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EN PIE DE GUERRA

Por Alex Zanotelli

EN PIE DE GUERRA

Por Alex Zanotelli

La guerra está a las puertas. No llega con el avance de las banderas negras del ISIS, sino con las de la OTAN. Y se abre paso tanto en el frente ucraniano como en el mediterráneo. Entonces, las fuerzas de reacción rápida pasan de trece a cuarenta mil hombres. Se prepara la “inevitable” intervención en Libia y se intensifica la utilización de drones con la excusa de combatir a los traficantes de seres humanos. A fines de septiembre, además, empieza la mayor operación militar desde el tiempo de la caída del muro de Berlín. Involucrará a 35 mil soldados de la OTAN, 200 aviones y 50 barcos de guerra. Será dirigida desde la nueva base de Lago Patria, en Nápoles. Jugamos en casa y jugamos con fuego.Como creyente en el Dios de la vida, Alex Zanotelli escribe, no puedo aceptar un sistema de muerte pagado por mil millones de personas empobrecidas. Cómo seguidor de Jesús de Nazareth no puedo aceptar que mi país haga parte de la OTAN. En septiembre, durante los ejercicios militares, tenemos que hacer que nos escuchen.

Una vez más estamos en pie de guerra también en Europa, ya sea en el frente Ucrania como en el Mediterráneo. Y esto es gracias a la OTAN. Fue la OTAN la que provocó que se acelerara el enfrentamiento con Rusia porque quiere que Ucrania entre en la Alianza para poder disparar directamente sus misiles hacia Moscú. Rusia reaccionó y he aquí la dramática guerra civil de dicho país que amenaza con convertirse en una guerra atómica. “Yo tengo armas nucleares”, dijo Putin. Y de hecho instaló 50 misiles con ojivas nucleares en las fronteras bálticas de la Unión Europea, apuntándolos hacia Suecia para disuadirla de entrar a la OTAN. Debido a la grave crisis se convocó en Bruselas una cumbre de la OTAN con la presencia del nuevo secretario de defensa de los EE.UU., Ashton Cárter. En el orden del día figura: potenciar la fuerza de reacción rápida de la OTAN llevándola de trece mil soldados a cuarenta mil hombres (¡el triple!), destinar 5 mil soldados (rotativos) a los Países Bálticos y a Polonia y por fin impulsar a todos los países pertenecientes a la OTAN a gastar el 2 por ciento del PBI en la Defensa.
Pero ahora también se abre el Frente Sur: el Mediterráneo. El 22 de Junio la Unión Europea dio el vía libre (¡sin el consentimiento de la ONU!) a la primera fase de la misión naval Eu Nav For Med con cinco barcos militares, dos submarinos, dos drones y tres helicópteros, así como también “mil” soldados para intentar bloquear la salida de inmigrantes desde Libia.
El uso de los drones militares (hace años que en la base de Sigonella se utilizan los drones Global Hawk) se intensificará con esta misión de la Union Europea “contra los traficantes de seres humanos”, anzuelo para una operación que sigue el guión de la OTAN para una intervención militar en Libia. Tanto el Gobierno de Tobruk como el de Tripoli ya respondieron que reaccionarán en contra de este ataque. Es en este grave escenario de guerra que tendrá lugar en Europa, desde el 28 de septiembre hasta el 6 de noviembre, la mayor operación militar desde la caída del muro de Berlín que involucrará a 35 mil soldados de la OTAN, 200 aviones y 50 barcos de guerra. Esta gigantesca maniobra “Trident Juncture 2015”, será dirigida desde la nueva base de la OTAN de Lago Patria, en Nápoles. Jugamos en casa y jugamos con fuego.

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Hay una pregunta que surge espontánea: ¿Qué hacemos todavía en la OTAN? ¿Para qué sirve, sino para seguirnos llevando a nuevas guerras? La OTAN surgió como alianza defensiva de los Estados Unidos y de los países europeos opositores a Rusia y a los países comunistas del Pacto de Varsovia. El Pacto de Varsovia y los Países comunistas ya no existen, pero la OTAN sigue existiendo.
De hecho la OTAN habría tenido que quedar sin efecto con la caída del muro de Berlín (1989). No solo sigue existiendo sino que pasó de ser alianza militar defensiva a ofensiva para defender los intereses económicos de los países miembros donde sea que se encuentren y que estén siendo amenazados. Esto ocurrió en la cumbre de Washington (1999). Mientras que en la cumbre de Praga (2009) la OTAN dio un nuevo salto: hizo propia la estrategia de la “guerra preventiva”. La OTAN es una potencia militar a la que ningún adversario puede igualar, basada además en las armas nucleares, que la “OTAN tiene que mantener hasta que sigan existiendo esas armas en el mundo”, dijo el ex secretario general de la OTAN, Anders Rasmussen. Y para evitar ataques terroristas y misilísticos, en la cumbre de Lisboa (2009), se anunció el proyecto de un Escudo antimisiles. “Ya con la existencia de la OTAN como alianza a la que adhieren los países europeos – nos recuerda justamente el físico Angelo Baracca – implica una hipoteca muy grave que frustraría a la mejor Constitución europea que se pudiera concebir, tanto para los aspectos de la defensa, sino como también de la democracia efectiva y de la libertad”.

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De hecho siguiendo la estela de la OTAN, Italia en estas dos décadas, participó en las guerras del Golfo (1991), Somalia (1994-1995), Bosnia-Herzegovina (1996-1999), Congo (1996-1999), Yugoslavia (1999), Afganistán (2001), Irak (2003), Libia (2011). ¡Millones de muertos! Solo en la guerra del Congo, cuatro millones de muertos. Y miles de millones de dólares para hacer estas guerras. Solo la guerra de Irak (¡un millón de muertos!) nos costó al menos tres billones de dólares, según los cálculos de J. Stiglitz (premio Nobel de la Economía), según los datos presentes en el volumen The Trillion Dollars War.
Guerras de todo tipo, desde la “humanitaria” a la contra el “terrorismo”, pero cuyo único objetivo es el de controlar las fuentes energéticas y de materias primas, para permitirle al 20% del mundo que siga viviendo en forma opulenta, consumiendo el 90% de los recursos del planeta. “El estilo de vida del pueblo norteamericano – dijo Bush en 1991 – no es negociable”. Y si no es negociable, ahora no queda otra cosa que armarse hasta los dientes. Sobre todo con la Bomba Atómica, la Reina que domina este inmenso arsenal de muerte que sirve para proteger los privilegios y el estilo de vida de pocos en perjuicio de los muchos empobrecidos.
Los Estados Unidos/OTAN tienen el arsenal más poderoso y confiable del mundo con 8.000 ojivas nucleares, de las que alrededor de doscientas están esparcidas en Europa. Setenta bombas atómicas se encuentran en Italia: alrededor de cincuenta en Ghedi (Brescia) y unas treinta en Aviano (Pordenone). Y esto ocurre en un país que dijo, a través de un referéndum, ¡no a la energía nuclear civil! La OTAN, siempre siguiendo el mandato de los Estados Unidos, seguirá siendo “una alianza nuclear – remarcó Obama en la cumbre de Lisboa – y los Estados Unidos mantendrán un eficiente arsenal nuclear para asegurar la defensa de sus aliados”.
en pie de guerra4Y todo esto nos cuesta caro. “El presupuesto civil de la OTAN para mantener el cuartel general de Bruselas – escribió M. Dinucci – es de 500 millones por año, de los cuales un 80% es pagado por los aliados. El presupuesto militar de la OTAN para el mantenimiento de los cuarteles generales subordinados alcanza casi los dos mil millones de dólares por año, pagados por el 75% de los europeos”.
Según los datos actualizados hasta el 2001 los “gastos de defensa de los 28 estados miembros de la OTAN alcanza 1,38 billones de dólares por año, una cifra equivalente aproximadamente al 60% de la inversión mundial en armas”.
E Italia juega un papel primordial para la OTAN: somos un país clave en el tablero militar de la Alianza Atlántica. Hace poco, en Nápoles, se inauguró una sede de la OTAN en Lago Patria con 1.500 militares. En Sigonella (Catania) entrará en función el sistema AGS definido por Manlio Dinucci “el sistema más sofisticado de espionaje electrónico, no en defensa del territorio de la Alianza, sino para ampliar su capacidad ofensiva fuera de área, sobre todo en la medio-oriental”. Además en 2016 Sigonella se convertirá en la capital mundial de los drones. Y para pilotear los drones, comenzará a funcionar en la vecina Niscemi, el sistema MUOS de telecomunicaciones satelitales de nueva generación. De esta manera Niscemi se convertirá en la cuarta capital mundial de las comunicaciones militares.
No podemos aceptar una militarización tan grande de nuestro territorio, ni mucho menos podemos tolerar, a nivel moral, la guerra con drones. “Esta guerra con drones lleva a los Estados Unidos a una peligrosa caída” – escribió Jim Rice, director de la revista ecuménica Usa Sojourners. Hay un único nombre para esos asesinatos con drones, son nada más y nada menos que homicidios, que no se justifican ni moral ni legalmente.

en pie de guerra5Y siempre en este contexto, el Gobierno italiano también “aceptó” en nuestro territorio a Africom, el comando supremo norteamericano para África con dos bases: una en Vicenza para las fuerzas aéreas y la otra en Nápoles para las fuerzas navales. No podemos aceptar que nuestro país acepte en su territorio algo que ningún otro país africano ha aceptado. No es esta la política exterior que Italia tiene que mantener con un continente crucificado como el de África.
Como creyente y como seguidor de Jesús de Nazaret no puedo aceptar un mundo tan absurdo: un sistema económico-financiero que permite que pocos vivan en la opulencia en perjuicio de muchos muertos de hambre y esto es gracias a una OTAN que gasta más de un billón de dólares por año en armas y sobre todo con arsenales repletos de armas atómicas espantosas. “La paz y la justicia van de la mano – decía en los años de la Guerra Fría, el arzobispo de Seattle, R. Hunthausen –. En el camino que estamos recorriendo actualmente nuestra política económica en cuanto a los demás países, necesita armas atómicas. Abandonar estas armas significaría sobre todo abandonar nuestros instrumentos de terror global. Significaría abandonar nuestro lugar privilegiado en este mundo”.
Como creyente en el Dios de la vida, no puedo aceptar un Sistema de muerte como el nuestro que termina siendo pagado por miles de millones de personas empobrecidas, millones de muertos de hambre además de otros millones de muertos a causa de las guerras que hacemos. Y como un seguidor de Jesús de Nazaret, que nos ha enseñado el camino de la no violencia activa, no puedo aceptar que mi país forme parte de la OTAN, una realidad que ya tendría que haber desaparecido con la caída del Muro de Berlín y que en cambio sigue forzándonos a armarnos para nuevas guerras “donde quiera que se encuentren nuestros intereses vitales” y se vean amenazados.
Giuseppe Dossetti lo había comprendido perfectamente y en 1948 votó en el Parlamento en contra de la adhesión a la OTAN, mientras que toda la Democracia Cristiana se había volcado hacia el Si. Lo hizo en obsequio a su conciencia y al Evangelio. Es lo que nos corresponde hacer hoy, si queremos salvarnos de esta locura colectiva. “La guerra es una locura – gritó el Papa Francisco en el Sacrario militar di Redipuglia -. Hoy también, después del segundo fracaso de otra guerra mundial, quizás se pueda hablar de una Tercera Guerra combatida en ‘partes’, con crímenes, matanzas, destrucción…”

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Y entonces, tenemos que movilizarnos, todos, creyentes o no creyentes, tenemos que unirnos más allá de las ideologías y de los credos, en contra de esta gigantesca maniobra militar de la OTAN denominada “Trident Juncture 2015” que se desplegará en otoño. Lo pido desde Nápoles, el centro de mando de esta operación, junto al comité napolitano “Pace e Disarmo”.
¿Por qué no pensar en una manifestación nacional en Nápoles o en otro lugar, promovida por todos los miembros del movimiento por la paz, por la “Rete della pace” así como también por el “Tavolo della Pace”, por los comités “No Muos” y como los “No Nato”? ¡Todos juntos para que gane la vida!
(1° de Agosto de 2015)
Extraído de:comune-info.net