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Giovanni Falcone

EL ENCENDEDOR DE GIOVANNI FALCONE

Por Giorgio Bongiovanni

EL ENCENDEDOR DE GIOVANNI FALCONE

Giovanni Falcone

Ceremonias y conmemoraciones a 25 años del atentado de Capaci
Por Giorgio Bongiovanni – 11 de Mayo de 2015

El Presidente de la República, Sergio Mattarella, aceptó la invitación de Maria Falcone para presenciar el acto de conmemoración del atentado de Capaci que se realizará el 23 de mayo, junto a los estudiantes, en el aula bunker del Tribunal de Palermo. Muy probablemente al lado del Jefe de Estado también se encontrará Pietro Grasso, Presidente del Senado y ex Fiscal en Jefe de Palermo.
El Presidente Grasso lleva en su bolsillo el encendedor de Giovanni Falcone. A Grasso lo unía una relación de amistad con el magistrado asesinado por la mafia y también cumplió la función de juez a latere en el marco del maxi-proceso celebrado contra Cosa Nostra, instruido por el pool antimafia de Giovanni Falcone y Paolo Borsellino. Más tarde el mismo Falcone quiso que estuviera en el Ministerio de Asuntos Penales de Roma, como uno de sus más estrechos colaboradores. Antes de ser asesinado el Juez había dejado de fumar y le regaló su encendedor a Grasso, pidiéndole que se lo devolviera si volvía a hacerlo. A partir de ese día, todos los días, el Presidente del Senado lleva en el bolsillo de su traje el encendedor de Falcone, símbolo personal en recuerdo de su amigo fallecido.
Quizás Grasso, el proximo 23 de mayo en el aula bunker del Ucciardone, mientras toque el encendedor en su bolsillo, podría sentirse impulsado a explicar al joven público lo que dijo hace años, hablando de los atentados mafiosos. En el libro “La mafia invisibile” (Editorial Mondadori, 2001), que escribió junto a Saverio Lodato, Grasso decía que “Cosa Nostra, con mucha frecuencia, era el Estado. Y siempre tuvo la tendencia de contar con hombres de las instituciones que poco a poco podían hacer que la misma participara en el sistema de poder”, una mafia que intenta “infiltrarse y convivir, en lugar de oponerse frontalmente al Estado y a la sociedad” y que además ha sido el brazo armado de un sistema de poder político e institucional. Años más tarde Grasso describió la “negociación” como un “mecanismo para chantajear al Estado” que causó la muerte de Falcone, agregando que “el hecho de que probablemente se adelantara el atentado de Borsellino pudo haber servido en aquel entonces a reactivar, a acelerar la negociación con los representantes de las instituciones”, un acuerdo que “les salvó la vida a muchos ministros”. Precisamente por las investigaciones sobre el diálogo mafia-Estado el mismo Grasso, quien en ese momento era Fiscal Nacional antimafia, recibió fuertes presiones por parte del en ese entonces Jefe de Estado, Giorgio Napolitano, y del ex Ministro Nicola Mancino, imputado en el juicio sobre la “negociación” por falso testimonio, para que se le avocaran las investigaciones, o para intervenir en cuanto a los fiscales de Palermo. Presiones a las que, afortunadamente, opuso un “no” rotundo.
Volviendo a la conmemoración del 23 de mayo, la esperanza reside en que Grasso, frente a la gran cantidad de estudiantes que aún no habían nacido cuando voló por los aires la autopista de Capaci, y que quieren saber qué fue lo que realmente ocurrió, les explique la verdad sobre las seculares relaciones entre mafia y Estado, una historia basada en el diálogo frente a una misma mesa mantenido desde mucho antes de los atentados de los años noventa. Este año el 23 de mayo de ’92 será recordado, por primera vez después de diez años, sin los barcos de la legalidad, a causa de los exiguos fondos del Ministerio de Educación y Maria Falcone se quedará “huérfana” de miles de esos chicos que hasta el año pasado se presentaban en la calle Nortarbartolo para recordar el asesinato de su hermano.
Recientemente Saverio Lodato, escritor y periodista, a través de nuestra revista hizo un llamado a la hermana del Juez Falcone: “¿Qué es lo que piensa la Señora Maria Falcone de los planes de atentado en contra de Nino Di Matteo? ¡Sería bueno saberlo!”. Maria Falcone todavía no ha respondido a sus inquietudes. ¿Acaso pronunciará las fatídicas palabras precisamente en el aula bunker, frente a la honorable presencia del Presidente Mattarella? Quizás hasta incluso nuestro Jefe de Estado, recordando el sacrificio de Giovanni Falcone, Francesca Morvillo, Vito Schifani, Rocco Dicillo y Antonio Montinaro, aproveche la oportunidad para lanzar un fuerte llamado en contra de la mafia y de los sujetos ajenos a ella, personajes poderosos que se anidan también en las instituciones y que desean a toda costa la muerte del Fiscal Di Matteo y de los demás magistrados que no agachan la cabeza.
¿Seremos testigos de lo que esperamos que digan las autoridades? Esperemos que el encendedor de Falcone, en el bolsillo de Pietro Grasso funcione, ese día, como una “varita mágica”.

Foto: El Juez Giovanni Falcone, a la izquierda, y el actual Presidente del Senado Pietro Grasso, a la derecha, en una foto de archivo (foto original © Shobha)