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LA SONRISA DE VILMAR “NENECO” ACOSTA

Por Jean Georges Almendras

  Chicana presentada por la defensa de “Neneco” impide realización de audiencia  preliminar

                                  Por Jean Georges Almendras-1ero de diciembre de 2016

 

Afeitado prolijamente. Con el cabello corto. Luciendo una camisa en tonos gris-blanco y pantalón vaquero.  Esposado con las manos delante. Y siempre con una sonrisa de oreja a oreja,  que hasta le da un toque infantil, como si se tratara de un inofensivo niño. Así se mostro en la sede judicial de Asunción, capital del Paraguay, el ex intendente de Ypehjú Vilmar Acosta, alias “Neneco” (que en castellano quiere decir “hediondo”) quien está sindicado como el autor intelectual del crimen del periodista Pablo Medina y su asistente Antonia Almada, en un hecho que se cometió el 16 de octubre del pasado 2014, en un apartado camino rural –de tierra colorada- de Villa Igatimí, en el departamento de Canindeyú. Quien además, otra vez, apelando a una chicana, vale decir a un escrito de recusación presentado en el momento mismo del inicio de la audiencia preliminar por  el doble crimen, la  trabó  para su beneficio. Y de esa forma, siempre con esa sonrisa de oreja a oreja, Vilmar Acosta se levantó de su asiento, y mirando a todos los presentes, con un dejo de burla y de cinismo, fue retirado de la sala de juicios del segundo piso del edificio del Poder Judicial , para ser reingresado a la cárcel de Tacumbú, a la “espera” del juicio oral previsto por las leyes paraguayas, obviamente siempre y cuando la nómina de chicanas (como la de ésta oportunidad) no  sea inagotable.

Los rostros de los presentes: policías, operadores de justicia, periodistas y allegados al colega asesinado no podían disimular la rabia y la impotencia por el imprevisto. Un imprevisto que se ajusta al estado de Derecho vigente en la República del Paraguay.

De inmediato los periodistas que estaban afectados a la cobertura de la audiencia en cuestión dieron a conocer a la opinión pública la mala nueva: “Con chicana “Neneco” logró trabar su audiencia”, tituló de inmediato el diario ABC; “Caso Pablo Medina, audiencia de Neneco fue nuevamente suspendida” tituló el diario Ultima Hora. Los informativos radiales y televisivos hicieron otro tanto.

 ¿Cómo fue posible materializar esta chicana? La defensa del ex intendente –a quien se le acusa por homicidio doloso en calidad de autor- recusó al juez Carlos Martinez por “odio y resentimiento”. Según las normas vigentes en el Paraguay, la recusación  (literalmente una chinaca) habrá de ser estudiada antes de dar continuidad al caso. En tiendas judiciales se  considera esta recusación como una acostumbrada medida dilatoria para retrasar audiencias preliminares, que son diligencias que resuelven si el caso es elevado o no a juicio oral y público.

El juez Martínez, que obviamente habrá de pedir el rechazo de la recusación dijo a los periodistas que lo consultaron que “no hay motivos para que me aparte, no hay motivo válido”.

El abogado querellante dijo que la posición adoptada por la defensa  del acusado “es una burla a la justicia, porque toda la estructura judicial se trasladó de Curuguaty a Asunción”

De acuerdo a lo informado por la prensa local, consta en el documento de recusación, que el acusado (Vilmar Acosta) tomó conocimiento de fuentes fidedignas que el magistrado en este acto recusado refirió “que una persona de apellido Arévalos (supuesto kapanga de Neneco Vilmar Acosta) estaba haciendo seguimiento en la ciudad de Curuguaty de su señora esposa con fines ilícitos”. En tal sentido, dicen los diarios de Asunción, que el exintendente de Ypejhú deslinda cualquier relación con estas supuestas afirmaciones y por lo expuesto sostiene que el juez no podrá actuar con “independencia e imparcialidad” y teme que sus decisiones se dejen influenciar “por el odio y resentimiento hacia su persona”.

No debemos olvidar, en relación al caso Pablo Medina, que la Fiscalía pretendía que la causa fuera elevada a juicio oral y público, lo que obviamente y se observa nítidamente, trata de impedir o si acaso dilatar lo más posible, la defensa de Vilmar Acosta. Tampoco debemos olvidar que el caso estuvo paralizado varios meses por una serie de recursos dilatorios que solo recién en el mes de octubre pudo destrabar el Tribunal de Apelaciones de Canindeyú.

En la jornada previa a la audiencia preliminar, periodistas del diario ABC Color dialogaron con la Fiscal Sandra Quiñónez apuntando precisamente a la posibilidad de que la defensa de Acosta pudiera presentar una nueva chicana.

“Uno siempre tiene que estar preparado. Sabe que el caso es complejo. Tuvimos que esperar cuatro meses para que la audiencia se tenga que realizar, pero surgieron varios incidentes. Llegamos a este mes en donde tenemos que defender la acusación que ya hemos presentado. Hemos cumplido el plazo de seis meses, es hora de defender nuestra posición” había dicho Quiñónez.

Ni que la Fiscal lo hubiera adivinado, porque efectivamente la defensa de Acosta presentó el escrito de recusación exactamente a poco de iniciarse la tan esperada audiencia preliminar, en las primeras horas de la mañana del día primero de diciembre.

Cuando se cumplieron los dos años del doble crimen, nos consta, la familia del periodista, en el acto central de la ciudad de Curuguaty, dijo enérgicamente que todavía no se podía hablar de que se haya hecho justicia en relación al atentado mortal. Y nosotros, como redactores apoyamos esas expresiones subrayando además, que la impunidad parecía estar presente con mayor fuerza, en el caso.

Vilmar “Neneco” Acosta está  recluido (“esperando” el juicio oral) en la cárcel de Tacumbú; Flavio Acosta, sindicado como uno de los sicarios que participó en el atentado, y que fuera detenido hace algunos meses atrás en el Brasil, aguarda (obviamente no con mucho agrado) ser extraditado al Paraguay para ser sometido a Juicio; Wilson Acosta, el otro pariente de Neneco, sindicado como el segundo sicario que participó del trágico hecho, permanece prófugo.

¿Podemos poner en duda que el manto de la impunidad sigue dando cobertura a los personajes que se tiñeron las manos con la sangre de Pablo Medina y Antonia Almada?¿Podemos poner en duda que en todo este tiempo se ha hecho más por dilatar el juicio que por acelerarlo?¿Podemos poner en duda que desde las sombras del poder se hayan movido los piolines para que un medio televisivo entrevistara por una hora al acusado “Neneco” Acosta, nada menos que en su lugar de reclusión, dándole la oportunidad de defenderse públicamente aún sin haber dicho una sola palabra ante la Fiscal Quiñónez y el juez Carlos Martínez, en relación al doble crimen, en un  juicio oral y público previsto por la Ley?

¿Seguiremos siendo espectadores pasivos de este camino empedrado que el destino, o mejor dicho, la cara corrupta del Paraguay  de hoy, ha deparado al caso Medina? Creo que se avecina la hora de actuar y de movilizarnos tomando conciencia  de una realidad que nos abofetea  descarada y cruelmente, buscando distanciarnos de la justicia.

Lo que no debemos permitir que ocurra, como tampoco debemos  permitir que bajemos los brazos, hasta borrar esa sonrisa irónica del rostro de “Neneco

 

*Foto de portada: www.abccolor.py