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LIMBO: ¿DE QUÉ LADO ESTÁS?

Por Jamil El Sadi

Una historia convincente sobre las décadas oscuras de la historia sudamericana

Por Jamil El Sadi – 25 de noviembre del 2018

En la noche del pasado viernes, se presentó en el teatro “Stella di Italia” de Montevideo, Uruguay, el espectáculo “Limbo”. Como la propia fundadora del movimiento, Sonia Tabita Bongiovanni, dijo hace tres días ante los micrófonos de “La Izquierda Diario”, el mensaje de esta obra consiste en “el despertar de los jóvenes frente a lo que sucede en la sociedad y en la difusión de los ideales y valores que nos siguen haciendo humanos”. Un espectáculo que dura una hora, pero que narra eventos y hechos que abarcan décadas de historia política y social del continente sudamericano. Dictadura, desaparecidos, asesinatos, y luego torturas, corrupción política y crimen. Todo contenido en una sola palabra: “Limbo”. El espectáculo se desarrolla en dos mundos (el de la vida real y otro surrealista) y cuenta la historia de tres hermanos que representan a tres partes distintas de la sociedad y de la humanidad. “Valentía” es interpretado por la joven fundadora de Our Voice y encarna a la sociedad que se rebela y quiere destruir el limbo en el que está sumergida. “Dogma” está representado por Leandro Gómez y encarna a la parte de la sociedad que se deja envolver y llevar por las tentaciones. Un personaje, este último, firme en sus creencias erróneas, difícil de cambiar, la antítesis de la hermana. Luego está el joven Diego Grachot, que es responsable de la interpretación de “Pueblo”, el último de los hermanos que, como su nombre lo indica, representa a la gente. Un pueblo que tiene el poder de decidir y destruir el limbo en el que viven los tres hermanos pero que, desafortunadamente, permanece indiferente ante todo y sin querer reaccionar jamás. Todo el diálogo entre los tres hermanos se establece en el hogar que les dejó su madre, “Libertad”, con el que cada uno de ellos tiene una relación y reacción diferentes. Así comienza la historia. El telón se abre con “Pueblo” solo en el escenario mientras sostiene una carta, lo cual da paso al espectáculo. “Lo que está dentro de nosotros está dentro de todos, no haré absolutamente nada…” son las pocas palabras que se abren a un flashback, como se dice en la jerga, que duró todo el show.

La historia

“Dogma”, después de haberse peleado con sus hermanos, a los que considera hipócritas, harto de esa casa, decide irse. Desafortunadamente, no pasa mucho tiempo antes de que encuentre a la  “Tentación”. Una joven sensual que lo rodea, engañándolo, que le dice que la única manera de ser feliz es quedándose con ella y, para eso, debe huir de su hogar abandonando a la familia para siempre. Una vez tentado decide volver con sus hermanos que hablan sobre viejos recuerdos, pero no pasa mucho tiempo antes de que estalle una pelea. “Dogma” ya no se siente parte de la familia y trata de convencer a “Pueblo” para que deje la llave de su hogar, que simboliza la única salida de ese limbo que los oprime, el escape para finalmente vivir una vida “verdadera y real”. A estas palabras se oponen las de la hermana “Valentía” que, por el contrario, trata de sacudir la conciencia de “Pueblo” con la intención de que no permanezca indiferente ante la voluntad del hermano. Pero desafortunadamente, incapaz de discernir, “Pueblo” decide tirar la llave, para no tomar partido por ninguno de ellos y así, una vez más, permanecer indiferente ante los problemas. Después del dolor de “Valentía” por la elección de “Pueblo”, quien se desespera por no haber resuelto nada, y la alegría oculta de “Dogma”, hay un giro. Este último se enfrenta a su hermana, en un golpe de escena dirigido al público. Comienzan a alternar dos discursos, uno en la antítesis del otro. Ella defiende los derechos de libertad y justicia inspirados en los ideales de Martin Luther King y Mahatma Ghandi. Él, en cambio, defiende la política corrupta, miente en cada promesa que hace y toma a los Estados Unidos de América e Israel como las referencias más importantes. Creando, de tal modo, un clímax cada vez mayor que coloca a la audiencia frente a una elección, asombrada por este choque. Hasta que al final, los dos hermanos concluyen sus discursos con la misma frase pronunciada al unísono: “Unidos, todo es posible”

Y aquí, Our Voice lleva al público al punto de partida: “Pueblo” solo en el escenario mientras sostiene la carta que dice: “Lo que está dentro de nosotros está dentro de todos, no haré absolutamente nada…”. Una vez más permanece encerrado en su indecisión, dando la razón a sus hermanos. Uno porque estaba convencido de que su madre los había abandonado, la otra, en cambio, porque le hizo comprender la importancia de tomar una decisión, un camino. Abre la carta, revelándose su contenido. Es la madre quien escribe y, mientras “Pueblo” lee, una voz en off dice las palabras de esa carta escrita por “Libertad”. El último golpe de escena es el salto temporal que muestra la obra, mientras la voz de “Libertad” continúa leyendo la letra. “Pueblo” sigue sentado en el sillón, pero ha envejecido. Lo interpreta Giorgio Bongiovanni, presidente de Our Voice y fundador de la revista ANTIMAFIADuemila quien concluye el espectáculo diciendo: “No hay más tiempo”.

Dentro de la línea argumental de la obra hay “cortes escénicos” con interpretaciones y actuaciones sobre historias de esa parte del mundo real, que se alternan con la historia de los tres hermanos para subrayar cómo todo lo que sucede en el limbo se refleja en la vida. En particular nos dejó sin aliento el personaje de María Elena Quintero, interpretado por Julieta Jimena, una de los miles de desaparecidos en las dictaduras latinoamericanas. Quien después de haber recitado su historia, sorprendió al público con un último grito: “Nunca más, nunca más, nunca más”. Una escena fuerte llena de emociones, que permitió a los espectadores sentirse parte de esa historia y revivir esos dramáticos eventos. En contraste con la interpretación irónica y satírica del cambio de los medios de comunicación en estrecha relación con el cambio político sudamericano. Patricio Alod y Emilia Cardoso, jóvenes de Our Voice, dan vida al papel de dos periodistas, demostrando cómo ese sector fue cambiando con el cambio de política, siempre fiel al poder primero fascista, luego de izquierda y finalmente consumista. Al final de la obra Sonia Tabita Bongiovanni tomó la palabra para decir que el objetivo de Our Voice es “denunciar todo tipo de injusticias haciendo que se escuchen nuestra voz, la voz de los jóvenes”. Luego Giorgio Bongiovanni comentó: “El futuro está en manos de nosotros mismos, pero sobre todo en manos de la nueva frontera, de los jóvenes y los niños. Ellos pueden salvar al planeta, darnos esperanza. Una esperanza de paz, de amor y de hermandad. Esto sólo es posible con el arte y la cultura. Espero que el pueblo uruguayo, como todos los pueblos, pueda despertar para alcanzar la nueva frontera de la vida”.

El espectáculo se repitió anoche en el teatro “Casa Inju” de Montevideo, que se llenó de jóvenes entusiastas, pero al mismo tiempo conscientes de la actualidad de algunas páginas oscuras de la historia sudamericana. Una audiencia cálida agradeció a Our Voice con un largo aplauso final, animándolos a que se acerquen a la audiencia para saludarlos de manera directa. Una oportunidad para hacer nuevos contactos y establecer nuevas relaciones. “Es importante denunciar todos estos males y estar en contra del sistema capitalista y criminal que gobierna nuestra sociedad – dijo Sonia, agradeciendo a los presentes – es importante hacer escuchar nuestra voz, porque nuestro arte puede despertar conciencias. Somos el presente y el futuro de la sociedad y somos el verdadero cambio. Todo depende de nosotros”. “Adelante, resistámonos – agregó Giorgio Bongiovanni – demos una esperanza de justicia, de paz y de amor por todos. Para toda la sociedad y para el futuro”.

He aquí “Limbo”, un espectáculo diseñado y creado por los jóvenes de Our Voice. Un espectáculo que muestra la “división” que enfrenta a la sociedad de hoy y que deja en los ojos, en los corazones y especialmente en las mentes de quienes asisten, un final abierto y muchas preguntas. Depende del público decidir si quedarse con “Dogma” o con “Valentía”.

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*Extraído de Our Voice

*Fotos de Our Voice