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ARGENTINA: REPRESIÓN SIN LÍMITES

Por Jose Guzman

ARGENTINA: REPRESIÓN SIN LÍMITES

Por José Guzmán – 17 diciembre de 2018

La República Argentina es hoy, un país en el que Derechos Fundamentales, consagrados en la Constitución Nacional, los tratados y las leyes que nos rigen son vulnerados de un modo reiterado y con grave riesgo, no sólo para las instituciones de la República sino, para con el Estado de Derecho mismo.

Durante este 2018 se han generado vulneraciones respecto a áreas como la niñez, género, personas adultas mayores, persecución a personas pertenecientes a pueblos originarios e inmigrantes. Se ha limitado la libertad de expresión, como así también, los retrocesos en materia de lesa humanidad y en el proceso de memoria verdad y justicia. Diferentes situaciones que han debilitado los procesos de justicia y la incompatibilidad de las sentencias con los estándares internacionales de los Derechos Humanos.

El gobierno de Mauricio Macri, en tres años de gestión, alcanzó la cifra récord de 1.000 asesinatos en manos de las Fuerzas de Seguridad. Es el gobierno más represivo desde 1983 a la fecha, según cifras de la CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional), y la encargada de este récord es Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad de la Nación), utilizando organismos de seguridad como adoctrinadores del terror.

La Gendarmería Nacional Argentina, aquellos “centinelas de la patria” como reza su lema, ha sido un fiel aliado de Bullrich y éste Estado un opresor de los derechos humanos, involucrados en centenares de situaciones, donde, más de una vez la muerte ha llegado a quienes reclamaban: “la impunidad de la avanzada represiva contra los sectores que se organizan contra las medidas de ajuste de los gobiernos provinciales, es feroz, son funcionales al gobierno nacional, la única manera de intentar ponerle freno, es que profundicemos el protagonismo y la presencia en las calles y para eso es requisito fundamental, fortalecer la unidad de acción”, denunciaba la CORREPI hace unos días, en una entrevista en radio nacional y expresaba lo siguiente:

¿Cuál es el rol del sistema judicial en esta etapa?

El poder judicial, siempre lo hemos dicho, podrá ser independiente del rey de España, pero del gobierno de turno jamás. Ya tenemos unas cuantas décadas post-dictadura para sacar conclusiones”. “En cada momento histórico, sobre todo el fuero federal, que es el más vinculado al poder político, se alinea para poder producir las resoluciones que necesita el poder estatuido de cada momento”. “Por eso, hoy, hay jueces como Sergio Torres que, por ejemplo, jugaba un rol dentro de la gestión Kirchnerista y ahora, juega un rol igual de representativo para la justicia macrista”. “Algunos dicen: “qué barbaridad, ¿cómo este hombre que era un garantista hace las cosas que hace?” bueno, porque es Juez. “El que quiera esperar otra cosa, no está entendiendo como funciona el aparato estatal”.

¿El ascenso a un Gendarme o las palabras justificando la represión de Bullrich, o el propio Macri, son tomadas como mensaje por las fuerzas policiales?

No son mensajes, son órdenes”. “La diferencia con el gobierno de Cambiemos, es que, es la primera gestión que abierta y francamente le dice a la población”: “yo soy la Jefatura y la conducción de la Fuerza de Seguridad, hacen lo que yo le mando a hacer”.

Después de lo de Santiago y Rafael lo dijeron por turno Macri, Bullrich, Garavano y demás. Lo más explícito fue lo de Macri a las 48 horas del fusilamiento de Rafael Nahuel, cuando dijo en una reunión de gabinete: “tenemos que volver a la lógica que la voz de alto significa que te entregas”

El mensaje es a la población, a la fuerza, lo que le dan son órdenes. Y estos comunicados de felicitación de Bullrich y demás, son la demostración de “bravo muchachos, hicieron lo que dijimos que hagan”.

La pregunta ineludible es: ¿La Gendarmería Nacional ha cambiado su accionar o siempre fue servil a los intereses de sofocar revueltas sociales?

Aunque la historia oficial dice que la Gendarmería Nacional Argentina nace como una nueva Fuerza de Seguridad Militar con funciones de policía, para proteger las zonas de frontera, lo cierto es que su rol siempre fue otro: intervenir en los conflictos sociales dentro del territorio nacional como brazo armado del Estado para sofocarlos y restaurar el “orden”.

Gendarmerías volantes” de alcance provincial como la creada por Yrigoyen en 1921 para reprimir las huelgas de los peones rurales en Santa Cruz o la que reprime en Chaco, ese mismo año, la protesta de los obreros de la compañía inglesa La Forestal. La ley sancionada en 1938, que crea formalmente la Gendarmería Nacional fue un pedido de la firma Bunge & Born para terminar con las andanzas de los bandidos rurales dentro en la provincia de Chaco.

De la Mano de la Sociedad Rural de Esquel, en 1937 Gendarmería Nacional desalojó y reprimió a la Reserva Nahuelpán.

El 10 de octubre de 1947, cientos de indígenas Pilagá fueron asesinados en un paraje cercano a Las Lomitas, Formosa. Los persiguieron, violaron, fusilaron, apilaron y quemaron. Una violencia que se inscribe en un contínuo histórico en donde la reunión de sujetos indígenas en el espacio público reactiva rápidamente la necesidad de poner punto final al “malón”.

El Director Nacional de la GNA dio la orden al Regimiento 18º para atacar con ametralladoras, fusiles y carabinas a los Pilagá.

El barrio de Mataderos se convirtió en un verdadero campo de guerra, en enero de 1959. Trabajadores del frigorífico Lisandro de la Torre y los vecinos del barrio de un lado, el Gobierno con sus Fuerzas Armadas y de Seguridad del otro. La planta fue ocupada el día 15, por sus empleados, en respuesta a las intenciones de Frondizi de privatizar el frigorífico con reducción de personal y aumento de los ritmos de producción incluidos. La toma fue apoyada por los vecinos y comerciantes de la zona, recordada por las Barricadas de Mataderos. En este contexto la GNA estrenaba una nueva forma de intervenir en los conflictos sociales: estaba operando en zona urbana y actuaba bajo las órdenes directas del ejército, basándose en el modo de operar del Ejército Francés.

En 1976 se produjeron una serie de apagones de luz en los barrios del departamento de Ledesma (Jujuy), durante los que fueron secuestradas 400 personas, de las cuales 55, aún permanecen desaparecidas. Desde las 22 hs hasta las 06 hs del día siguiente, la Gendarmería y otras fuerzas de seguridad cortaban el suministro de electricidad de la usina, ubicada en el barrio Libertador General San Martín.

Guardián del “orden interno” en los 90: el Cutralcazo 

El primer gran levantamiento de los “piqueteros” durante los años de ofensiva neoliberal fue conocido como el Cutralcazo, en junio de 1996 en Neuquén. En junio estalló el conflicto, luego de falsas promesas del gobernador Sapag de crear nuevas fuentes de trabajo. La ruta nacional 22 fue cortada por los pobladores de los municipios vecinos de Plaza Huincul y de Cutral Co. Cinco días después la orden de desalojo puso a 400 gendarmes con perros, decenas de vehículos, camión hidrante, balas de goma y gases lacrimógenos frente a frente con los manifestantes. Más de 20 mil personas presentes protagonizaron una verdadera pueblada. En abril del año siguiente volvería a producirse otro levantamiento en Cutral Co también reprimida por Gendarmería y por la policía provincial. En una de esas jornadas, una bala de la policía asesinó a Teresa Rodríguez, una empleada doméstica de 25 años con tres hijos.

A finales de los 90 la GNA empezó a utilizarse sistemáticamente en manifestaciones con una fuerza de choque que fue en aumento. En el Norte, las comunidades Wichi, Qom, Pilagá y otras, son reprimidas sin control, constantemente en sus territorios.

El 1ero de agosto de 2017, la represión desmedida de GNA terminó con la vida de Santiago Maldonado.

Hay que tener en cuenta que la GNA está fogueada por un alto nivel de racismo hacia las comunidades aborígenes (pese a que la mayoría de sus agentes, en sus venas llevan la misma sangre) en las últimas represiones, como en la del 1ero de agosto, muchos de los gendarmes no tenían casco ni chalecos antibalas, ni equipamiento alguno. Sin embargo, los uniformados avanzaron en una cacería hasta con piedras en las manos, porque la Fuerza reclamada por jueces como Otranto y la Sociedad Rural Argentina está parapetada de racismo más que de otra cosa. “Que indios de mierda como no los matan a todos”, escribió Ramón Vera (Gendarme presente en el operativo donde Santiago Maldonado pierde la vida), el 8 de agosto de 2017.

Todo esto nos hace entender, que el aparato represivo es guiado por intereses que escapan de alguna bandera política en particular y que han sido siempre utilizados para ejercer la represión ante el grito de los oprimidos.

“Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece, así como propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas”, escribía Rodolfo Walsh.

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*Foto de portada: Antimafia.

*Foto 2: Jorge Ariza