Home / Información general / EL CRIMEN DE RODRIGO QUINTANA NUNCA SERA UNA PAGINA A CAMBIAR
quintanatapa

EL CRIMEN DE RODRIGO QUINTANA NUNCA SERA UNA PAGINA A CAMBIAR

Por Jean Georges Almendras

EL CRIMEN DE RODRIGO QUINTANA NUNCA SERA UNA PAGINA A CAMBIAR   

                                       Por Jean Georges Almendras- 29 de abril de 2017

De  buenas intenciones está empedrado el camino del infierno” escribía hace unos cuantos años atrás el profesor  de Derecho  uruguayo Enrique Vescovi en su libro “Introducción al Derecho”.  Y este escrito me resulta muy oportuno porque lo aplico perfectamente a un episodio registrado en Asunción, Paraguay, en el Día del Periodista: el 26 de abril de 2017. Un episodio protagonizado nada menos que por el Presidente de la República Horacio Cartes y un periodista  de un medio local.

Deja de romper las bolas. Me haces perder la paciencia, cambia la página” fue la contestación de Cartes a un periodista de ABC TV cuando éste le formuló una pregunta sobre su equipo político tras el fin del proyecto de enmienda (de la Constitución para promover su reelección para las próximas elecciones nacionales). Todos los que presenciaron este episodio quedaron sorprendidos por la respuesta del primer mandatario.

El colega que recibió la muy grosera expresión, Pablo Gastón Ortiz, tuvo la deferencia de comentar después, que aparentemente el presidente no habría entendido la pregunta, habiendo interpretado que la consulta era si el cartismo seguiría con el tema de la reelección. En consecuencia, Horacio Cartes desató su furia, nada menos que en oportunidad de un desayuno que ofreció a los periodistas en la residencia presidencial por el Día del Periodista.

La buena intención de Horacio Cartes fue saludar al periodismo paraguayo en su residencia. Pero detrás del saludo, sobrevino el exabrupto. Sobrevino la furia hacia los comunicadores. Una furia guardada (¿desde hace tiempo?) en sus entrañas en medio de un desayuno pacífico. Una furia solapada.

 ¿Será porque los comunicadores paraguayos y no paraguayos, de un tiempo a esta parte, según su visión presidencial (y muy personal) solo le ocasionan problemas y más problemas?. Es lo más probable.

 No hay que olvidar que Cartes responsabilizó al periodismo de todos los disturbios cometidos en el Congreso y en los alrededores, el día 31 de marzo. ¿Recuerdan los hechos de ese día?: algunos senadores de su corriente partidaria dieron por aprobado el proyecto de enmienda de la Constitución (para la reelección de Cartes) y esto dio origen a una muy grave situación de crisis parlamentaria y gubernamental, con el saldo de disturbios,  represión fuerte de parte de las fuerzas del orden, el incendio del edificio del Congreso, senadores heridos, personas detenidas y por si fuera poco –como una de las consecuencias más grave y más repudiables de la jornada- la muerte del joven Rodrigo Quintana. Una muerte que tuvo como escenario un local del PLRA cuando un piquete policial irrumpió en su interior vomitando plomo indiscriminadamente (sobre  militantes que estaban en su interior en visible actitud pacífica y sin portar armas) comportándose los funcionarios más como criminales  (uniformados) que como personal policial de un Estado con ánimo apaciguador, en medio de una situación que requería exclusivamente profesionalismo (a la hora de poner orden) y no un autoritarismo, más propio de un país en dictadura que en democracia.

No hay que olvidar que el periodismo paraguayo tiene en su haber, desde el advenimiento de la democracia hasta nuestros días, la muerte de 16 profesionales de la comunicación. Y en esas muertes  la impunidad de los culpables materiales y ideológicos ha sido siempre una  constante, perjudicando investigaciones e instancias judiciales.

No hay que olvidar tampoco, que en la tarea de denuncia de esos asesinatos, el periodismo, de hecho, ha sido siempre para el Estado, el más incómodo de los protagonistas. Un periodismo que preferentemente no ha hecho otra cosa que señalar con el dedo,  a un sistema político y a un Estado presuntamente corrompido por elementos del narcotráfico y del crimen organizado.

No hay que olvidar un detalle que no es menor, para que Horacio Cartes pueda sentirse muy molesto con el periodismo: En su período de gobierno le detonó en sus manos el caso del doble crimen de Pablo Medina y Antonia Almada. Un caso (en el que un ex intendente de una ciudad fronteriza Vilmar  Acosta, está detenido y a la espera del juicio, sindicado como autor intelectual) que lo puso (y que lo tiene) contra las cuerdas, por las firmes sospechas de existir fuertes vínculos de elementos del narcotráfico con integrantes del sistema político oficialista y del Estado mismo.

Entonces,  resulta muy lógico,  que Horacio Cartes no midiera las formas y le saliera desde sus entrañas la furia. Esa furia que lo dijo todo. Y que lo resumió todo, a la vista de todos, infelizmente para su ya deteriorada imagen de jefe de Estado y de político.

Entonces, la buena intención de Horacio Cartes al saludar al periodismo se hizo añicos cuando les soltó a la cara de los comunicadores su malestar por una pregunta, inevitable, y que merecía  más una respuesta serena que un insulto subrayado por la grosería.

Entonces,  la buena intención de Horacio Cartes  empedraba el camino del infierno, una vez más.

No en vano, en la crónica del encuentro con la prensa de ese día, del diario ABC Color, se decía con precisión profesional: La ironía es que Cartes haga esto en pleno Día del Periodista. Antes, había posteado en su cuenta de Twitter una felicitación a los comunicadores. Esto demuestra el desprecio del mandatario a las preguntas y críticas de los medios de prensa críticos a su gestión, que son los medios que no pertenecen a su grupo empresarial” 

quintana1

Como contrapunto obligado a todo este bochornoso episodio del presidente Cartes, que forma parte de su contexto político, constantemente criticado y censurado por no pocos sectores sociales del pueblo paraguayo, encontramos en la realidad de ese país, la realidad de la familia Quintana, en la ciudad de La Colmena: su sufrimiento por la desaparición física de Rodrigo, asesinado por la policía en la madrugada del 1ero de abril durante los disturbios originados a raíz de la situación generada en el Congreso por el proyecto de enmienda de la Constitución, para lograr la reelección del Presidente Cartes.

Un sufrimiento que resalta con creces el trasfondo de una movida política  cartista y luguista. Un sufrimiento que puso al descubierto  el extremo al que se puede llegar, cuando el aparato represivo estatal no tiene control sobre sus fuerzas. Y benévolamente no quisiéramos pensar que esas fuerzas actuaron deliberadamente con extrema violencia y sin control alguno, como metodología operacional en aquella noche. Quisiéramos pensarlo así. Pero la duda no deja de estar presente. Una duda acorde a las circunstancias políticas de un país en crisis y a merced de una administración que siembra más incertidumbres y disconformidades, que certezas y armonías en la gestión.

Dos integrantes de la redacción paraguaya de Antimafia Dos Mil –Jorge Figueredo y Omar Cristaldo-  viajaron desde Asunción hasta la ciudad de La Colmena, para entrevistar  a Fidelino Quintana y a su esposa,  padres del joven asesinado, que tenía 26 años y era padre de una niña de 8 años.

Los redactores mantuvieron un encuentro con el matrimonio Quintana, en el que los silencios hablaron con mayor fuerza y en el que las loas o los reconocimientos al presidente Cartes estuvieron ausentes. Literalmente fue un encuentro para dejar en claro, y a la luz pública, que la iniciativa para la gestión de reelección del presidente Cartes, es literalmente la responsable de una seguidilla de tensiones y violencias que desencadenaron un tsunami de represión que terminó con una vida. La vida de un joven padre, rebosante de ideales y poseedor de mucho carisma, y pleno de valores absorbidos en un hogar de trabajadores y de conciencia revolucionaria.  

-¿Puede contarnos sobre la actividad y sobre  la militancia de Rodrigo Quintana dentro de la JLRA?

Rodrigo no hace mucho que empezó en esto. El  hace dos años atrás se postuló como presidente de la juventud y ganó las internas, y de ahí  él ya no paro más. Cada día más y más a favor de la democracia. Siempre a favor de la libertad y de la democracia. El estaba estudiando, estaba terminando su estudio, trabajando para costear su estudio y trabajando en política también.

-¿Cuáles eran los mayores ideales que él siempre tuvo?¿Qué sueños tenía Rodrigo Quintana para nuestro país?

-Rodrigo Quintana quería la libertad, quería progreso, paz en el país. Nosotros somos una familia muy humilde y él estaba saliendo a flote digamos. Él anhelaba progresar, eso era su ideal.

-¿Él tenía también una hija?

-Él a los 17 años ya tuvo una hija, ahora ya tiene 8 años

-¿Tenía un muy buen relacionamiento con ella?

-Si muy cercano. Mi nieta siempre estaba por acá, él le ayudaba económicamente de acuerdo a las posibilidades que tenía.

-Fue un golpe muy grande también para su pequeña hija…

-Sí, fue muy grande para ella también. Le voy a poner una anécdota. Del caso central de la Colmena al cementerio quedan 3 kilómetros. Ella fue caminando delante del féretro hasta el cementerio.

-¿Qué dijo ella en relación a la muerte de su padre?¿Que es un mártir?

En este momento ella tiene 8 años, no comprende todavía la magnitud. Siempre está con nosotros acá, inclusive llorando, cuando está rezando está llorando, por lo menos se da cuenta que el papá ya no vuelve.

-Que estuvo haciendo Rodrigo, el día de su asesinato

 -Ese día como era habitual se fue a  trabajar  desde las 7 hrs de la mañana en una casa de repuestos de La Colmena hasta las tres y media de la tarde. A las 4 de la tarde llego a casa y se fue directo junto a mí, cosa que nunca hacía y me dijo en guaraní  que ya  empezó lo malo, y que  prendiera la televisión. Entró apurado a bañarse, y enseguida  llego el concejal Diego Garcete, y juntos viajaron a Asunción, con Mauro Pereira. Llevó en su mano su ropa, y un par de championes  porque  tenía vestido un short solamente.  Ni siquiera se vistió.  Cuando salió del cuarto le dije  “Vos te vas a ir a Asunción, y me respondió que sí. La última vez que lo vi fue cuando abrió la puerta, me sonrió y se fueron”. A las 19 hrs le llamo su mamá y le dijo Rodrigo que estaba manejando. He visto la televisión hasta la medianoche. Vine para acostarme y le dije a mi  esposa: “gracias a Dios no había heridos graves”. Entre las 00 y 30 hrs  y  la 01 hrs de la madrugada mi señora escucho el mismo ruido que Rodrigo siempre hacia cuando llegaba a la casa  por lo que creyó que Rodrigo ya había regresado. Era la misma hora en que Rodrigo murió asesinado. Como a la una y diez de la madrugada un vecino golpeo la puerta de mi casa y allí se levantó mi señora y le pregunto quién era. Cuando llego el muchacho le dijo, llámale un poco a Diego. ¿Para qué? le respondió mi señora. Parece que Rodrigo se accidento un poco.   Rodrigo ya vino, él está en su cuarto, dijo mi señora y abrió la puerta de Rodrigo y estaba la luz prendida, pero no estaba nadie. Y como ella estaba segura que Rodrigo ya había regresado se fue entonces a buscarle en el baño y tampoco estaba. Nadie sabe quién dejo la luz prendida de su cuarto. Allí una de mi hijas Gloria Quintana, mayor de Rodrigo,  recibió una llamada y al salir del baño ya mi señora escucho un griterío, un lamento, había sido que alguien le llamo y le contó lo sucedido.  Yo tengo cuatros hijos, siendo el menor de todos Rodrigo.  Me levante y allí me contaron que Rodrigo había fallecido de un disparo de escopeta. El  asesinato de Rodrigo ocurrió probablemente a la misma hora en que mi señora escucho los pasos habituales de Rodrigo cuando llegaba en la casa, siendo las 12 y 30 quintana2hrs.   

-¿Ustedes como familia, específicamente que piensan, por que sucedió este crimen? ¿Qué piensan de todo lo que ocurrió durante la manifestación?  

-Yo pienso que sucedió esto porque él tenía un ideal muy grande y su corazón era muy grande. Tenía muchísimos amigos, él vivió para los amigos, posiblemente estaba marcado ya que su vida iba a llegar hasta allí. Vivía más para los amigos que para nosotros, con nosotros era más cerrado, pero ahora me están contando cosas y cosas que él había hecho. Vienen señoras y dan su testimonio que nosotros no sabíamos. Que le ayudaba a las personas de escasos recursos, a pesar de su imposibilidad económica, él le ayudaba, eso no lo sabíamos.

– ¿Cómo ve usted al Gobierno actual?

Nuestro Presidente actual  tiene antecedentes muy negros, sobre las drogas. Nosotros sabíamos eso, y esto es la consecuencia.

-¿Usted ve que esto fue planeado totalmente, es decir  el ataque al local del Partido Liberal en  Asunción, por la policía y el Gobierno¿¿O fue algo que se le fue de las manos a la policía? 

Estaba planificado totalmente, la quema del Parlamento, eso estaba también ideado, la policía salió de frente y empezaron a entrar allí.

-¿Se puede decir que lo que sucedió es como el marzo paraguayo del 99, donde murieron también varios jóvenes?

 -Prácticamente  es igual.

-¿Ustedes a quienes responsabilizan del asesinato de Rodrigo?

-El responsable directo digo que es el Gobierno, representado por Horacio Cartes

-¿Hay más responsables?

Responsables hay otros. Está Lugo, están los liberales, y hay un grupo selecto que maneja todo esto, porque si no fuera por Lugo, no hubiera pasado esto. Él apoyo a  la enmienda, que está apoyando a Cartes. Y mi hijo se fue en contra de la enmienda. Ellos son responsables directos. Quiero nombrar también a Llano.

-Mucha gente piensa que Lugo, en su momento, fue destituido por esta misma gente y ahora se une a ellos. ¿Cuál sería el motivo? 

El motivo es electoral y detrás de esto habrá también un poco de dólar, porque según informaciones ésta gente le compraron a Lugo, y su gente y a Llano y su gente. Todos son comprados, eso se sabe.

-¿Cual es para ustedes el mayor legado que les deja Rodrigo Quintana a la familia y a la comunidad?

-Primero, está la amistad que tenía por todos lados, por todo el Paraguay. Segundo, su lucha por la libertad del país, por la democracia, eso es muy importante porque yo también he luchado por la democracia en el Paraguay. Perdonar. Saber perdonar. Él no tenía maldad para nadie.

quintana3

-¿Ustedes como familia van a querellar o presentar acciones legales contra el policía que asesino a su hijo y todos los responsables del crimen?

Nosotros pensamos querellar. El Partido Liberal puso a disposición 7 abogados. Yo les dí el poder a ellos para querellar. Un equipo de abogados del Partido Liberal nos representaría y querellaríamos al policía que está imputado, al que dio la orden y a todos los involucrados en el crimen de Rodrigo, a todos los responsables, desde arriba hasta el último.

¿Y como padre, como luchador, qué mensaje nos puede dar para la ciudadanía, de parte de una persona que está viviendo algo muy doloroso, con mucha fortaleza?

La fuerza que tenemos, la fortaleza que estamos teniendo seguro que viene de Rodrigo. Nosotros con mi señora, no nos explicamos cómo estamos soportando. Para nosotros es como si fuera un sueño que está pasando. En cuanto a mi opinión sobre el país, yo siempre luche, aquí en la Colmena me conocen. Mi honradez. Gracias a Dios nadie me puede señalar con el dedo. No tengo antecedentes, nada. Rodrigo era igual.

-¿Usted va a seguir luchando por la libertad y la democracia en nuestro país

-Yo hace dos años cuando mi hijo empezaba a candidatearse, le dije a Rodrigo: “yo tengo 60 años, soy diabético”. Le dije a él, que ahora le toca a ustedes, juventud. Yo le apoye. “Está muy bien que te postules, ahora ya les toca a ustedes, yo voy a descansar, no precisamente por mi edad sino por mi enfermedad”. Pero  ahora han cambiado las cosas: voy a seguir luchando, porque he luchado varios años y voy a seguir luchando.

Cuando Horacio Cartes, en su ataque de furia contra el periodismo,  habló de cambiar la página  (y de no insistir con el tema de la enmienda para favorecer su reelección) nos hace suponer que antepuso  su falta de sensibilidad ante una situación que desencadenó una noche de violencia y de muerte, a una respuesta educada y presidencial. Seguramente tuvo temor, de que al hablar de la enmienda  los periodistas retomasen temas incómodos para su persona, su partido político y los intereses de su  administración. Temas tales como el de los  incidentes, de los detenidos, de los legisladores heridos,  de la quema del Congreso, de la represión de las fuerzas policiales y de la muerte del joven Rodrigo Quintana.

 ¿A nosotros, que entrevistamos a la familia del joven asesinado Rodrigo Quintana, Horacio Cartes también se atreverá a decirnos que no le rompamos las bolas y que cambiemos de página?.

Nosotros no vamos a cambiar de página.

 

*Foto de entrevista Antimafia Dos Mil Paraguay

*Foto 2: EFE secuencia del sepelio en localidad de La Colmena