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LUZ IBARBURU

Por Georges Almendras

LUZ IBARBURU

Por Jean Georges Almendras-23 de agosto de 2018

Fue a  la edad de 84 años que Luz Ibarburu falleció. Fue un 30 de junio del año 2006. Después de 30 años de incansable e ininterrumpido reclamo de Verdad y Justicia. Un reclamo estrechamente ligado a su hijo Juan Pablo Recagno. Un reclamo que salió de la esfera personal y se extendió a todos los detenidos desaparecidos del Uruguay y de la Argentina.

Por aquellos días (días de terrorismo de Estado) Luz  Ibarburu fue una madre desesperada que buscaba a un ser querido, con la firme (y tenebrosa) sospecha del trágico destino de quienes se oponían al aparato represivo de la época.

Como otras madres sumidas en el miedo pero fortalecidas por el amor hacia sus hijos y por la impotencia y la indignación ante tanta violencia proveniente del autoritarismo de los dictadores, las calles de Montevideo fueron inicialmente el escenario de su enérgico reclamo.

Un enérgico reclamo que no conoció de altibajos por tres décadas.

Luz ibarburu, fue una mujer tímida pero dotada de una fuerza increíble. Una fuerza tal que llegó a unir a otras madres en el día a día para buscar a brazo partido la verdad sobre los detenidos desaparecidos.

Luz Ibarburu , fue una mujer de una ternura y de una sensibilidad únicas.

Luz Ibarburu, fue una mujer que desde un primer momento estuvo decidida a combatir  la impunidad  comprometiéndose con una causa que trascendió y creció a pasos agigantados.

Los pasos agigantados de un ser humano lleno de valores. Esos valores que la convertirían en uno de los tantos emblemas de la lucha por la verdad en los años setenta y después también.

Al punto que Luz Ibarburu , la menor de ocho hermanos (hija de una madre católica practicante y de un padre batllista progresista)  que cursó estudios secundarios en el viejo liceo Bauzá de Montevideo obteniendo luego el título de Contadora Pública y que tuvo dos hijos, uno de ellos Juan Pablo (el primogénito que fue detenido desaparecido) resultó ser una de las piezas medulares de una corriente militante y muy combatiente para hallar la verdad sobre los detenidos desaparecidos, no solo en el  Uruguay sino en la Argentina, donde los represores detuvieron precisamente a su Juan Pablo

Fruto de una batalla constante en contra de  la represión, donde la perseverancia y el coraje fueron siempre juntos en todo su ser, como manos incansables e inseparables , Luz Ibarburu hizo que la búsqueda de su Juan Pablo (que fue secuestrado el 2 de octubre de 1976, en un operativo conjunto organizado por represores uruguayos y argentinos contra integrantes del PVP, en un bar de Buenos Aires, desde donde fue llevado al Centro clandestino Automotores Orletti) la transformara en una muy tenaz militante por la verdad y la justicia, junto a otras mujeres valerosas como Elisa Michelini , esposa del legislador uruguayo Zelmar Micheli asesinado en Buenos Aires,  y  Violeta Malugani, madre de un compañero de militancia de su hijo Juan Pabli.

Desde aquellos días de lucha diaria en el Uruguay para conocer el paradero de su hijo, días en los que conoció a María Esther Gatti y a su esposo Ramón Islas (que buscaban  a María Emilia Islas, Jorge y Mariana Zaffaroni)  hasta los días en los cuales extendieron su lucha en la Argentina, en las marchas y en las rondas de Plaza de Mayo junto a otras Madres y Abuelas, Luz Ibarburu fue una mujer íntegra y dedicada a una lucha cuya columna vertebral fue denunciar y desenmascarar al terrorífico entramado de la impunidad de los represores en ambas márgenes del Río de la Plata.

Una lucha  fortalecida en sus convicciones, y a la que abrazó a lo largo de las diferentes etapas del proceso democrático en el Uruguay: batallando contra la Ley de Caducidad; impulsando la Comisión Nacional Pro Referéndum para hacer realidad la esperanza del voto Verde; promoviendo denuncias penales ante la justicia uruguaya y siempre con el cometido de traspasar las vallas de la impunidad tendida por la Ley de Caducidad; y  denunciando ante la justicia uruguaya la existencia de un “Segundo Vuelo de Orletti” utilizado por dictaduras uruguayas y argentinas en el marco del Plan Cóndor, para trasladar clandestinamente a prisioneros políticos secuestrados en  Argentina y en Uruguay.

Corriendo la vida democrática en el  Uruguay, donde la lucha por la verdad respecto a los detenidos desaparecidos no obtuvo muchas respuestas, desafortunadamente sobrevino el deceso de Luz Ibarburu, cuando ya era una de las fundadoras de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos y cuando el batallar por la verdad ya formaba parte de la sociedad uruguaya en épocas de democracia. Una democracia distante de los días de dictadura, pero lamentablemente muy cercana a los muchos de los represores, que aún libres por la calles del Uruguay, parecían sentirse amparados por impunidades y circunstancias históricas nada favorables para las familias de quienes fueron detenidos y desaparecidos durante los días del terror. 

Seis años después de dejarnos físicamente Luz Ibarburu (sin saber el destino de su hijo Juan Pablo) en el transcurso de los primeros meses del 2012 fue creado un espacio de acción social denominado “Observatorio Luz Ibarburu”: para vigilar el cumplimiento de las políticas públicas a las que está obligado el Estado por la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman y por el derecho internacional;  para exigir y alentar al Estado a que desarrolle políticas en ese campo; y para organizar la información sobre el tema y transformarla en conocimiento útil para el fortalecimiento de la sociedad civil.

Hoy, el Observatorio Luz Ibarburu es una red de organizaciones de la sociedad civil que trabaja activamente  en los derechos humanos relacionados con el pasado reciente en Uruguay.

El Observatorio Luz Ibarburu fue creado a iniciativa de la Secretaría de Derechos Humanos y Políticas Sociales del PIT CNT para impulsar una ley que asegurara el cumplimiento de la sentencia del caso Gelman vs Uruguay  e inicialmente esas organizaciones fueron el Grupo de Madres y Familiares de Detenidos Desparecidos; HIJOS; SERPAJ; CRISOL; las fundaciones Mario Benedetti y Zelmar Michelini; la Mesa Permanente  Contra la Impunidad; FYCVAN; FEUU, ONAJPU; el Movimiento de Educadores por la Paz; el Colectivo Pro Derechos; el Colectivo de Denunciantes del 2011 y la Comisión por la Memoria de los Fusilados de Soca; sumándose luego el INAS y la “Asociación ¿Dónde Están?” de Francia.

La presentación pública del “Observatorio Luz Ibarburu” (OLI) fue el día 10 de octubre del año 2012 en el Palacio Legislativo de Montevideo, capital del Uruguay.

En aquella  jornada todos y cada uno de los asistentes sintieron la presencia de Luz Ibarburu.

Estuvo allí, presente, como ahora y siempre.