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LA CENSURA

Por Lorenzo Baldo

LA CENSURA

Por Lorenzo Baldo – 30 de Junio de 2016

Las prohibiciones del Fiscal en Jefe  de Palermo, Francesco Lo Voi, hacia los demás Fiscales: “Nada de declaraciones a los periodistas sin autorización

 

Comencemos por el final. Por aquella “medida disciplinaria” destinada a quienes transgredieran las reglas impuestas de la nueva circular del Fiscal de Palermo, Francesco Lo Voi. ¿Acaso la palabra “censura” es demasiado fuerte? Lo escrito escrito está. Francesco Lo Voi no da muchas vueltas: los Fiscales tendrán que “abstenerse de dar cualquier tipo de entrevista, o declaración, a través de cualquier medio, a los organismos de información, o a los periodistas individuales, tanto nacionales como extranjeros, sobre lo que pueda referirse en alguna forma a la actividad judicial del Tribunal”. La nota del Jefe de la Dirección de Distrito Antimafia (DDA) – dirigida a los Fiscales adjuntos, pero enviada además a todos los Fiscales – habla por si sola (como el famoso dicho: hablarle a la nuera para que entienda la suegra). Lo que llama mucho la atención es la acción punitiva y de prevención de una directiva de este tipo. Sobre todo en vistas del aniversario del atentado de Via D’Amelio. Un momento histórico en el que se cumple una verdadera censura de los grandes medios de comunicación en cuanto a los juicios y a las sentencias que “molestan” al sistema, esta nueva bofetada no hace más que aislar aún más a los mismos magistrados. Que se verán imposibilitados de responder libremente a las preguntas de la opinión pública sobre determinados casos judiciales.

Es sabido que el mismo Lo Voi siempre ha sido un hombre “bien aceptado” por el Quirinal (Sede de la Presidencia, ndr.) durante los años en los que Napolitano – por usar un eufemismo – de cierto no ha favorecido la búsqueda de la verdad en lo que se refiere a los dos años del período terrorista (’92/’93). Así como es sabido que hasta el momento en el que Lo Voi fue elegido como Fiscal de Palermo, desde el seno de la magistratura se alzaron algunas voces bastante críticas. “Una vez más – escribió la ‘coordinación de Área’ – ha ganadoel candidato con menos títulos, ajeno a los despachos judiciales, pero incluso a las investigaciones desde hace mucho tiempo: una vez más una decisión radicalmente incoherente con las muchas palabras  pronunciadas durante la campaña electoral”.

Según el ‘coordinamiento’ de los magistrados de izquierda, sin querer “desmerecer” al nuevo Fiscal, era “innegable” que se había elegido “al candidato más joven, a pesar de que jamás hubiera sido Adjunto de Palermo, a pesar de que jamás hubiera sido Fiscal de la República, a pesar de que no ejerciera ningún cargo desde hacía algunos años y para un puesto elegido por la política”.

Al final de la nota el Área destacaba la insólita “convergencia de los laicos de todas las fuerzas políticas, casi como si la política hubiera querido efectivamente elegir al Fiscal; y sin que existiera ese último esfuerzo por parte de los asesores de Área para obtener un nombramiento  compartido”.

Que luego Lo Voi haya sido uno de esos magistrados que, en los días inmediatamente sucesivos al atentado de Via D’Amelio, rechazó ponerse del lado de los ocho Fiscales que se habían dimitido – en señal de protesta hacia el Fiscal Pietro Giammanco que había obstaculizado a Paolo Borsellino – no importa mucho. Y que el mismo Fiscal, en calidad de Procurador General Sustituto, haya rechazado representar a la parte acusadora en el juicio de apelación en contra de Giulio Andreotti tampoco importa. Son apenas unos “detalles” de su currículum que hasta incluso podrían olvidarse. Así como Lo Voi se ha olvidado de agregar un “detalle” a otra de sus recientes circulares en la que se advirtió de estar alertas a todos los magistrados en cuanto al riesgo de que haya una cierta “fibrilación interna a los ambientes criminales incluso relacionados con Cosa Nostra”. En dicha nota el Fiscal invitó expresamente a sus colegas “a prestar mucha atención a los aspectos de la seguridad”. Lástima que no haya mencionado los 150 kg de trotil destinados al plan de atentado en contra del Fiscal Nino Di Matteo que aún se encuentran escondidos en la ciudad de Palermo, o en las zonas limítrofes.

Seguramente se habrá olvidado. Pero a partir de hoy quienes quieran hablar con la prensa (incluso) de este tema tendrán que pedirle permiso a Lo Voi.

 Y ya hay quienes se lo agradecen.