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“FINALMENTE SE CAEN LAS MASCARAS”

Por Antonio Ingroia

      “FINALMENTE SE CAEN LAS  MASCARAS”

 El día a día del proceso a Rafael Corree en Ecuador  

       por Antonio Ingroia, especial para Antimafia Dos Mil- 24 de septiembre del 2018

 

El último día de esta misión en Quito fue el más importante porque finalmente se celebró la audiencia preliminar contra Rafael Correa. Escribo estas líneas tarde porque el viernes fue un día muy ocupado y agotador, que terminó muy tarde en la noche y el sábado al amanecer dejé Ecuador para regresar a Europa y a Italia por mis compromisos profesionales anteriores, y volví a Roma solo por unas pocas horas.

La mañana estuvo dedicada principalmente a una serie de citas con periodistas de varios medios de prensa, incluidos otros países de América Latina. En particular, di una entrevista a un diario cubano y a un diario argentino.

Lo que demuestra, positivamente, que algo se mueve. Gracias también a nuestra presencia como “observadores internacionales”, por primera vez, los focos de la gran prensa internacional y de la opinión pública internacional, la de América Latina, pero también la europea, finalmente se han encendido, puesto que este mi Diario de Quito ha sido publicado en su totalidad, día a día, por la revista italiana ANTIMAFIADuemila, a cuyo director Giorgio Bongiovanni le agradezco, y ha sido reproducido por muchos periódicos italianos, incluyendo las agencias de prensa nacionales más importantes, en particular ANSA y AGI, algunos periódicos nacionales importantes, como el Corriere della Sera y varios periódicos online.

Volvamos a la crónica del quinto y último día de la misión sobre el “caso Ecuador”.

Como recordarán, estaba previsto que nuestra misión finalizara el jueves pero, dado el aplazamiento de la audiencia para el viernes, el IPPE, el Instituto que nos invitó a Quito, nos preguntó si podíamos permanecer un día más, incluso por la solicitud de tantos ciudadanos ecuatorianos que desde Ecuador y el exterior, a través de las redes sociales, habían hecho un llamamiento para que nos quedáramos, al menos hasta la audiencia del viernes. Así fue que aquellos de nosotros que no teníamos compromisos apremiantes en el respectivo país entre el viernes y el sábado, expresamos nuestra disposición a quedarse un día más. Yo, entre ellos, pospuse para el lunes algunos de mis compromisos profesionales que tenía en Italia durante el fin de semana y acepté quedarme.

Por tales motivos, una parte de la delegación de “observadores extranjeros”, entre los que me incluyo, acudió a la Corte de Quito – alrededor de las 12 – para asistir a la prosecución de la audiencia. Lo que encontramos fue un clima muy diferente a la recepción del primer día, porque, evidentemente, la presencia de observadores extranjeros produjo mucho fastidio, como ya había quedado demostrado el día anterior, cuando se nos impidió visitar en la prisión al ex Vicepresidente de Ecuador, Ing. Jorge Glas, uno de los políticos más cercanos a Rafael Correa, y hoy detenido por cargos de corrupción, aunque también muy frágiles y sin el adecuado respaldo probatorio. Pues bien, a nuestra llegada al Tribunal encontramos, por una parte, un aguerrido grupo de partidarios de Correa, que se encontraba en grandes dificultades para acceder a la sala y, por el otro, a los partidarios de Fernando Balda, el acusador de Correa, que mantuvo una actitud arrogante, molesta e incluso ofensiva, si no intimidatoria, incluso hacia nosotros, sin que la policía interviniese de ninguna manera. De hecho, en un momento dado, incluso parecía que querían impedirnos el acceso a la sala de audiencias, como una persona en la entrada que al principio dijo que nuestros nombres no estaban en la lista de personas autorizadas para asistir a la audiencia, todo en medio del ajetreo y el caos que se desencadenó fuera de ella, por una docena de partidarios de Balda, tan pocos como “ruidosos”…

Finalmente, sin embargo, los policías se dieron cuenta de que hubiera sido demasiado grave excluirnos de participar y, tal vez para evitar el incidente internacional que se hubiera generado, cambiaron de parecer y se nos dio acceso a la sala. Una prueba más de cuánto se temía nuestra presencia, sobre todo en esta etapa delicada, razón por la cual se confirma la impresión de que el aplazamiento de martes a viernes no fue al azar, sino dirigido a impedir nuestra asistencia a la audiencia y el informe sobre los hechos sucedidos en la misma, ya que se sabía que debíamos salir de Ecuador el jueves, por lo cual no podíamos estar presentes el viernes. Nuestra presencia ese viernes les arruinó el “juego” y no sabían qué hacer: en primer lugar, trataron de decir que no estábamos en la lista de “autorizados” y luego ¡hubo algunos policías que intentaron retener nuestros pasaportes! ¡Otro intento de abuso que rechazamos de inmediato por ser completamente inmotivado! Al final, nos dejaron entrar, pero parecía que nos “controlaban con la vista”: ¡nos temían!

A las 13 en punto, la audiencia comenzó con el examen de la solicitud de un juicio abreviado – con el consentimiento de la Fiscalía – de los dos supuestos “colaboradores”, es decir, los policías que habían secuestrado a Balda, uno de los cuales (Raúl Chicaiza) es el que había hecho una declaración – totalmente poco confiable y no confirmada por ninguna evidencia – acusando al ex presidente al sostener que el secuestro había sido “encargado” por Correa.

El juicio abreviado es una especie de negociación de declaración de culpabilidad, un proceso simplificado en el que el fiscal y el acusado acuerdan una pena atenuada a cambio de la admisión de responsabilidad por parte del acusado.

Las cosas importantes que sucedieron en esta parte del juicio, que duró muchas horas, alrededor de seis, intercaladas con algunas pausas cuando el juez se retiró a la cámara del consejo para tomar algunas decisiones, fueron dos.

La primera fue la larga introducción del fiscal al juicio abreviado, que yo denominé “SE CAYERON LAS MÁSCARAS”. En el sentido de que el fiscal, de forma incorrecta, al introducir dicho juicio abreviado, en vez de referirse a los elementos de la responsabilidad a cargo de los dos acusados con el fin de obligar a la corte a evaluar la evidencia en contra de ellos, dedicó casi todo su discurso a sostener la responsabilidad de Rafael Correa, que no era parte del procedimiento sumario y que debido a eso su defensor no podría intervenir para responder al fiscal que, en varios pasajes de su discurso dijo cosas no ciertas, maliciosas y que omitió referirse a circunstancias de gran relevancia y favorables a la posición de Correa. Y digo “SE CAYERON LAS MÁSCARAS” debido a que el fiscal se desenmascaró a sí mismo, dejando en evidencia que su verdadero objetivo es uno y sólo uno, y se llama Rafael Correa, quien debe ser condenado a toda costa, incluso con múltiples violaciones legales, procesales y constitucionales. Y digo también “SE CAYERON LAS MÁSCARAS” porque de esta manera el fiscal reveló todos los elementos sobre los cuales apoya la acusación contra Correa. No hay otros, y entonces – se puede decir – no hay nada, ya que los elementos se basan únicamente en las declaraciones de Raúl Chicaiza, sin ninguna prueba que confirme sus afirmaciones, con muchos elementos que desmienten dichas acusaciones y con serias sospechas acerca de las formas en las que se obtuvieron las declaraciones de Chicaiza, detenido, muchos años después de los hechos, argumentando que la detención fue en flagrante delito y es imposible sostener una flagrancia años después de cometido el secuentro y de la liberación del supuesto secuestrado. Por lo tanto ¡todas las declaraciones deben ser consideradas nulas!

Pero eso no es todo, porque en la noche, el juez rechazó la pena de 10 meses que el fiscal quería aplicar a los dos imputados del juicio abreviado, por cuanto sostuvo – y con razón – que la sentencia era demasiado baja e inadecuada para la gravedad del crimen imputado por el fiscal. Esto revela otra anomalía muy grave en la conducta del fiscal que, por un lado, afirma que el crimen que quiere atribuir a Rafael Correa es muy grave. Hasta el punto de hablar de “desaparición forzada” (¡sobre el modelo de los desaparecidos de los regímenes militares!) y de un crimen contra la humanidad. Y, por otro lado, para los ejecutores materiales de un crimen que es tan grave ¡pide aplicar una pena de solo 10 meses de prisión!

Sin embargo, lo que importa es que el juez denegó la solicitud del fiscal porque encontraba la pena demasiado leve, dado el crimen imputado por la fiscalía, sin entrar al mérito de la prueba del delito, porque en esta etapa el tribunal no puede hacer eso. ¡Un duro golpe para la Fiscalía! Y una mayor esperanza de autonomía del juez que se ocupa del caso. Veremos.

Mientras tanto, después del rechazo de la solicitud de juicio abreviado debido a una sentencia demasiado baja, el juez ordenó el comienzo de la audiencia preliminar (o “audiencia preparatoria”) e inmediatamente tomó la palabra el Dr. Caupolican Ochoa, abogado defensor de Rafael Correa, con una fina intervención sobre las excepciones procesales, que dejó en evidencia las numerosas anomalías del caso:

1) La falta de jurisdicción: porque la jurisdicción compete al poder judicial de Colombia y no al de Ecuador, ya que el hecho fue cometido íntegramente en Colombia, ya ha habido condenas en Colombia y todavía hay investigaciones abiertas en dicho país.

2) Falta de competencia de la fiscalía: porque el fiscal designado para llevar adelante la acusación pública está fuera de la organización normal de la Fiscalía y ha sido designado ad hoc para esta investigación;

3) Defecto en el delitoimputado: porque se está tratando de aplicar un delito no vigente en el momento del evento, violando así el principio de no retroactividad de la ley penal, principio fundamental del derecho penal;

4) Defecto en la adquisición de la prueba: las acusaciones del policía Chicaiza contra Correa se obtuvieron y constan en las actas del momento en que Chicaiza fue detenido sin las debidas formalidades del arresto, puesto que ya había pasado el momento de la flagrancia del delito.

En resumen, una gran cantidad de nulidades, violaciones del procedimiento, de la ley, del derecho nacional e internacional, anomalías, patologías, nulidades e inutilización, sobre las cuales el juez tendrá que decidir en la próxima audiencia, la audiencia del martes próximo, donde se espera que haya una decisión final para cerrar este proceso absurdo, ilegal e ilegítimo.

Mientras tanto, gracias a la misión de los “observadores internacionales” de este proceso, hoy estamos hablando en muchos órganos de información de todo el mundo. Hemos puesto a la opinión pública internacional en condición de movilizarse.

Los “observadores internacionales” hemos emitido un comunicado de prensa en el que comentamos lo que sucedió en la audiencia del viernes y que adjunto a continuación.

Estudiaremos si y cómo transformarnos de “misión de observadores internacionales en el caso de Ecuador” a “grupo permanente de observadores internacionales en el caso de Ecuador”, y tal vez en toda América Latina, ya que hay muchas similitudes entre el caso Correa y el caso de Jorge Glas, el del ex Presidente de Brasil Lula, la ex Presidenta de Argentina Kirchner y otros. Mientras tanto, nos hemos comprometido a elaborar un informe concluyente de nuestra misión en Ecuador esta semana, y lo difundiremos pronto.

Entonces, el Diario de Ecuador por el momento termina aquí, pero nos mantendremos en contacto a través de estas páginas y continuaré ocupándome, junto con otros “observadores internacionales”, del caso Ecuador.

También encontrarán adjunto el comunicado de prensa del sábado y una foto del artículo de un periódico de la audiencia del viernes.  

                   El sistema nos combate y nosotros combatimos al sistema.

Hoy ha sido, sobre todo, un día de reuniones y entrevistas. Los medios no están todos comprometidos con el sistema y, por lo tanto, cada día hay más y más radios, televisión y prensa escrita que me piden entrevistas y yo, cuando puedo, no retrocedo. No le temo a nadie. Y como verán, hay varios enlaces (que adjunto) relacionados con mis entrevistas.

En cambio, la reunión en la cárcel con Jorge Glas falló, porque el Ministro de Justicia no autorizó la reunión y verán un video con mis declaraciones de protesta en nombre de los “observadores internacionales”.

Por la tarde me encontré con muchas personas, incluidos algunos funcionarios que describieron una situación mucho peor que va más allá de lo que están sufriendo no sólo Correa y Glas, sino todos los “correístas”.

En tanto, procedemos con orden y mañana vemos los resultados.