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LIBERTAD CONDICIONAL, IMPUNIDAD CONFIRMADA

Por Jean Georges Almendras

                                                          LIBERTAD CONDICIONAL, IMPUNIDAD CONFIRMADA

     Recupera la libertad  Milciades Maylin, que asesinó en el Paraguay a Salvador, hermano de Pablo Medina

                                                  Por Jean Georges Almendras-14 de julio de 2017

 

Sorpresivamente, un asesino quedó libre en el Paraguay. El  asesino de uno de los Medina. El asesino de Salvador, hermano de Pablo Medina, ambos periodistas.  Un asesino de nombre Milciades Maylin que hace unos 16 años se había declarado culpable de dar muerte a balazos a Salvador Medina, en un camino rural de la región de Capiibary, a corta distancia de la casa en la que residía junto a sus padres.

Así, sorpresivamente sobrevino su libertad. Como si su crimen hubiese sido un hecho delictivo simple. Maylin recuperó su libertad  según resolución dictada el pasado 12 de julio por el titular del Juzgado de Ejecución de Coronel Oviedo, en el marco de una libertad condicional dispuesta a nueve años de que cumpliese los 25 años de cárcel a los que había sido condenado.

Oportunamente, a los pocos años de haber sido ingresado en la cárcel, nuestro director y fundador de Antimafiaduemila, Giorgio Bongiovanni, haciéndose eco de la denuncia del crimen de Salvador, por parte de su hermano Pablo, se hizo presente en el establecimiento donde Milciades Maylin  cumplía su pena, para preguntarle sobre la identidad de  los responsables intelectuales del mortal atentado. Pero allí mismo, aún admitiendo el encuentro, dentro de los muros de la cárcel, Maylin cumplió con la omertá. Nunca reveló la identidad de quienes le ordenaron acabar con la vida de Salvador. Maylin, fiel a los códigos mafiosos, mantuvo cerrada la boca respecto a sus cómplices. Esos cómplices que nunca pisaron la cárcel. Esos cómplices que gozaron las mieles de la impunidad. Esa impunidad eterna que rodea siempre, como una aureola maléfica, la vida de los sicarios o de los criminales que siegan vidas de hombres justos, entregados a las causas de la verdad, a las causas de la  justicia social, o a las causas de la denuncia del crimen organizado sentando en los sillones del poder político. Esos cómplices que hoy, 16 años después del crimen, seguramente deben estar regocijados por ver a su esbirro libre, integrándose a una sociedad donde se sigue haciendo culto al crimen, instalado en el poder político y estatal, con una impunidad desvergonzada y descarada.

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Salvador Medina, en aquellos años de su muerte, fue literalmente acorralado por los criminales que vivieron con él en su tierra natal. Por los criminales que lo escucharon una y mil veces denunciando actividades relacionadas con el tráfico de madera y otros hechos delictivos, en su carácter de comunicador de la radio Ñemity FM. Criminales que decidieron señalar a Milciades Maylin como el más optimo de los sicarios de turno para cumplir con el trabajo de “borrarlo” del mapa. Borrarlo del mapa para que no moleste y para que sirva de escarmiento. Borrarlo para que  su muerte sea un mensaje típicamente mafioso para el periodismo libre. Un mensaje más de la narco política de la región dirigido a los hombres libres y a los hombres justos, porque a esa altura de los acontecimientos ya la nómina de los periodistas asesinados por hacer denuncias era ya numerosa. Una nómina que sería mucho mayor en los años siguientes.

Aquel día  5 de enero del año 2001,  cuando tenía 27 años, Salvador Medina fue literalmente emboscado en el camino rural cercano a su hogar, cuando se desplazaba en una moto junto su hermano Gaspar, quien milagrosamente salvó su vida.

Aquel día 5 de enero, el mortal ataque contra Salvador, fue la fase embrionaria de una seguidilla de tragedias que envolvieron y conmocionaron a los integrantes de la familia Medina, porque un año después caía abatido, también por elementos del crimen organizado (del narcotráfico) de la región, un hermano de Salvador: Digno Salomón. Bastantes años después, el 16 de octubre de 2014, era igualmente asesinado Pablo.

Desafortunadamente para la mafia paraguaya, el factor común de los hermanos Medina, no fue otro que oponerse al sistema criminal imperante en la región, en el marco de una lucha frontal al delito que los llevó a la muerte, en un episodio sin precedentes en el Paraguay. Y desafortunadamente, la valerosa lucha de los Medina, significó un muy duro golpe para la sociedad paraguaya, que no pudo hacer para impedir el triple crimen. Un triple crimen cometido en tiempos diferentes y en circunstancias diferentes, y con protagonistas del hampa diferentes. Diferentes en nombres y apellidos pero iguales, extremadamente iguales, en esencia. Esa esencia maldita del crimen organizado. Esa esencia maldita de la mafia, que no deja de estar atornillada al poder de turno, en un país como Paraguay, cada vez, más desangrado y más mancillado. 

Hoy, mes de julio de este 2017, cuando en el Paraguay se continúa aguardando la fecha en que se habrá de realizar el juicio oral por la muerte de Pablo Medina, juicio al que será sometido Vilmar “Neneco” Acosta, imputado de ser el ideólogo del crimen del periodista y de su asistente Antonia Almada , la noticia de la libertad anticipada de Maylin ha sido un golpe muy duro para la familia Medina, para el periodismo libre y para todos aquellos que formamos parte de una antimafia sin fronteras.

Jorge Figueredo, director de la revista paraguaya, y además Fiscal en el Paraguay y muy allegado a la familia Medina, sobre esta inesperada libertad condicional, nos dice “ es uno de los espacios utilizados por la mafia para proteger sus grandes intereses. Lla justicia paraguaya  simplemente considero los presupuestos formales para dar la libertad condicional a Maylin, como si se tratara de un delincuente común,  sin tener en cuenta otros elementos, como su peligrosidad  al haber sido sicario, que su crimen había atentado no solo contra una persona física sino contra la libertad de expresión, contra el ejercicio seguro del periodismo  y con garantías de protección del Estado

Y agrega:La  decisión  del  juzgado de Ejecución no se compadece con la gravedad del caso de Salvador Medina,  que no solo ha afectado a su familia sino a toda la sociedad paraguaya.  Pero este tipo de resoluciones ya no  sorprende  en el Paraguay, pues  por un lado existen sentencias judiciales más políticas que jurídicas, que han afectado injustamente a campesinos, como en los casos del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas y  la masacre de Curuguaty, entre tantas otras condenas muy duras, sin esperanzas, de que a los imputados se les de libertad condicional, solo por el hecho de pertenecer a organizaciones sociales y civiles que están en contra del sistema político, social y económico dominante en el país. Sin embargo, a asesinos ligados no solo al crimen organizado se les ofrece las garantías  más amplias y absolutas, violándose de esa forma el principio constitucional de igualdad ante la ley. Una igualdad que  implica sobre todo igualdad de trato de parte de la administración de Justicia. Este tipo de resoluciones judiciales viene a confirmar una vez más de que tenemos dos tipos de administración de legalidad: todas las garantías para los condenados que poseen mucho poder económico y político o tengan grandes padrinos con poder factico, y un desprecio absoluto al debido proceso y a las garantías constitucionales para los reos pobres o vinculados a organizaciones sociales”

GasparMedina, hermano y testigo del crimen, manifestó: “Siempre decíamos con Pablo que no es fácil convivir con el miedo, porque a mí me tocó el atentado con Salvador, diciéndome además que el dolor de las balas asesinas no aguantaba más y que se iba a morir.  No pude creer  que el asesino condenado con una pena máxima de 25 años ya estaba libre. No pude asimilar la noticia. Sinceramente me quedé en pánico, a sabiendas de la peligrosidad de esta persona. Pero lastimosamente esta es la justicia que tenemos en el Paraguay. Debo confesar que estamos con miedo, ojala que no corra la misma suerte que sufrieron mis hermanos que también fueron acribillados por la mafia organizada que hasta ahora campea en nuestro país. Hoy, apenas a la tercera parte de la condena, puedo decir con certeza que no se debería aplicar esta medida con un peligroso delincuente. Por lo tanto, todo atentado que pueda sufrir yo o mi familia, responsabilizamos a Milciades Maylin y a la justicia paraguaya.

Francisco Medina, también hermano de Salvador, dijo:“La libertad del autor material del crimen de mi hermano Salvador, antes de completar su sentencia,  la  defino en una frase “decepción de la Justicia Paraguaya” 

Blanca Páez, esposa de Gaspar Medina expresó: “Lo que yo puedo decir, es que temo por la seguridad de mi marido y de mis hijos.  Y que ojala que Dios interceda en él y nunca más cometa el mismo error. Ya que la familia hace tiempo ya le han perdonado. “

Dyrsen Medina, sobrina de Salvador e hija de Pablo Medina, afirmó: “La noticia de la libertad de Maylin la tome con sorpresa. Es decir, no podía entender porque lo dejan libre sin antes siquiera cumplir los años de condena que le otorgaron. ¿Para qué existen las sentencias si no se cumplen? Ojala todo el tiempo que estuvo dentro de la cárcel le haya servido para recapacitar y arrepentirse de su horrendo crimen y nunca más cometa un crimen así. También deseo  que cuando le den la oportunidad de hablar, pueda  decir quiénes son sus cómplices, quiénes más están detrás del asesinato de mi tío Salvador y así toda verdad pueda salir a la luz”.

Por su parte, Dalma Graciela Medina, sobrina de Salvador, expresó: “Tras enterarme que el señor que atentó contra la integridad física de mi padre y que asesino a mi tío Salvador hace 16 años atrás, salió en libertad, me invadió una profunda tristeza y sobre todo una preocupación extrema por mi papá. En este momento su vida está en peligro al igual que toda la familia Medina. Solo le pido a Dios y a la Virgen que nos proteja de ese criminal.”

Sorpresivamente se instalaron los miedos en el seno de la familia Medina. Sorpresivamente, seguimos siendo testigos de la impunidad imperante en el Paraguay.

Tiempos de impunidades, que para nosotros, son tiempos de resistencia. 

 

 

*Foto de Portada: www.abccolor.com Milciades Maylin cuando fue condenado

*Foto 2: www.abccolor.com Salvador Medina