar de la mano, a lo justo y a lo honesto. Por aquellos años sesenta y setenta, en el nombre de la democracia y de las instituciones, se fabricaron enemigos y se transformaron defensores de la vida y de los derechos, en enemigo. En demonios.

Más de cuarenta años después, somos testigos de los juicios. Justo cuando a viva voz, se grita en el desierto, que a Santiago Maldonado lo desaparecieron en democracia. En una Argentina esquizofrénica. Que un día dicta sentencias de cadena perpetua y otro, que mira a un costado cuando se desaparece a un joven en las aguas del río Chubut (dándole muerte después) o cuando se balea por la espalda a otro joven en una represión demoníaca. Solo por estar en el lado equivocado: los pueblos originarios. ¿Lado equivocado?

Los represores de hace cuarenta años escucharon las sentencias, en el tercer juicio de la ESMA. Los criminales del lado acertado, que se oponen a los del lado equivocado, en el año 2017, son protegidos por el Estado. Están impunes.

¿Habremos de esperar cuarenta años para que ellos también escuchen las sentencias por las muertes en democracia de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel?.

 

—————————————–

*Foto de Portada: www.lasextatev.com