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EL IMPERIO BALCEDO, BAJO LA LUPA DE LA JUSTICIA ARGENTINA

Por Jean Georges Almendras

EL IMPERIO BALCEDO, BAJO LA LUPA DE LA JUSTICIA ARGENTINA

 Por Jean Georges Almendras-7 de enero de 2018

 

Cuando todo salta por los aires, y de la manera en que salta, recién ahí nos damos cuenta de la magnitud de los hechos. O mejor aún,  del nivel de corrupción al que pudieron haber llegado ciertos personajes. En los últimos días, el escándalo quedó a la vista de todos, con pelos y señales, y con nombre y apellido: Marcelo Balcedo, argentino,  de 53 años de edad. Fue detenido en el Uruguay, y su captura se concretó en el marco de un procedimiento policial uruguayo, en cumplimiento de un requerimiento internacional “alerta roja” emitido por la Justicia argentina, obviamente con conocimiento de la Justicia uruguaya. Y como un juego de dominó, la captura de Balcedo, también tuvo sus inmediatos efectos en la vecina orilla, porque el entramado a investigar, sobre sus actividades, sus vínculos y sus dineros, resulta ser en extremo árido y complejo, y donde el toque mafioso podría no estar ausente.

Marcelo Balcedo fue detenido a las 6.30 hrs de la mañana del jueves 4 de enero,  en Playa Verde, departamento de Maldonado, en la chacra “El Gran Chaparral” cercana a la zona de Piriápolis . Se le dio la voz de alto en la entrada de su residencia debido a un alerta roja de Interpol solicitado por el Juez Federal de La Plata Dr. Ernesto Kreplak, en una casusa por presunto enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y malversación de fondos públicos.

Su captura fue el disparador mediático en el Uruguay, pero mucho más en la Argentina, territorio donde se estima desarrollaba el grueso de sus actividades que ahora están bajo la lupa de la Justicia, para determinar el grado de pureza o impureza de cada una de ellas, y hasta qué punto pueden comprometerlo judicialmente, con delitos de neto corte mafioso.

¿Pero quién es Marcelo Balcedo? Medios de comunicación de la vecina orilla dieron rienda suelta  a confeccionar múltiples biografías. Resumiéndolas podríamos decir que  Balcedo es un  hombre de “negocios”, un hombre de “empresas”, un hombre de “sindicatos”, millonario. Y aunque nunca trabajó en un instituto de educación de la Argentina, dirige desde el año 2012 el Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), uno de los gremios docentes que agrupa a porteros, cocineros y personal de maestranza de colegios e instituciones formativas. Y hay un detalle que no se puede obviar, en esta reseña de su persona: Marcelo Balcedo fue un jefe gremial que heredó  de su padre, el puesto de director del SOEME. Todo, por estar enrolado –por decantación- en la derecha peronista, pero siempre comportándose con mucha versatilidad con el único cometido de tejer  conexiones con diferentes ramas de la política.

Y el cometido lo logró. No hay duda, porque Marcelo Balcedo tuvo estrechos vínculos con personajes muy influyentes de la vida política argentina. ¿Ahora bien, cómo manejó, cómo orientó y cómo atesoró esos vínculos? Eso ya es harina de otro costal.

La cuestión es que hoy por hoy, Marcelo Balcedo pasó a formar parte –jugando el papel protagónico- de un escándalo mayúsculo, que de hecho lo perjudicó , primero humanamente, porque está preso, y segundo  financieramente, porque todo su imperio económico y patrimonial, quedó al desnudo y además se encuentra celosamente investigado por la justicia.

Pero sigamos entrando en las páginas de su pasado: Marcelo Balcedo, como decíamos anteriormente, tomó las riendas del SOEME (que hoy declara tener unos 35.000 afiliados) tras la muerte de su padre, Antonio, que resultó ser un antiguo aliado del líder sindical Hugo Moyano. Ahora bien, Balcedo padre, aún en vida se asoció a un sector denominado “62 Organizaciones” que en los últimos años funcionó como la central de apoyo, nada menos que a Mauricio Macri, liderada  por el  gremio de los trabajadores rurales, que congrega a los asalariados peor pagos y más explotados del país.

A todo esto, la familia Balcedo, fiel a la tradición empresarial, con asiento en La Plata, no tuvo mejor idea (hace 25 años) que incursionar en el rubro medios de comunicación. Pero esas actividades, se supo oportunamente y mucho más hoy a través de los medios argentinos, tuvieron como cimiento burdas acciones extorsivas, para obtener suculentas pautas publicitarias de empresarios y de políticos. En ese contexto, del rubro comunicaciones, por ejemplo, los Balcedo adquirieron el diario “Hoy” de La Plata, y una cosa curiosa, desde sus páginas (presuntamente como una manipulación más de  su larga nómina) se denunció la vinculación del jefe de la Aduana (un hombre que respondía a Etchegaray) con el caso de un cargamento de arroz con cocaína que se exportaba al África.

Pero por si fuera poco, sobre Balcedo pesa la muy firme sospecha (¿un secreto a voces?)  de ser la figura principal y medular, dedicada al lavado de dinero de una organización criminal dedicada al narcotráfico en la ciudad de Rosario, conocida bajo el apelativo de “Los Monos”, siendo que aún, a esta altura de los acontecimientos muchos de sus integrantes ya han sido capturados y condenados. balcedo1 

En el cúmulo de testimonios de personas que conocieron a Marcelo, predominan versiones que  presentan a los Balcedo como peronistas de la línea de la derecha y que siempre se caracterizaron por su afición desmedida al  dinero, particularmente Marcelo, cuya habilidad para lograrlo (¿por las buenas o por las malas?) fue demostrada en no pocas oportunidades.

El procedimiento policial que se realizó en el Uruguay y que le puso un alto a su libertad de movimientos y a sus actividades, colocando ante el tapete público la opulencia en la que cual estaba sumergido, no necesariamente tuvo efecto de shock en la sociedad argentina, sencillamente porque no hay argentino que no haya asumido (desde tiempo atrás) que el estatus de sindicalista de una persona le da ciertos privilegios y posibilidades de enriquecimiento, pero no exclusivamente de manera santa, sino que más bien apoyado en una cadena de venalidades, insospechadas. Tan insospechadas, que muchos sindicalistas, de gremios poderosos, apelan a prácticas desleales para formar imperios, de menor, de mediano y de gran porte.

En este caso,  el de Balcedo, todo apunta a que llevó al extremo sus ganancias: en el “Gran Chaparral”, se le incautaron nada menos que 500 mil dólares contantes y sonantes, armas y varios autos de alta gama.

Pero antes de ese día en el “Gran Chaparral”, entre los años 2007 y 2009, Marcelo Balcedo permaneció prófugo de la Justicia ya que estaba siendo investigado por presuntas extorsiones vinculadas al negocio del juego. Sorpresivamente, las investigaciones judiciales se fueron a pique y Balcedo pudo caminar libremente por las calles de Buenos Aires, libre de todo pecado.

Resulta que por el 2015 a Balcedo se lo denunció por retiro de dinero en efectivo, nada menos que de las cuentas del SOEME, de la friolera de 53 millones de pesos (ergo, 5.3 millones de dólares). Trascendió que estos fondos provendrían, nada menos que de “Los Monos” de Rosario, y que habrían ido a parar a no pocas empresas en La Plata.

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Historias de irregularidades laborales y de las modalidades patoteriles  ejercidas por  los Balcedo, en las empresas periodísticas de su propiedad  (FM Red 92 en La Plata y el diario Hoy, también en La Plata), ahora, que saltó todo por los aires, se expandieron con crudeza. Bajos sueldos, sueldos en negro, y prepotencias intimidatorias de corte mafioso contra periodistas habrían sido algunas de las particularidades del grupo Balcedo, y en particular (y por sorprendente que fuera) de su señora madre apodada “Nené”, según varios testimonios que salieron a la prensa argentina.

Además, en el período del gobierno de Kirchner y Cristina Fernández, desde el diario “Hoy” la hostilidad hacia ellos fue descarada y alevosa, específicamente en Buenos Aires.  Pero súbitamente, el diario de los Balcedo, fue beneficiado con muy suculentas sumas de dinero por publicidad de parte de Daniel Scioli, candidato de Cristina Fernández. Cuando sobrevino Mauricio Macri, las empresas periodísticas de Balcedo entraron en una relativa normalidad, en cuanto a las obligaciones con sus trabajadores. ¿Señal  de que estaba en armonías políticas con la administración Macri ¿ Quizás hubo momentos que sí. Pero también se vivieron momentos en contrario: momentos de apoyos a Cristina Fernández, es decir a la administración “K”.

 No en vano, cuando se detuvo a Marcelo, el pasado jueves 4 de enero (¿después de  tantos juegos políticos?) el oficialismo lo identificó con el grupo “K”. Un sindicalista “K”. Los titulares de los diarios oficialistas lo señalaron así, en todas las informaciones relacionadas con su captura, y el escándalo.

En ese burdo contexto, de trampas políticas, de idas y venidas y de coqueteos políticos, y de actividades presuntamente mafiosas, sobrevino en el baile mediático, otro personaje: Mauricio Yebra, el secretario personal de Marcelo, quien una vez que saltara el escándalo, se entregó a la Justicia argentina. Se presentó ante el Juzgado Federal de La Plata, del juez Kreplac, quedando a su disposición, debiendo responder en su calidad de responsable administrativo de SOEME.

Con todo ya sobre la mesa. Es decir, con todas las cartas del juego echadas, el Juez Ernesto Kreplak dispuso el día de Reyes, hacer de Rey Mago, regalándole a Balcedo, los allanamientos de tres sedes del SOEME, de Buenos Aires, en procura de documentación que aporte pruebas a la causa que se investiga (operaciones de lavado de dinero por un monto superior a los 80 millones de pesos argentinos, siendo los principales imputados, obviamente Marcelo, su señora esposa y su administrador Yebra).

Con todo este panorama, no es de descartar que en cuestión de horas (quizás cuando este artículo ya esté publicado) el SOEME sea intervenido oficialmente. Una medida extrema, pero a lo que se va viendo, inevitable.

Si bien el telón de fondo del caso Balcedo se sitúa en la Argentina, acá en el Uruguay el terreno no ha sido virgen. Cuando se allanó “El Gran Chaparral” se hallaron en el inmueble llaves de cinco cofres fort, descubriéndose además una carta escrita a mano, con detalles del dinero que había en cada uno de ellos, sumándose un total de la friolera de 7 millones de dólares. Los 500 mil dólares incautados en  la chacra, obviamente estaban fuera de esos cofres. Recuérdese además,  que las autoridades actuantes incautaron en ese procedimiento armas varias, que luego peritos puntualizaron que eran de guerra, y varios vehículos de alta gama estando entre ellos una camioneta Lad Rover luciendo la publicidad de una radio de Punta del Este: 89.5 FM Red 92.

De acuerdo a una investigación realizada por colegas del diario EL País de Montevideo, esta emisora radial habría sido comprada en el año 2000, por Wilson Sanabria a través de testaferros, quien la legó a su hijo Francisco Sanabria, que como se sabe cumple prisión por la comisión de varios delitos, luego de una escandalosa y mediática maniobra de apropiación de dinero y de una fuga del territorio nacional.

Fuentes periodísticas señalaron en las últimas horas que  los cofres fort, cuyas llaves fueran halladas en “El Gran Chaparral” estarían a nombre de distintas personas y custodiados en sucursales bancarias de Punta del Este y Montevideo. balcedo3 

En este cuadrilátero de capturas, allanamientos, entramados políticos y financieros, donde el sindicalismo mal entendido tendría mucho que ver, en una de sus esquinas se encuentra Marcelo Balcedo. ¿Acorralado?.  Su abogado, el Dr. Juan Pablo Fagúndez Duarte, sobre los 417 mil dólares y los 6.000 euros hallados en la caja fuerte, dijo puntualmente que “fue juntado por su cliente a lo largo de once años,  producto de su radio y de su diario”. De las armas encontradas en la chacra (una pistola Glock 9 mm, un revólver CTC 38, una réplica de un fusil AR 15 calibre 22 marca Colt con abundante munición) el bogado no dijo nada, y de los autos hallados allí, dijo que solo uno es de su cliente.

El abogado Fagúndez, consultado por medios de prensa argentinos sobre las sospechas de que su cliente tenga vinculaciones con la organización criminal de Rosario denominada “Los Monos”, dijo categóricamente no tener la menor idea de ese vínculo y mucho menos con el narcotráfico, señalando enfáticamente que ese vínculo no se menciona ni en el pedido de extradición, ni en el interrogatorio, ni en sus declaraciones.

La esposa de Marcelo Balcedo, de 33 años,  por orden de la Justicia uruguaya permanece en prisión preventiva por 30 días hasta que se concrete su extradición a la Argentina, para ser indagada por el juez de la causa. En cuanto a Marcelo Balcedo, se sabe que  permanece recluido en dependencias de Cárcel Central, de la Jefatura de Policía de Montevideo, mientras se cumplen igualmente las formalidades para su extradición, sin perjuicio de otras indagatorias para determinar si en el Uruguay cometió delitos o irregularidades.

En concreto, el primer puntapié se dio en Playa Verde, a donde el argentino llegó a comienzos del 2010, donde –según vecinos consultados por periodistas del diario El País- vivió prácticamente retraído, en un predio de 170 hectáreas aproximadamente, es decir en un inmueble por valor de 2 millones de dólares. En el terreno se fue construyendo instalaciones varias. Y en la zona, tanto Balcedo, como su esposa –que vivían con una guardia de seguridad-  estaban muy bien vistos, y además, eran considerados muy buenos vecinos: emprendedores, colaboradores de la zona, operantes para arreglar caminos, y construir edificaciones, buenos patrones de una veintena de empleados muy bien pagos. En definitiva, ni una queja del vecindario, todo lo contrario.

Cuando la policía llegó a ese lugar, a las 6 y 30 de la mañana del jueves 4 de enero, para detener a Balcedo , fue él mismo quien abrió la puerta y al ser comunicado que estaba detenido no opuso resistencia alguna. Momentos después de ser detenido Balcedo, llegó su esposa, que fue igualmente detenida, y que ahora está a disposición de la justicia argentina.

Aguardándose las formalidades para la extradición de ambos, a nivel de la Justicia del departamento de Maldonado se tendrán que definir dos aspectos, sin perjuicio de la causa que tiene entre manos la justicia  Argentina: primero si Balcedo está o no involucrado en maniobras de lavado de dinero en el Uruguay, y segundo, si tiene o no los permisos legales para la tenencia de las armas que se le encontraron en la chacra.

El imperio Balcedo quedó así: expuesto. Expuesto ante la opinión pública y ante la Justicia. Los capítulos siguientes, de esta nueva “serie” de presunta mafia, poder e impunidad, forma parte del show mediático, pero ese no es necesariamente un tema que preocupa.

Lo que preocupa, sinceramente, es que estas historias se están repitiendo con frecuencia, en las dos orillas.

Está claro, sin escandalizarnos: hay muchas  cosas que andan mal.  Muy mal. Y a la vista de todos.

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*Foto de portada: www.telam.com Marcelo Balcedo  mucho antes.

*Foto 2: www.clarin.com Chcra “El Gran Chaparral”

*Foto 3: www.teledoce.com Caja fuerte con dólares

*Foto 4: www.infoabe.com Marcelo Balcedo al momento de ser detenido.