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BERTA ZÚÑIGA CÁCERES: LIDER, SIMBOLO Y LEGADO ANCESTRAL

Por Jean Georges Almendras

BERTA ZÚÑIGA CÁCERES: LIDER, SIMBOLO Y LEGADO ANCESTRAL.

Por Jean Georges Almendras-27 de enero de 2014

      La hija de Berta Cáceres, en Honduras, enfrenta al poder como su histórica madre  

Entrevista exclusiva de Matias  Guffanti y Andrés Volpe para programa “Frecuencia Joven”, del Movimiento  Our Voice, emitido  por FM 92.7, Rosario, Argentina

“En la madrugada del 3 de marzo del 2016 América entera tembló, moviéndose sus más profundos cimientos. La sangre de sus venas, abiertas desde los primeros años del colonialismo, volvió a derramarse una vez más, cayendo fría sobre una tierra pisoteada y explotada, pero al mismo tiempo firme y fuerte en su resistencia. El asesinato de Berta Cáceres en Honduras resonó en todo el mundo. Y su lucha, como semilla en tierra fértil, brotó en la vida de todos los pueblos hoy perseguidos y reprimidos cada vez con más brutalidad, en nuestra sufrida Latinoamérica. Berta Cáceres, co-fundadora del Concejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), activista y líder indígena de la comunidad lenca, con una lucha coherente y sin miedo a decir la verdad, logró  torcer el brazo de la constructora más grande de represas a nivel mundial, haciendo que la Corporación Financiera Internacional, institución del Banco Mundial, abandonara el emprendimiento. Su vida dejó un gran legado de denuncia al capitalismo despiadado de las grandes potencias en Honduras”

Así abría mi amigo y colega Guffanti su entrevista a la hija de Berta Cáceres. La mujer que valerosamente se enfrentó al poder. Ese poder que acabó con su vida, pero no con su lucha. Porque su lucha continuó su camino. Resistiendo los embates de los criminales. Los criminales que al segundo de lograr su cometido dejaron abiertas las puertas para que la lucha de su víctima tuviera una sucesora, redoblada en fortaleza y en militancia: Berta Zúñiga Cáceres, su descendencia lenca: una joven de 26 años. Sobrada en inteligencia. Sobrada en conciencia y en inteligencia. Y sobrada en carisma y esperanzas.

Los autores materiales  e intelectuales del crimen de Berta Cáceres seguramente nunca imaginaron  que una hija suya iba a tomar las riendas de una militante lucha en nuestros días, en defensa de la tierra, y de la comunidad lenca. Nunca imaginaron  que las denuncias de la activista asesinada tendrían una caja de resonancia de proporciones, hoy inimaginables, dentro y fuera de las fronteras de un Honduras aguijoneado por el poder. Un poder,  que no deja de sembrar muerte y sufrimientos, por supuesto amparado en la impunidad y los eternos dineros que lo patrocinan todo, inclusive la fraudulenta reelección de Juan Orlando Hernández, quien representó  en todo su mandato anterior los intereses de Washington en América Central.

Andrés Volpe, otro colega y amigo, participó junto a Guffanti del jugoso diálogo telefónico con Berta Zúniga Cáceres. Un diálogo, que fue una muy jugosa oportunidad, para tener de ella, personalmente, su sentir y su visión, de su actividad cotidiana (la de seguir denunciando con nombre y apellido a los responsables de los asesinatos de activistas, una práctica que ya es dramáticamente recurrente) , de la lucha que ella misma lidera en el seno de la organización a la que pertenecía su madre, COPINH (una organización emblemática en Honduras,  que difunde los derechos del pueblo indígena) y de su lucha como protagonista relevante y referente de la oposición al gobierno de Hernández.

Se trata de una excelente entrevista de dos periodistas jóvenes, en un franco mano a mano con una activista, igualmente joven,  que prácticamente nuclea a todos los pueblos originarios de Honduras,  y que es el legado viviente de una lucha ancestral. Una entrevista que  nos acerca a sus ideas, a sus vivencias y  a sus vibraciones. Las vibraciones de  una mujer que sabe perfectamente lo que tiene entre manos. Que sabe perfectamente los riesgos que penden sobre su cabeza y lo que significa su lucha, para su comunidad y para el mundo entero. Lucha que  la desarrolla y la vive, con sabiduría, con astucia, y con la sensibilidad lenca. Esa sensibilidad lenca, que es la sensibilidad de todos los pueblos originarios  que hoy luchan por sus derechos, por  su cultura, por su autonomía, y por su libertad, dentro y fuera de Honduras. Esa libertad que hoy se cercena y se condiciona con las riquezas y las mieles de un capitalismo perverso que nos devora, descaradamente, prepotente y vistiendo los ropajes  de las falsas democracias y de los falsos progresismos.

Se trata de una entrevista, comprometida y que compromete a quien la lee. Porque es una entrevista encarada a conciencia. Una entrevista que abre las conciencias y que nos lleva inexorablemente  a ser militantes de una causa noble. De una causa de nuestros días. De una causa que ahora ya es también de los jóvenes que dialogaron con Berta Zúñiga. Una líder. Un legado. Un símbolo.

 

Para aquellos que no lo conocen ¿Qué es el COPINH?

El COPINH es una organización que difunde los derechos del pueblo indígena lenca, fundamentalmente, que ha luchado desde hace casi 25 años por los derechos territoriales de las comunidades indígenas que desde la política estaban viviendo marginamiento y padeciendo una cantidad de violaciones a sus derechos. El COPINH es también una organización nacional articulada con otras organizaciones de pueblos indígenas, con organizaciones de los movimientos sociales y también ha tenido un trabajo internacional con espacio de lucha popular, de lucha por la democratización de los países y por las transformaciones profundas de las sociedades en América Latina. En el recorrido de su historia ha hecho una lucha fundamental en defensa del territorio o la titulación comunitaria de los territorios del pueblo lenca, pero también por la defensa de todos los bienes comunes que ahora se han convertido en bienes estratégicos como los ríos, como el subsuelo y, en ese sentido, le ha tocado enfrentar a terratenientes, a empresarios nacionales, a empresas trasnacionales y a toda una gama de proyectos hidroeléctricos, mineros, a los constructores de parques eólicos. Ha llevado adelante la lucha contra la militarización integral del territorio nacional, la lucha por la seguridad alimentaria y la lucha por los derechos de las mujeres. Es una lucha bastante amplia, bastante abarcadora, pero debido al momento histórico el COPINH se convirtió en un referente de lucha para el país.

¿Se puede decir que la lucha fuerte de esta organización que ustedes llevan adelante se hizo a partir del golpe de Estado del año 2009 a Manuel Zelaya o es anterior?

 -Nace muchísimo antes, en el año 1993, fundamentalmente por el tema de tierras,  pero digamos que el contexto del año 2009 cambia la lucha de todos los movimientos sociales, porque a partir de ahí la violencia y la persecución del Estado se comienzan a agudizar muy fuertemente en el tema de la defensa de los territorios. También se agudizan porque la política del golpe de Estado era empujar un modelo económico para el país que tiene como centro el trasiego y saqueo de los territorios. Entonces, una de las primeras políticas, aparte de la militarización y la re militarización del país, tuvo que ver con el funcionamiento de la actividad privada. En el año 2010, después del golpe, hubo una cantidad impresionante de concesiones para la construcción de hidroeléctricas y de mineras, y eso afecta a los pueblos indígenas porque somos los que estamos al cuidado de las fuentes de producción de agua y de la riqueza natural en general. Entonces el COPINH, junto a otras organizaciones sociales, denuncia en ese momento, como movimiento, lo que considera un nuevo golpe de Estado. En ese combo de privatizaciones se entregan 49 concesiones hidroeléctricas y un pequeño número de eólicas, solamente en el territorio lenca. Entre esas concesiones está la del río Gualcarque con la construcción del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, que hoy se ha convertido en un emblema de lucha de Honduras y a nivel internacional, porque las empresas constructoras se vieron involucradas en el asesinato de nuestra compañera, coordinadora general Berta Cáceres, mi madre.zuñiga1

Hablando de tu madre ¿cuál fue el legado más importante que dejó a todos los pueblos y a ustedes, sus hijos?

-Yo creo que sobre todo es un legado de compromiso con el territorio, con el pueblo lenca, con sus luchas profundas. Es una lucha integral que abarca no sólo el tema contra las hidroeléctricas, sino que tiene que ver con el tema de lo económico, que tiene que ver con las violencias externas y también con las violencias internas que hay contra los movimientos. Se trata de construir una propuesta de vida para el pueblo lenca en el marco de su cosmovisión, pero también en el marco de la coherencia con los principios que construyeron a esta organización. Al día de hoy ya es un desafío importante sostener el trabajo organizativo del COPINH, que evidentemente se vio atacado muy fuertemente con este asesinato, pero también por un proceso de criminalización a nivel de todo el país y que por supuesto hace peligrar la existencia de la organización y del proyecto político que co-fundó Berta Cáceres. Yo creo que ese es su legado. La situación en Honduras ahora mismo es bastante tremenda por todo lo que ha venido pasando luego del fraude electoral en las elecciones generales y plantea un desafío muy importante de cómo reconstruir la institucionalidad. Significa refundar el país porque realmente el nivel de corrupción es muy grande, el nivel de entreguismo por parte de las autoridades de Honduras es enorme y ha afectado la vida de todo el país, con niveles de violencia y de represión bastante importantes.

El atentado de tu madre tuvo repercusión en todo el mundo, quería preguntarte tu opinión o que es lo que se sabe más exactamente ahí, en Honduras. ¿Quién fue realmente el que llevó adelante ese atentado? Algunos dicen que fue una mafia local, otros dicen que fue el mismo gobierno de Honduras el que ordenó hacer el atentado, y otros dicen incluso que hay gente internacional involucrada en el asesinato ¿cuál es tu opinión sobre esto?

-El caso del asesinato de la señora Berta Cáceres es emblemático no solo por la resonancia nacional e internacional que tuvo la denuncia frente a un acto en el que se vio agraviada muchísima gente, sino que es emblemático también por la estructura criminal que activó ese asesinato, en el que se ven a todos los actores que has mencionado, de estructuras locales o funcionarios locales hasta estructuras de peso nacional. Nosotros identificamos como motor del asesinato a la empresa DESA, constructora del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, que es una empresa  nacional apoyada por el capital internacional, el Banco de Desarrollo Europeo y un banco multilateral, el Banco Centroamericano de Integración Económica, que efectivamente conocían la situación de violencia que arrastraba el proyecto, y del cual el asesinato sólo es su máxima expresión, y que ya se había visto involucrado en el asesinato de otros líderes comunitarios como el del compañero Tomás García, que fue asesinado a manos de un militar que recibía órdenes de la empresa en el año 2013. Entonces ya se conocía la violencia instalada por el proyecto, pero se da la particularidad que esta empresa es propiedad de una familia que forma parte de la oligarquía nacional, una familia defensora del golpe de Estado, una familia defensora del fraude electoral, la familia Atala. Esta familia dueña de la empresa tiene contactos a un alto nivel de los funcionaros actuales, entre ellos, el actual Ministro de Seguridad, que es el que comanda la represión militar de la población que ha salido a las calles después del fraude electoral y que tiene también una participación muy importante en dicho proceso. Esta empresa que coordinaba estructuras de seguridad del Estado, también creó una maquinaria local, que funcionaba como estructura paramilitar para intimidar a la población en resistencia, para intimidar al COPINH y para coordinar en parte el plan de ataque para asesinar en aquel momento a la compañera Berta Cáceres. En la actualidad hay detenidas ocho personas. Esa fue la respuesta del Estado ante la presión nacional e internacional. Pero estas ocho personas no son las figuras de máxima responsabilidad en el asesinato. Hoy mismo, con la información que se tiene sobre el caso se conocen, con evidencia sustanciosa, los nombres de las personas que son los autores ideológicos y máximos responsables del asesinato. Sin embargo, por pertenecer a familias poderosas y por estar protegidas por el Estado no las han procesado y no hay ningún procedimiento por parte de las autoridades hondureñas

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para que sean detenidas. Existen más evidencias de estas personas que de algunas que ya están imputadas. Entonces, por supuesto que es una grave preocupación, entendemos que hay una complicidad por parte del Estado hondureño, para proteger a funcionarios que se han visto involucrados, pero también alguna actuación de impunidad para impedir la verdadera justicia montando una cortina de humo con las personas que ya han detenido. A finales del año 2017 fueron detenidos dos policías por falsificación de pruebas pero eso sigue siendo, como decimos acá, de bajo nivel, porque hay otras personas más importantes y con mayor participación  en el asesinato.

Hay una versión sobre la organización llamada USAID que pertenece a EE.UU. y que actúa en varios países de Latinoamérica, relacionada a la empresa hidroeléctrica que tu madre denunciaba y según recuerdo en una entrevista tu mamá hizo una denuncia pública de que EE.UU. trataba a Honduras como una plataforma para trabajar militarmente en otros países. ¿Cuánta injerencia tuvo EE.UU. y sus organizaciones en el asesinato de tu mamá y en la situación actual de Honduras?

-Yo creo que ese es un punto bastante importante en medio de la denuncia a las estructuras locales, nacionales, y al avance internacional, que quedó un poco invisibilizado y con las manos bastante lavadas, y ese punto es la participación de los EE.UU en el asesinato. Creo que hubo una participación, que tuvo una responsabilidad general. Porque EE.UU. fue el país que primero legitimó el golpe de Estado a nivel internacional, porque es uno de los países que más ha apoyado y sostenido a los gobiernos golpistas de Honduras con un apoyo económico muy importante que se destina para el reclutamiento de los cuerpos de seguridad, los cuerpos represivos los llamamos nosotros y que, por supuesto, ha tenido un papel fundamental en garantizar la inversión de la empresa DESA en el proyecto Agua Zarca a base de la represión de las comunidades. Pero también tienen una responsabilidad directa con la participación de su agencia de cooperación USAID que tenía un contrato firmado con la empresa DESA de colaboración mutua. El trabajo que hacía USAID era el de promover la entrega de regalías a las personas que simpatizaran con el proyecto hidroeléctrico. Formaba parte de las estructuras paralelas que se montaban frente a la comunidad que hacía una resistencia bastante importante al proyecto hidroeléctrico, fue un proyecto de cooperación incluso muy cercano a la fecha del asesinato y por supuesto que la gente de cooperación no desconocía la situación de violación a los derechos humanos, de persecución y de estigmatización que vivía el COPINH por parte de la empresa DESA. Este acuerdo de cooperación se rompe luego de la fuerte denuncia que se produce luego del asesinato, porque se quería desvincular inmediatamente a USAID de la empresa, pero efectivamente existió, permitiendo, y no solo permitiendo sino también respaldando un proyecto que ya se sabía desde antes, era de violación a los derechos de las comunidades indígenas.

Berta, el año pasado te nombraron Coordinadora del COPINH y una semana después sufriste un atentado ¿cuál es la situación actual?

-Yo creo que las causas estructurales que produjeron el asesinato de Berta Cáceres, de nuestra compañera, tienen que ver con la violación al derecho de consulta previa a los pueblos indígenas, con el irrespeto de las empresas extractivas frente al pueblo y con la violencia, la corrupción y la persecución, que no han cambiado absolutamente en nada. Entonces, ese cambio integral que nosotros anhelamos y que debería colaborar para denunciar un asesinato de estas magnitudes, no se produce. Es por eso que hoy estamos ante una coyuntura muy difícil, en el sentido de que hay una represión muchísimo más abierta y descarada, aún con una vigilancia muy importante de la comunidad internacional pero que, ante el papel de países como EE.UU. que respaldan un evidente fraude electoral, pierde fuerza y se vuelve bastante preocupante porque contribuye a profundizar los niveles de violencia. Sin embargo, yo creo que todo el mundo aquí, todo el movimiento social, toda la población, previeron que evidentemente iba a haber un fraude electoral, por los pactos políticos que hoy tiene el señor presidente de la República, por el proyecto político de saqueo económico que él representa, de respaldo a la oligarquía más rancia de este país y de los intereses internacionales obviamente. Ahora bien, a pesar de una institucionalidad alineada totalmente a esos intereses, sin embargo, luego del fraude electoral, lo que nadie esperaba era un levantamiento tan importante. Por supuesto que los pueblos indígenas nos sentimos agraviados, una parte de los sindicatos se siente agraviada, pero no había certeza de que ese malestar se iba a canalizar a nivel de todo el país, de una población que no está organizada y que ha sido la que en mayor parte ha salido a las calles. Eso significa una ganancia muy importante para los movimientos sociales, para el pueblo hondureño y también es muy importante porque nosotros pensábamos que luego de las festividades de fin de año no iba a volver a levantarse el movimiento contra el fraude electoral y sí lo está haciendo. Las recientes manifestaciones del 12 de enero, muestran un número muy importante de gente que continúa saliendo a las calles, para rechazar al poder político representado por Juan Orlando Hernández. Entonces yo creo que sin dudas es una oportunidad muy importante, ya nos acercamos al paro nacional que se va a hacer del 20 al 27 de enero que es el día de la toma de posesión de Juan Orlando Hernández y que la gente sigue rechazando. Siempre decimos que no nos importa que toda la comunidad internacional reconozca a Hernández como presidente porque lo importante es que el pueblo hondureño sigue desconociéndolo.  Nosotros esperamos que los ocho días de manifestación que vamos a tener a partir de este 20 de enero en las calles, logren la renuncia del presidente electo de la República, a la vez que apostamos a algo más grande que a un cambio de presidencia, apostamos a una transformación profunda y por lo tanto volvemos a  zuñiga3

poner sobre la mesa el proyecto de una Asamblea Nacional Constituyente para Honduras, para producir esa reforma integral de las instituciones del Estado. Por eso yo creo que es un momento muy importante que seguramente va a tener una respuesta represiva también importante de parte de las fuerzas de seguridad del Estado, pero la gente tiene una actitud desafiante en las calles y hasta cierto punto ha perdido el miedo de manifestarse y de enfrentarse a toda la violencia del Estado.

¿Cómo fue ese intento de atentado que sufriste? ¿Por qué crees vos que causa tanta preocupación la lucha que ustedes están llevando adelante a las personas más poderosas del país?

-El atentado se produjo en fecha muy cercana a mi nombramiento en la nueva coordinación general, en una comunidad que está protegiendo el agua y en la que la USAID también se ve involucrada. La comunidad estaba intentado hacer una reestructuración del Consejo Indígena Comunitario, que es una estructura organizativa ancestral del pueblo que promovía el COPINH. Una persona que conducía un vehículo nos quiso sacar de la carretera a mí y a dos personas más, que forman parte de la coordinación del COPINH. Este atentado fue denunciado inmediatamente por nosotros, fue también bastante promovido por distintas instituciones de derechos humanos y la persona que lo cometió fue plenamente identificada pero sigue en total libertad. Todos estos hechos acontecen obviamente porque no hay ninguna sanción a los responsables de los delitos de ataque a las organizaciones o a las personas que formamos parte de las mismas, como sucedió en el caso de la compañera Berta Cáceres. El Estado manda un mensaje de impunidad, el que quiere puede hacer básicamente lo que sea y no hay sanción. También creemos que es parte de un plan para instalar el miedo en la población, en las organizaciones y paralizar nuestro trabajo. Los ataques también se producen porque el trabajo del COPINH es muy importante, desafía al día de hoy el corazón verdadero del capitalismo que es el extractivismo. En nuestra zona el COPINH es un referente que se ha convertido en un ejemplo de lucha y resistencia, asumida hoy por los pueblos de otras regiones que están en una lucha frontal contra los proyectos hidroeléctricos, en los que la cúpula más importante de Honduras está involucrada. Hoy el nuevo negocio es el tema energético, es el negocio más lucrativo, más pujante, respaldado por empresas internacionales con la falsa promoción de las economías verdes, de las energías limpias, que nosotros decimos siempre son energías asesinas bañadas en la sangre de distintas comunidades y que no son realmente la alternativa energética para las necesidades del pueblo. En ese sentido el COPINH adversa los intereses de los grupos económicos, no sólo de la oligarquía sino también de los terratenientes, que son funcionarios del Estado que hacen inversión en estos proyectos como por ejemplo la presidenta y diputada del Partido Nacional Aurora López, que es un ejemplo de la participación de los funcionarios del Estado, incluso de militares, en este negocio. Entonces, por supuesto, nuestra lucha se quiere silenciar, se quiere destruir, pero no vamos a parar, vamos a continuar siguiendo el ejemplo de la compañera Berta Cáceres y de los compañeros y compañeras asesinados en este país.

¿Cómo ves el papel de los medios de comunicación en Honduras, han recibido apoyo de parte de ellos, han sido criticados?

 –No, para nada. Los medios de comunicación masivos más importantes y de transmisión a nivel nacional pertenecen justamente a estas mismas familias, las televisoras más importantes defienden el fraude electoral, lo justifican y por supuesto, han jugado un papel importantísimo en la criminalización de la protesta en las calles, diciendo que somos grupos delictivos, que lo que queremos es el desorden y promoviendo ese mensaje para toda la población hondureña han tenido un papel fundamental. Sin embargo, yo creo que, ante el cuestionamiento tan grande de la población hondureña los pocos medios alternativos y de escaso alcance nacional se han posicionado desde el 26 de noviembre, en que fueron las elecciones, hasta ahora como medios muy fuertes que son escuchados por la población y que sí están diciendo la verdad. En ese sentido han sufrido la pérdida de mucha audiencia los medios golpistas como les decimos acá, porque se ha evidenciado su claro papel, su clara vinculación con oscuros intereses y esa es una de las ganancias que ha tenido este movimiento. Y otra ganancia es el papel que cumplen aquí los EE.UU. que antes no quedaba tan claro para toda la población hondureña. Otro papel importante es el de las radios comunitarias que tenemos las organizaciones sociales y que desde el día de las elecciones empezamos a decir la verdad de todas las irregularidades que se estaban viviendo en las mesas electorales, ese fue el primer fraude, lo que no nos imaginábamos era que iba a haber un segundo fraude con la violación del sistema de conteo de los votos a nivel nacional, sobre todo teniendo una observación internacional tan importante. Yo creo que el tema de los medios es también estratégico y lo estamos planteando para el futuro, porque en los golpes de Estado los medios son defensores del modelo económico, de la política de Estado y sabemos que no existe una democracia en el tema de la comunicación.

¿Cómo se puede apoyar la causa del COPINH?

-Con muchas cosas. Particularmente en Argentina hubo un movimiento muy importante de movilización en las calles frente a la embajada de Honduras, como también una corriente muy importante, muy apreciada por el COPINH y por sus comunidades, primero de denuncia de lo que el Estado hondureño ha venido haciendo luego del asesinato de Berta Cáceres, de denuncia ante cada una de las violaciones a los derechos humanos que vivimos por estar en las calles, en el contexto del país pero que también ha significado un apoyo al visibilizar la lucha de las comunidades indígenas y de articulación directa con la organización. Nosotros participamos en el Encuentro Nacional de Mujeres que se hizo en la Argentina el año pasado, en el Chaco, donde apreciamos que existe un nivel de información bastante importante por parte de las mujeres que asistieron al encuentro, fue un espacio donde se denunció la estructura criminal que promovió el asesinato, con un acompañamiento permanente y con el reconocimiento a la compañera Berta Cáceres. Yo creo que lo primero es denunciar, visibilizar nuestras luchas. Pero también salir a las calles y exigir a las autoridades hondureñas, como así también a las argentinas, para que individualicen y encarcelen a los asesinos y represores.

-¿Qué consejo o palabras les dejarías a los jóvenes?

– Yo creo que hoy en día a la juventud se nos ha estigmatizado muchísimo en el sentido de construirnos como jóvenes indiferentes, a los que sólo nos preocupan las redes sociales, pero yo creo que hay un compromiso de la juventud para ser parte de la historia de cada una de nuestras regiones. Así es por lo menos en Honduras y justamente en estas movilizaciones la juventud ha sido la más desafiante a las estructuras militares que son muy temidas acá y eso ha sido un aporte importantísimo para romper el miedo que muchas veces es el que paraliza a las sociedades. Yo creo que lo importante es sentirnos en el deber de aportarle a nuestra historia, a la transformación social y romper con el estigma de la indiferencia, canalizar eso en acciones concretas, salir a las calles, organizarnos en cada uno de nuestros espacios y seguir desafiando las injusticias que se instalan en el mundo y particularmente en América Latina.

 

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Para escuchar la entrevista completa: https://www.frecuenciajoven.com.ar/single-post/2018/01/16/Programa-del-15-de-enero-2018

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Foto Portada: desinformemonos.org

Foto 2: copinhonduras.blogspot.com.ar

Foto 3: foodfirst.org

Foto 4: http://fger.org