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LA MAFIA Y LOS PODERES FUERTES DE CATANIA, Y NO SÓLO ESO

Por Giorgio Bongiovanni y Aaron Pettinari

LA MAFIA Y LOS PODERES FUERTES DE CATANIA, Y NO SÓLO ESO

Entrevista integral al fiscal Carmelo Zuccaro

por Giorgio Bongiovanni y Aaron Pettinari – 18 de dicembre del 2018

“La ‘construcción’ de la falsa colaboración de Scarantino” como “la expresión de una falta de conducta grave llevada a cabo por algunos investigadores para obtener de manera ilícita resultados inmediatos en la identificación de algunos de los responsables de la masacre en Via d’Amelio” y la imposibilidad de atribuir al fiscal Nino Di Matteo “errores importantes en este asunto” son algunos de los pasajes de la entrevista con el Jefe de Fiscales de Catania, Carmelo Zuccaro, presidente del Tribunal Penal de Caltanissetta en el proceso Borsellino quater, en el que fueron condenados los jefes de la cúpula mafiosa, quien por primera vez accedió a hablar de los instigadores externos de las masacres. Un coloquio en el que el magistrado también habló de la evolución de Cosa Nostra, de las relaciones con la política y los empresarios, y de las herramientas para combatir el crimen organizado. Otro punto de vista para tratar de entender el sistema criminal y lo que sucedió entre 1992 y 1993 a partir de lo que el Tribunal de Justicia de Caltanissetta, en el proceso Borsellino quater, definió como “la desviación más grave de la historia”. Más allá de las opiniones sobre el caso Scarantino es evidente que detrás de la masacre de Via d’Amelio hay un nudo, el de los socios externos, que se entrelaza incluso con la desaparición de la agenda roja y con esos “elementos de verdad” puestos en boca del hombre de Guadagna.  

-Fiscal Zuccaro, con la muerte de los padrinos históricos (sobre todo el jefe de Corleone, Totò Riina), y los arrestos en curso, los analistas han definido a la nueva mafia como una “mafia 2.0” que no aparece, que evita, en lo posible, la violencia y que se concentra solo en los negocios. ¿Cuál es su opinion?

En primer lugar, cabe señalar que el recurso sistemático de la violencia en la forma llamativa de los llamados “magnicidios” es una estrategia mafiosa que pertenece en particular a una determinada temporada de Cosa Nostra, que coincide con la hegemonía de los corleoneses y que va desde principios de los años ochenta hasta mediados de los noventa del siglo pasado, cuando fueron llevados ante la justicia Totò Riina y luego los principales defensores de la estrategia del estragista, Giovanni Brusca y Leoluca Bagarella. En realidad, en la historia centenaria de Cosa Nostra en Sicilia, esta se ha caracterizado no por la oposición frontal con el aparato estatal, sino por la búsqueda de una convivencia pacífica a través de acuerdos colusorios más o menos directos con políticos, hombres de la administración y funcionarios públicos, así como con empresarios. Fueron acuerdos basados ​​en una relación sinalagmática de utilidad mutua a través de la cual el poder de la mafia a menudo se ha infiltrado y ha condicionado el desempeño de las autoridades públicas en grandes sectores de la sociedad civil. En Catania podemos decir que esta estrategia de infiltración y corrupción se siguió utilizando incluso durante el período de la hegemonía corleonesa, ya que Nitto Santapaola y los Ercolano, puestos en el poder por los corleoneses que favorecieron la eliminación del jefe anterior, Giuseppe Calderone, tuvieron siempre el cuidado de evitar este tipo de homicidios en su territorio, con pocas excepciones, como el asesinato de Giuseppe Fava, caso en que debido a las valientes investigaciones periodísticas del mismo se llegó a temer que se pusieran en peligro las relaciones que la familia catanesa de Cosa Nostra había establecido con los principales empresarios de la época, los llamados Caballeros del Trabajo. 

-¿Siguen siendo los Santapaola-Ercolano el centro de la mafia de Catania?

-La verdadera peligrosidad criminal de una asociación mafiosa no se mide tanto por su potencial militar, que puede ser una reserva estratégica para ser utilizada en algunos casos, pero cada vez con menos frecuencia, en el enfrentamiento con otros clanes por la supremacía en el territorio, como por su red de vínculos con los poderes institucionales y la sociedad civil, que crean una barrera protectora que permite al equipo criminal reducir las acciones incisivas en la lucha contra el Estado y desarrollar su interés en apropiarse de los recursos estatales desvinculándolos de los fines de interés público. Sin lugar a dudas, bajo este perfil, la familia catanesa de Cosa Nostra aún puede tener una posición destacada, en cuanto administra las relaciones más importantes con los miembros de la familia de sangre de los Santapaola y de los Ercolano. Después de todo, el interés por los negocios y la proyección empresarial, obviamente implementadas con los métodos mafiosos de intimidación y opresión contra la competencia externa y los derechos de los trabajadores, de los máximos exponentes de la familia Santapaola-Ercolano se remontan al momento de su toma del poder en Catania y continúa hasta el día de hoy, aunque mediante el uso de sistemas más sofisticados de interposición y esquemas corporativos a través de los cuales el flujo de dinero generado por el tráfico ilícito pasa a través de canales financieros que caen bajo paraísos fiscales y luego regresan a Sicilia limpios e introducidos en el mundo de los negocios. Sin embargo, debemos señalar que – al menos a nivel local – el clan Cappello ha demostrado en los últimos años una gran capacidad de infiltración en las ramas de la administración pública, las fuerzas policiales y los sectores empresariales de considerable envergadura. Y no debemos subestimar las redes colusivas de las que también disfrutan los clanes Mazzei y Laudani. Las relaciones entre los distintos clanes varían de vez en cuando y pueden a su vez ser aliados o rivales de Cosa Nostra en Catania. En particular los Laudani mantienen esta posición que podemos definir como muy ambigua.

De acuerdo con lo que se desprende de la lectura de los documentos judiciales y en los informes semestrales de la DIA, habría una participación directa de los clanes cataneses tanto en la Provincia de Messina como en las de Enna, Siracusa y Ragusa. ¿Podemos hablar de “presencia directa” en esos territorios?

Para cada una de las provincias indicadas se debe dar una explicación diferente. En cuanto a la Provincia de Messina, los territorios más cercanos a la frontera con Catania han sido tradicionalmente territorios para llevar a cabo actividades ilegales por parte de las pandillas mafiosas de Catania que operan en el área jónica, que a pesar de no tener un asentamiento consolidado en estos municipios, sin embargo, disfrutan de un amplio espacio de acción sin encontrar oposición significativa en grupos criminales locales. Con respecto a la provincia de Enna, el debilitamiento de las familias locales de Cosa Nostra debido a eventos internos ha abierto un espacio por el que intentan infiltrarse ciertas asociaciones de la mafia catanesa, en particular el clan Cappello, sobre todo en los municipios más cercanos a la frontera con Catania. Estos intentos a menudo han sido exitosos, como lo demuestran algunas operaciones de investigación llevadas a cabo por la DDA de Caltanissetta contra miembros de asociaciones mafiosas con sede en Catania, especialmente en el sector del tráfico de estupefacientes y la extorsión al sector empresario. En la provincia de Siracusa, y en particular en el área de Lentini, desde hace tiempo que el clan Nardo opera orgánicamente con la familia catanesa de Cosa Nostra. El debilitamiento de este clan por el arresto de muchos de sus líderes condujo una vez más a miembros de asociaciones mafiosas de la zona, desde el clan Cappello a miembros de la familia de Cosa Nostra, a erosionar los espacios operativos del mismo para lograr una expansión en esos territorios, ya sea con el fin de obtener el control directo o para imponer un precio a las actividades económicas locales. Finalmente, en algunos municipios de la provincia de Ragusa existen desde hace tiempo grupos criminales locales ligados a Cosa Nostra o a Stidda, que se relacionan principalmente con los referentes ubicados en la provincia nissena, en particular en Gela o Niscemi. 

¿Tráfico de drogas, extorsión, gestión de negocios? ¿En qué aspecto se desarrolla la llamada mafia 2.0?

-El tráfico de drogas es, sin duda, la fuente de mayores beneficios para las organizaciones mafiosas. Cosa Nostra perdió desde hace mucho tiempo el control de los suministros de América del Sur y del Medio Oriente en favor de otras mafias, en particular de la ‘Ndrangheta. La ausencia de un canal directo con los proveedores llevó a Cosa Nostra a estrechar relaciones con los mafiosos calabreses capaces de intermediar con ciertos canales. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha sabido que la mafia siciliana está tratando de liberarse de la mediación de la ‘Ndrangheta e intenta restablecer los contactos directos con los productores de esos países, tratando así de recuperar la credibilidad que había perdido. Pero esto todavía no sucede con la dimensión que tuvo en los años ochenta. Tratamos de prestar mucha atención a los flujos y, en este momento, en países como Colombia y México hay sujetos que tienen la capacidad de interactuar directamente con el mercado europeo sin pasar por la intermediación del crimen organizado calabrés. Y esto surge claramente en una serie de grandes secuestros que hemos hecho. Además, con respecto al tráfico de drogas, estamos siguiendo de cerca el desarrollo de la ruta africana. En algunos Estados, la presencia de instituciones débiles junto a asociaciones mafiosas fuertes crea una mezcla que es mortal. Pero no es sólo esto. La mafia también tiene otros canales de ingresos. Investigaciones recientes muestran que el manejo ilegal de juegos y apuestas en línea por parte de las asociaciones catanesas constituyen otra gran fuente de ganancias que, además, también tiene la ventaja de presentar riesgos muy limitados, a nivel sancionatorio, para dichas organizaciones. Según dijo un mafioso de la Sacra Corona Unita en una reciente conversación telefónica interceptada, hoy un afiliado que sabe cómo aprovechar las oportunidades que ofrece la informática es más útil a los intereses mafiosos que alguien que sabe cómo apretar el gatillo de un arma. La eliminación ilícita de residuos y la gestión de vertederos es otra oportunidad para obtener enormes ganancias con riesgos limitados. La gestión de las contrataciones públicas a través de compañías directamente infiltradas o controladas indirectamente, sin lugar a dudas representa un sector de actividad en el que los grupos mafiosos no han sido sustancialmente restringidos, a pesar de los numerosos controles de legalidad requeridos por la legislación que si bien está a la vanguardia de Europa, lamentablemente no se cumple desde el punto de vista de su implementación práctica, debido a los obstáculos de un tejido administrativo y social a menudo afectado por la ineficiencia y la corrupción, sin mencionar el pacto de silencio que también afecta a las personas que no están directamente involucradas en actos ilícitos.

Pippo Fava, en los años ochenta, denunció esos vínculos entre Nitto Santapaola y ciertos personajes pertenecientes a entornos de poder que fueron, para usar sus palabras, los cuatro “Jinetes del Apocalipsis Mafioso” (Francesco Finocchiaro, Gaetano Graci, Carmelo Costanzo y Mario Rendo). ¿Qué tipo de relación hay hoy entre la mafia y los “poderes empresariales”?

Como dije antes, esta red de relaciones entre la mafia y los poderes empresariales no se ha cortado, a pesar de algunas iniciativas judiciales importantes, pero su visibilidad externa ha cambiado. Lo que en los años ochenta tuvo lugar en Catania a la luz del sol porque, a pesar de ser conocido por todos, el calibre criminal de las figuras más relevantes de la mafia no se había establecido en una condena, por lo que los empresarios cómplices podían fingir no saber, hoy se maneja de una manera mucho más reservada pero no menos efectiva. La ruptura de estos lazos es una prioridad absoluta de la acción de esta Fiscalía, consciente de que en este frente se libra una batalla decisiva para debilitar el poder de la mafia y devolverle un espacio vital al emprendimiento sano, que respeta las reglas del juego y que no puede siguir sufriendo la competencia ilícita de empresarios coludidos.

¿Cuál es la relación entre la mafia y la política?

En cuanto a la relación de la mafia con miembros de los partidos políticos, todo lo que se ha dicho hasta ahora es válido. También se debe tener en cuenta que, en ausencia de figuras carismáticas en los partidos tradicionales, las relaciones actuales se buscan a nivel individual en cada lugar, aprovechando las oportunidades que ofrecen las diversas competencias electorales y las oportunidades del uso de recursos públicos para proporcionar servicios y obras públicas. Incluso las listas cívicas a veces constituyen un recurso para enmascarar la verdadera identidad del promotor del acuerdo con las asociaciones de la mafia. Pero obviamente sería un error criminalizar a todas las listas cívicas sólo porque, en algunos casos, son explotadas por sujetos que conspiran con el crimen organizado.

-¿Y la relación entre la mafia y la masonería?

En lo que se refiere a la masonería, existen vínculos históricamente documentados entre los líderes de Cosa Nostra y las logias masónicas, sobre todo en Sicilia occidental. En nuestra provincia no hay decisiones judiciales que establezcan de manera concluyente vínculos similares, salvo a nivel esporádico y ocasional, y probablemente esto se deba a una actitud mental diferente del mafioso catanés. Pero, por supuesto, esta es una línea de investigación que no se puede pasar por alto porque sabemos que la mafia tiende a aprovechar todas las oportunidades útiles para forjar relaciones colusivas con los poderes ocultos.

-Se estima que las mafias, en conjunto, “facturan” unos 150 mil millones de euros al año. Con tanto dinero ¿se puede influir en un país e incluso chantajear al Estado?

Es evidente que cuanto más ricas son las mafias, más pueden comprar, sobornar a funcionarios, administradores, empresarios y otros. La introducción en la economía italiana, que sufre una crisis de liquidez, de un capital tan grande es evidente que condiciona al libre mercado. De esta manera, todos los empresarios honestos que no están dispuestos a llegar a un acuerdo o a un compromiso son eliminados. Así se droga al mercado y se cambian las reglas del juego, también en términos de seguridad y protección de los trabajadores, degenerando el mundo económico. De este modo, no solo se frena el desarrollo de un país, sino que además se crean problemas sociales. Espero que el Estado tenga claros estos aspectos y que no abandone una política firme, capaz de combatir a las organizaciones criminales de una manera clara y decisiva. Solo con una lucha sin cuartel se puede eliminar completamente a las mafias. De lo contrario nos arriesgamos a ser derrotados.

-¿Es tarde en este sentido?

-Digamos que todavía no hemos obtenido este resultado. Gracias a las diversas actividades judiciales logramos golpear al ala militar y cambiar continuamente la parte superior de las organizaciones criminales. Pero si aún no hemos vencido es porque la actividad judicial no es suficiente, necesitamos una mayor conciencia por parte de todos de la gravedad del fenómeno. Pero ante una situación de crisis que debilita el tejido social saludable, con personas que deben pensar en sobrevivir, es difícil llegar a tal comprensión. Y las instituciones deben dar una mayor respuesta en este sentido, sin comprometerse con las organizaciones criminales. Quiero ser optimista porque creo que hay muchos que quieren librar esta batalla.

-¿Cómo puede afectar la información a la organización criminal?

Los órganos de información desempeñan un rol fundamental en la correcta formación de la opinión pública y en el proceso de sensibilización en las instancias de legalidad y justicia que conduzcan al rechazo de la cultura mafiosa por parte de la sociedad civil. A su vez, este repudio es un presupuesto esencial para erradicar definitivamente el fenómeno mafioso, dado que la acción judicial y de las fuerzas policiales pueden cada tanto ganar batallas individuales contra los hombres de la mafia, pero nunca pueden por sí solas erradicar un fenómeno que impregna tan profundamente el tejido social. Para cumplir con una tarea tan importante es evidente que los medios de comunicación no pueden limitarse a registrar los resultados del trabajo judicial, sino que a su vez deben ser promotores de iniciativas que hagan comprender que la lucha contra el fenómeno de la mafia afecta activamente a todos los ciudadanos porque incide en la calidad de sus vidas y en las posibilidades de desarrollo económico y social.

En este momento se está llevando a cabo el juicio por concurso externo en asociación mafiosa contra el editor de “La Sicilia” Mario Ciancio Sanfilippo y, en relación con este último, en el pasado mes de septiembre el Tribunal emitió un decreto de secuestro y confiscación de bienes por alrededor de 150 millones de euros. ¿Puede ser éste un ejemplo de los otros vínculos que la mafia podía y aún puede tejer hoy?

Precisamente porque hay un proceso en curso no me parece que sea apropiado profundizar más en este tema después de haber brindado en la conferencia de prensa la información que me pareció correcto dar a conocer sobre las motivaciones adoptadas por un órgano judicial autorizado, la Sección Medidas de Prevención del Tribunal de Catania, para disponer de la confiscación de los bienes del empresario Ciancio Sanfilippo sobre la base de su considerado peligro social.

En los últimos años se ha hablado mucho de la reforma de las escuchas telefónicas, afortunadamente bloqueada. En las investigaciones, sin embargo, la importancia de los colaboradores de justicia sigue siendo relevante. ¿Qué tan importantes son estas herramientas?

Incluso hoy en día la contribución de los colaboradores de justicia representa, junto con los servicios técnicos de las escuchas telefónicas en sus formas más sofisticadas, la principal fuente de evidencia probatoria en cualquier proceso que quiere alcanzar al menos los niveles medio-altos de la mafia. Esta es la razón por la cual el poder judicial más informado siempre está muy atento a las iniciativas de reforma que se están planteando sobre estas cuestiones en diversas partes del mundo político. Los errores en estas dos áreas no se pueden cometer sin afectar significativamente la efectividad del debate judicial y, por lo tanto, los proyectos de reforma, si bien son necesarios, deben tener en cuenta todos los efectos que puedan derivarse tanto positiva como negativamente antes de ser propuestos. Otra cuestión importante es la constituida por la gestión administrativa de los colaboradores de la justicia y, en este sentido, es deseable que la tarea esté a cargo de personas que tengan una vocación de trabajo en un área tan sensible y que no lo consideren como un aspecto secundario y poco grato de la actividad.

¿Cómo evalúa al nuevo 416 ter, en el que se ha eliminado la referencia al “modo mafioso” de la promesa de voto?

Me parece significativo el hecho de que la formulación actual del delito a que se refiere el artículo 416 ter del Código Procesal, haya encontrado poca aplicación en los pronunciamientos de los Tribunales, revelándose como una herramienta poco eficaz para contrarrestar un fenómeno, el del acuerdo electoral político mafioso, que es bastante común en nuestras latitudes y cuyos efectos negativos son devastadores para una democracia que se basa en la correcta formación del consenso popular. Por lo tanto, se siente la necesidad de una reforma. En consecuencia, la sustitución del requisito de la modalidad del método mafioso para la compra de votos por el de pertenencia a la mafia a los que prometen votos a la asociación mafiosa parece inadecuado porque supone la cosa juzgada de la sentencia de condena, que también puede estar muy lejana en el tiempo respecto al momento de la competición electoral. La propuesta de la Comisión del Senado de estipular que la participación en la asociación mafiosa debe ser conocida por el beneficiario de la promesa, incluso si no es el resultado de una sentencia final, podría reducir los inconvenientes en cuestión. 

Hablando de “misterios” que han envuelto a Cosa Nostra catanesa, está el asesinato de la esposa de Santapaola, Carmela “Melina” Minniti; un homicidio cuanto menos anómalo. Hay quienes lo vincularon a una advertencia para el mismo Santapaola que podría haber colaborado con la justicia, tanto que también hubo contactos con una poderosa personalidad religiosa del Etna. ¿Son sólo hipótesis o fue esa colaboración algo concreto?

El dato objetivo es que la esposa de Santapaola se había puesto en contacto con la diócesis de Catania pero no para acordar la colaboración de Santapaola, sino para obtener un tratamiento más moderado en lo que sería el debate judicial frente a los niños. Su preocupación era mantener a sus hijos alejados de las iniciativas judiciales, porque sus hijos no estaban lejos de las actividades de la organización mafiosa. Obviamente, no podemos excluir que en el curso de la evolución de las relaciones también se podrían haber conseguido ulteriores niveles de diálogo con la familia Santapaola, pero estamos hablando de hipótesis que nunca podrán verificarse luego que se cometió el homocidio. Se “fabulaba” que Giuseppe Ferone (el ejecutor del asesinato), habría podido tener otro tipo de apoyo para matar a la esposa de Santapaola, y aunque las investigaciones judiciales no pudieron comprobar este tipo de colusión, Santapaola cree firmemente que eso fue lo sucedido.

-¿Es posible que de forma autónoma un colaborador de justicia, de repente, arroje a los vientos el contrato que estipuló con las instituciones?

-Podemos comprender el hecho de que ese delito se vio favorecido por haberse omitido la vigilancia que normalmente se mantiene sobre un colaborador de justicia. En este caso hay muchas fallas y no hubo controles estrictos cuando fue puesto en libertad. Santapaola nunca nos ha explicado por qué tiene la sospecha de apoyo externo para Ferone. En las investigaciones estos elementos nunca han aparecido.

-¿Por qué Santapaola se “entregó” a la justicia?

Por qué y cuáles son las motivaciones internas que no podemos conocer, pero podemos decir que no es la primera vez que, en el ámbito de las organizaciones mafiosas, especialmente de los cataneses que tienen tanto cuidado de no llamar demasiado la atención a los investigadores sobre sus asuntos, se entrega un sujeto que se considera comprometido porque ya es objeto de una intensa investigación por parte de la autoridad judicial. Sin embargo, no se puede descartar que este tipo de “entrega” no sea desagradable al mismo Santapaola, precisamente con el fin de lograr que se frenen las acciones judiciales contra los hijos. Pero estas cosas pertenecen a motivaciones internas y no hay informes de colaboración que puedan aclarar lo que sucedió. Ciertamente, no hemos atenuado nuestras investigaciones contra el hijo mayor de Santapaola que está muy involucrado en importantes eventos de la familia.

Otro misterio refiere a la muerte del informante Luigi Ilardo, asesinado en la noche del 10 de mayo de 1996 en la vía Quintino Sella en Catania. En su camino, bajo el nombre de “Fonte Oriente”, había hecho arrestar a jefes de primera línea en las provincias de Messina, Catania y Caltanissetta; sin mencionar que gracias a sus revelaciones se podría haber capturado once años antes a Bernardo Provenzano en Mezzojuso, el 31 de octubre de 1995. ¿Tiene algo que ver ese asesinato con la trattativa Estado-mafia?

-Aunque la fiscalía de Catania ha logrado obtener una sentencia de condena contra los perpetradores y organizadores de este asesinato, los nombres de los que ordenaron el mismo y respecto a los que este Fiscal es competente para llevar adelante las investigaciones, aún se desconocen debido a la falta de pruebas adecuadas para respaldar la acusación en el Tribunal. La averiguación de las responsabilidades por la fallida captura de Provenzano en 1995 y el juicio contra los funcionarios que, en concurso con los vértices de Cosa Cosa, hubieran tratado de condicionar el trabajo de la autoridad pública para limitar la efectividad del enfrentamiento a Cosa Nostra ante la amenaza de la continuación de la estrategia de los estragos, en cambio, es responsabilidad de una autoridad judicial diferente de la que dicta las sentencias, definitiva en el primer caso y de primera instancia en el segundo, donde no se excluye la posibilidad de que los jefes de aquella época del ROS no se enfocaron con firmeza en la oportunidad ofrecida por Ilardo para capturar a Provenzano en octubre de 1995 porque creían que este último podía oponerse válidamente dentro de Cosa Nostra a aquellos que aún apoyaban la línea de Riina, preso desde hacía dos años, de una confrontación directa con el Estado hasta que este cediera a los reclamos de la mafia.

-Incluso hoy, queda una pregunta sin respuesta: ¿cómo supieron los jefes que se había convertido en “un informante”? El proceso no pudo arrojar luz sobre el punto. Pero el arrepentido Giuffrè en el 2014 habló de una fuga de los círculos judiciales de Caltanisseta, e incluso el Coronel Michele Riccio había hablado de una filtración de noticias. ¿Es esa la dirección que pudo estar detrás del asesinato?

El conocimiento de la elección de colaboración de Ilardo se limitó a un pequeño círculo de magistrados y miembros de las Fuerzas de Policía, entre los cuales estaban los jefes del ROS condenados en primera instancia con la sentencia indicada en último lugar. Estos son datos objetivos. Las hipótesis de investigación deben ser verificadas en sede judicial.

-En el libro “Il Patto Sporco” escrito por el Fiscal Nacional Antimafia Nino Di Matteo y el periodista Saverio Lodato, hay un resumen de las motivaciones de la sentencia del proceso Tratativa “Estado-Mafia”. El juicio de Palermo también estableció que la masacre de Borsellino, que tuvo lugar apenas 57 días después de la de Capaci, se caracterizó por una fuerte aceleración y también se confirmó que la muerte del juez estaba incluida en la negociación. Durante su carrera usted ha sido juez en el juicio Borsellino ter, ¿cuál fue su conclusión acerca de esta masacre?

El libro, honestamente, no lo he leído, pero sí he examinado cuidadosamente la motivación de la sentencia de Palermo. En el pasado he sido Presidente titular del Tribunal Penal de Caltanissetta que ha dictado la sentencia del juicio caratulado Borsellino ter que no ha sido tocado por las sentencias de revisión consecuentes a la comprobada falsedad de las declaraciones de Scarantino que, en el Borsellino ter, consideramos absolutamente poco fiables. En cuanto a los objetivos perseguidos por la masacre de Via d’Amelio, la sentencia que escribí junto con el juez Francesco Antoni, expresa: “ha quedado demostrado que la muerte de Paolo Borsellino no fue solo por propósitos de venganza y de precaución preventiva, sino también para ejercer, acumulando sus efectos con los de otros delitos excelentes, una fuerte presión sobre la estructura del gobierno que había implementado una política para combatir a la mafia más intensa que en el pasado y para inducir a aquellos que se mostraran disponibles entre los posibles referentes a que se presenten para negociar un cambio en esa línea política” (ver páginas 766-767). Estas conclusiones me parecen hoy incluso más válidas que en el pasado. Más que eso no puedo agregar porque el proceso todavía está en curso.

-La reciente sentencia del Borsellino quater habla sobre las investigaciones llevadas a cabo después de la masacre, trazando los contornos de lo que se ha descrito como el más grave “despiste de la historia”. De hecho, se han revisado dos juicios contra algunos acusados ​​y se ha abierto un juicio contra algunos oficiales de policía. Hay quienes dicen que después de 26 años hemos regresado al punto cero, como si no se hubiera hecho nada. ¿Es realmente así?

Nada podría ser más falso y menos generoso que creer que los esfuerzos de numerosos investigadores y magistrados para averiguar las responsabilidades de los líderes de Cosa Nostra en la concepción, la planificación y la ejecución de la masacre de Via d’Amelio han sido en vano. Reitero que la sentencia de condena dictada en el juicio Borsellino ter y una parte de las pronunciadas en los dos primeros procesos no han sido tachadas por el asunto Scarantino y constituyen verdades procesales comprobadas. Sobre la base de la experiencia directamente adquirida en la conducción del proceso en primera instancia Borsellino ter y la lectura de la sentencia del Borsellino quater, mi convicción es que la “construcción” de la falsa colaboración de Scarantino no puede considerarse como el “peor despiste de la historia” porque la participación en la ejecución de la masacre de sujetos incluidos en Cosa Nostra con funciones secundarias y que luego resultaron ajenos a la masacre debido a las declaraciones de otros colaboradores auténticos, no ocultó las responsabilidades de otros importantes criminales, ejecutores e instigadores de la masacre, quienes para cubrir las lagunas cognitivas de lo que pusieron en boca de Scarantino, crearon este falso colaborador, evitando el núcleo de la verdad que se habría llegado a poseer de otra manera. Precisamente estos elementos de la verdad que han “despistado” o más bien “engañado” a los magistrados llamados luego a evaluar la confiabilidad general de Scarantino.

-¿Por qué elige “hacer de títere” Scarantino?

A esta altura de los acontecimientos se puede decir que el episodio de la falsa colaboración de Scarantino es una expresión de falta grave de conducta llevada a cabo por algunos investigadores para obtener con medios ilícitos resultados inmediatos en la identificación de algunos de los responsables de la masacre, en lugar de recurrir a los instrumentos de investigación ortodoxos, mucho más exigentes para determinar responsabilidades. Se buscó un atajo que ciertamente no ayudó a verificar la verdad. Se deberían haber llevado a cabo investigaciones más exhaustivas desde el principio. Los resultados, tal vez, habrían llegado más tarde, pero tal vez se hubiera descubierto la verdad que aún hoy no conocemos y que el paso del tiempo hace que sea aún más difícil de encontrar. Otro elemento que emerge de la sentencia del Borsellino quater es que alguien estaba en posesión de determinados conocimiento que luego se transmitió a ciertos investigadores que, a su vez, los pusieron en la boca de Scarantino. Y estoy de acuerdo en el punto donde se dice que este último fue obligado a hacer esas declaraciones.

-En los motivos de su decisión por primera vez se habla claramente de los llamados patrocinadores externos de Cosa Nostra, de hecho, ofreciendo líneas de investigación que después se han desarrollado en Caltanissetta y en Palermo. Hoy Spatuzza revela que el día que se llenó el auto con explosivos estaba presente un sujeto no “era de Cosa Nostra” dejando claro que pertenecía al Estado, aunque no indica la cara. Esto significaría que no solo pudo sugerir el ataque sino que incluso puede haber participado directamente.

Como dije antes, de las investigaciones en curso no es oportuno hablar antes de que hayan llegado a su fin. Sin embargo, el hecho es que cuando hablamos de Spatuzza, hablamos de un colaborador de justicia cuya fiabilidad ha sido reconocida en varias sedes.

-Pero los servicios estaban presentes en via d’Amelio el día de la masacre …

En Via d’Amelio había muchas personas presentes, también había figuras pertenecientes al ROS. Y sobre estas cosas debemos reflexionar un momento porque las preguntas son muchas. Por ejemplo, ¿por qué algunos miembros del ROS argumentaron que en Via d’Amelio Bruno Contrada estaba presente cuando no era cierto? ¿Por qué se mencionó ese nombre?

-Durante el juicio Borsellino ter, algunos colaboradores de justicia interrogados por el fiscal Di Matteo, por primera vez, hablaron de figuras importantes que serían las protagonistas de un diálogo con Cosa Nostra durante los años de las masacres. Giovanni Brusca, en este proceso y durante el de Florencia, habla de la tratativa e incluso llega a dar el nombre del ex ministro Mancino. En el mismo proceso Borsellino ter por primera vez Totò Cancemi menciona los nombres de Marcello Dell’Utri y Silvio Berlusconi. Si bien sobre este último las investigaciones fueron archivadas, después de años sobre Dell’Utri recae una sentencia definitiva de colusión y una sentencia de primera instancia en el proceso de la tratativa Estado-mafia. ¿Cuál es su opinión? ¿Existe un vínculo entre el proceso Estado-mafia y el de la masacre de Via d’Amelio? Repito cuanto he dicho anteriormente citando algunos pasajes de la sentencia del proceso Borsellino ter. La sentencia de primera instancia del Borsellino quater y del proceso de la llamada tratativa Estado-mafia deben aún ser examinadas en otras dos instancias del juicio pero, en cualquier caso, abre nuevos frentes de investigación en los que es importante que se realicen investigaciones judiciales y también por parte de la comisión parlamentaria antimafia, para no dejar sin explorar ningún perfil de responsabilidad, incluso de carácter diferente al penal. Es oportuno que también desde el frente político se trate de contestar a preguntas que todavía hoy esperan una respuesta.

Cuando el proceso de la tratativa todavía estaba en marcha, después de tantos años de “silencio”, Cosa Nostra, a través del jefe de los jefes Totò Riina, condenó a muerte a un magistrado, el hoy Fiscal Nacional Antimafia Nino Di Matteo. Algunos arrepentidos han informado de un proyecto de atentado planeado contra él con la llegada de doscientos kilos de TNT a Palermo y con la solicitud de Matteo Messina Denaro para que se realice el ataque por cuenta de otros sujetos. Los magistrados nissenos que han arcivado la investigación hablan de un “proyecto aún en curso”. En su opinión ¿por qué Cosa Nostra llega a tanto? ¿Existe el riesgo de un retorno a las masacres?

Que Riina tuviese en la mira a un magistrado de la experiencia y el valor profesional de Nino Di Matteo, con su gran competencia y determinación lo cual pude apreciar personalmente porque fue uno de los dos fiscales que sostuvo la acusación del proceso Borsellino ter, no puede sorprender. El hecho es que una sentencia de condena de este tipo nunca se revoca. Se trata de ver si quedan suspendidas o no. Las señales que tenemos en este momento indican que la actual gestión de Cosa Nostra ya no considera apropiada la estrategia del ataque frontal al Estado, pero es importante que el Estado no renuncie a seguir con máxima determinación el comabte a Cosa Nostra porque sólo de esta manera será posible obtener resultados realmente duraderos. Por otro lado, la historia nos enseña que los sujetos de las instituciones que constituyen objetivos potenciales de Cosa Nostra no pueden protegerse solo con una defensa pasiva, lo cual es necesario, pero además se precisa una estrategia de ataque dirigida a desarticular todas las potencialidades ofensivas del asociación mafiosa. Si se hace esto podremos decir que los magistrados no correrán riesgos. Mientras los jueces no obtengan del Estado que se enfrente en una lucha sin cuartel siempre habrá riesgos, porque que siempre habrá, con el tiempo, alguno que retome la estrategia de Riina.              

Cuando un personaje como Di Matteo está incluido en la lista de magistrados que pueden haber cometido el despiste ¿puede existir el riesgo de deslegitimación de sus investigaciones?

Personalmente creo que no debemos confundir a quienes hacen las acusaciones. Hay personas que hacen ciertas acusaciones de buena fe porque, habiendo visto determinados resultados, dicen que Di Matteo pudo haber cometido ese tipo de errores. Aquí, en mi opinión, el error es obvio y la buena fe también es evidente. Hay otros que, en cambio, pueden tener ciertos intereses, porque ven a Di Matteo como un peligro, porque utilizan las acusaciones formalizadas de buena fe con el propósito de deslegitimar al magistrado. Un magistrado que, sin duda, pude cometer errores. Pero no creo que se pueda culpar a Di Matteo por errores importantes en este asunto.

-Recientemente, en Sicilia, se ha vuelto a respirar un clima peligroso con intimidaciones y amenazas hasta en los niveles institucionales más altos. ¿Qué tipo de análisis se puede hacer con respecto a las recientes misivas contra el Fiscal de Caltanissetta, Bertone, el presidente de la comisión regional antimafia Claudio Fava y el jefe de la policía motorizada de Caltanissetta, Marzia Giustolisi?

Nunca hablo de investigaciones en curso y esto vale aún más para lo que se refiere a los episodios que mencionó. Lo que puedo decir con certeza, porque es un hecho objetivo, es que los tres personajes que mencionó, aunque operan en diferentes sectores y con diferentes responsabilidades institucionales, tienen en común el profundo conocimiento del fenómeno de la mafia y la determinación y competencia absoluta para luchar contra ella con eficacia.

Anteriormente habló de la ruta africana como un canal de entrada para la droga. ¿Son estas las mismas vías de tráfico de personas? ¿Cuál es la relación entre las mafias africanas y las nuestras?

Desafortunadamente, las instituciones de países extranjeros no están equipadas para contrarrestar el fenómeno de las organizaciones criminales. No solo estoy hablando de la mafia nigeriana, sino también de otras estructuras que se fortalecen y llevan a cabo una serie de actividades ilícitas como el tráfico de seres humanos, las drogas y las armas. Organizaciones que están abriendo caminos al acceso de las drogas desde los países sudamericanos a Europa. Estos grupos tienen una primera base en África pero, dado que en esos lugares los flujos de dinero son bastante limitados, hay proyecciones en Europa y también en Italia. Sobre esto hay investigaciones en curso. Lo cierto es que este fenómeno es preocupante porque estas estructuras criminales en los países de origen impiden el fortalecimiento de los regímenes oficiales estatales y luego se propagan.

-¿Es en este contexto que en el pasado expresó fuertes consideraciones sobre las ONG que habrían favorecido a los traficantes de personas?

Esta Fiscalía siempre ha querido aclarar que el objetivo principal y primario, con respecto a la trata de seres humanos, es tratar de romper los vínculos entre la mafia local y el poder. En este sentido, me preocupa la proyección que alguna criminalidad organizada tiene en nuestro territorio. Algunas ONG, en un determinado momento histórico, han favorecido el trabajo de estas organizaciones criminales. Nos hemos asegurado de evitar que nos prestemos al aumento indiscriminado de los flujos migratorios.

-¿Permitir el ingreso de la policía judicial a bordo de las naves sería una forma de respuesta suficiente?

-Seguramente conduciría a una mejora para el control de determinadas situaciones. Pero el problema es otro porque si bien se ha interrumpido cierto canal de tráfico, el fenómeno no se ha detenido. Las organizaciones criminales explotan las necesidades reales de aquellos que buscan llegar a Europa y hasta que haya una solución radical a los flujos migratorios veremos cambios continuos en las modalidades de la trata de seres humanos. En un tiempo se utilizaban naves madres, luego lanchas y por último balsas. Este tráfico no se erradicará hasta que los países europeos asuman la responsabilidad de intervenir de manera común para responder a la demanda continua de tanta pobre gente.

-¿Las mafias italianas juegan un papel en este tráfico?

No han surgido tales vínculos en la actualidad. En el pasado, pusieron barcos a disposición bajar a los migrantes de sus naves nodrizas, pero las mafias nativas nunca han estado directamente involucradas, por lo que sabemos. Otra cosa es el tipo de relación que luego se genera con las organizaciones criminales extranjeras que se radican en Italia. Existe un contacto entre las diversas organizaciones mafiosas que es preocupante porque se crean sinergias cada vez más peligrosas.


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*Foto de portada © Imagoeconomica (Fiscal Carmelo Zuccaro)

*Foto2: (Salvatore “Toto” Riina)

*Foto3: (Vista aérea de Catania)

*Foto4: (Plano de la región)

*Foto5: (Secuestro de sustancias estupefacientes9

*Foto6: (Giuseppe “Pippo” Fava y Benedetto “Nitto” Santapaola)

*Foto7: Imagoeconomica

*Foto8: Imagoeonomica (Mario Sanfilippo Ciancio)

*Foto9: El jefe Nitto Santapaola

*Foto10: El homicidio de Luigi Ilardo

*Foto11: Shobha (Paolo Borsellino)

*Foto12: Imagoeconomica (Nicola Mancino y Giorgio Napolitano)

*Foto13: Paolo Bassani (El Fiscal Nino Di Matteo)

*Foto14: (Lancha con migrantes en el mar Mediterráneo)