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MAFIA, DEL BAJO FONDO A LA PRIMERA CLASE

Por Alejandro Diaz

MAFIA, DEL BAJO FONDO A LA PRIMERA CLASE

Por Alejandro Díaz, del Movimiento Our Voice, Córdoba-17 de enero de 2019

A pesar de que la Mafia es abiertamente enemiga de la sociedad, no es un movimiento anárquico, no es un agente del caos. La Mafia es una Organización Paraestatal, también Criminal, altamente jerarquizada. Esto es fundamental tenerlo en cuenta al momento de analizar los procesos expansivos de esta organización. Su movimiento a otros territorios, también responden bajo esta lógica. Su expansión fue programada y diagramada. Por eso es posible evidenciar, situaciones similares en distintas geografías del mundo.

Esta Mafia globalizada que conocemos hoy día, tuvo su momento crucial a mediados de 1950, donde se definió su estructura corporativa moderna, época a la que pretenderemos llegar en este artículo.

Hay una fecha puntal, que es el 16 de septiembre de 1957, donde se reunieron las principales cabezas del viejo continente y de América. La cita tuvo lugar en el Hotel Delle Palme, en Palermo, Sicilia. En esta reunión se tomaron las decisiones estratégicas para los próximos años, donde se abarcaron temas como el narcotráfico internacional, el sistema financiero y las inversiones legales, así como también cuestiones de geopolítica y otras actividades de interés de la organización.

Pero es importante tener en cuenta que para este momento, la Mafia ya es un fenómeno transnacional. Tiene presencia estable, en varios países desde hace décadas.

Cualquier persona que forme parte de una organización cívica, sea política o social, una actividad de militancia, por definirlo de alguna forma, sabrá lo difícil y complejo que es organizarse. No solo localmente, sino también regionalmente. Viajes, reuniones, recursos, personas son necesarios además de tiempo. Mucho tiempo.

Tomo como ejemplo la FIFA, una organización transnacional, autárquica y legal (a pesar de algunos incidentes). Que además de tener una presencia global, organiza eventos tan complejos como los Mundiales, donde no solo se convocan a 20 equipos a disputar un partido de futbol, sino que también se mueve un flujo de personas, bienes y servicios enorme; abriendo importantes oportunidades de negocios. Llega incluso a ser necesario realizar reformas estructurales en el país anfitrión.

Pero lo que me interesa resaltar, es el proceso antes de ser la FIFA. Mucho antes de organizarse internacionalmente, debió organizarse nacionalmente. Quiero decir con esto, que fue necesario conformar una asociación de futbol en Argentina, una asociación de futbol en Uruguay, en Rusia, en China, en Mozambique, etc. En todos los lugares donde tuviera influencia. Pero, antes de todo eso, el futbol como tal, debió migrar y proliferarse. Arraigarse en cada destino. Porque el futbol no es ni argentino, ni uruguayo, ni ruso, ni chino. El futbol es británico. Viajó hacia el mundo dentro de los procesos migratorios de Gran Bretaña. Se adaptó a cada lugar, a cada cultura, pero siempre bajo las mismas reglas, siempre bajo los mismos códigos, que mantiene hasta hoy día.

Mucho antes de que la Mafia fuera una estructura global, tuvo que emigrar. La Mafia es un germen y como tal, subsiste dentro de un cuerpo. La Mafia se movió dentro de los procesos migratorios de Sicilia. ¿Esto quiere decir que todos los sicilianos son mafiosos? Por supuesto que no, pero fueron el huésped cero de esta plaga.

Esta migración se hizo simultáneamente a varios destinos. Canadá, Estados Unidos, Australia, España, Portugal, Brasil, Argentina, en primera instancia; luego tomarían presencia en Cuba, México, Venezuela, Costa Rica, Sudáfrica, Yugoslavia, etc. Más allá de las características particulares, culturales e históricas, de cada lugar; los procesos de adaptación y colonización fueron similares. Lamentablemente para nuestra investigación debemos valernos, primordialmente, de la historia norteamericana. No porque los procesos mafiosos hayan sido allí más profundos o complejos. Sino porque simplemente, en general, la historia de los Estados Unidos está mejor documentada y es, hasta incluso, más accesible que la propia historia argentina.

Para tener una referencia, muy poca bibliografía de producción nacional, hay sobre el tema, quizás uno de los pocos documentos sea “Historia de la Mafia en la Argentina”, del Periodista e Historiador Osvaldo Aguirre. Mientras que, la bibliografía norteamericana sobre el tema sobreabunda, tanto como la italiana.

Incluso, ya a principios de 1900, en los Estados Unidos hubo investigaciones, de organismos oficiales dependientes del Estado, sobre Criminalidad Organizada, que conectaban la realidad de aquel país, con sus orígenes Sicilianos. Fue el teniente Joe Petrosino, de la Policía de New York, quien llevo adelante las investigaciones sobre el Crimen Organizado, partiendo desde La Mano Negra, hasta profundizar en la importancia de sus orígenes sicilianos. Persiguiendo a Don Vito Cascio Ferro, aquel mítico mafioso pionero en los procesos migratorios; Petrosino, viajó a Sicilia para continuar sus investigaciones y allí fue asesinado, el 12 de marzo de 1909. 

Importante destacar las investigaciones sobre las Organizaciones satélites dependientes de la Mafia, llevadas adelante por el Ayudante de Fiscal de Distrito de New York, Burtun Turkus, en 1940. También en 1951, el Senado de los Estados Unidos, formo una comisión de investigación sobre el Crimen Organizado, a cargo del Senador Kefauver. Entre otros hechos igual de trascendentes. Y a pesar de que solo royeron la superficie, tienen vital importancia para marcar la presencia de la Mafia a lo largo del tiempo.

Para cuando se dieron estos primeros procesos migratorios de fines de 1800, la Mafia ya era una Organización constituida hace 100 años. Desde hace 100 años, en ese presente, transmite exitosamente su cultura y su modelo de negocios corporativo, así como también sus vinculaciones con el Estado. Por eso debemos hacer un esfuerzo por entender que, su expansión no fue un hecho casual y accidental, sino que respondió a una necesidad y fue, como dijimos anteriormente, diagramada y ejecutada, respetando su forma tradicional y jerárquica. Resalto las vinculaciones con el Estado, porque la expansión de la Mafia no fue solo un movimiento del hampa, dentro del flujo migratorio de pobres y del bajo fondo. La Mafia no solo viajo hacinada en las bodegas de los barcos, también viajo en la primera clase.

Don Vito Cascio Ferro fue, uno de los representantes de la Sicilia profunda que, a pesar de ser nacido en Palermo en 1862, dio sus primeros pasos como mafioso en la localidad de Bisacquino, a los pies de los faldones montañosos de la mítica Corleone. Y a pesar de su formación en los delitos propios de los ambientes rurales, fue uno de los precursores en la exportación de negocios y de Mafia, al extranjero, su primer destino: Túnez. Pero este origen rural, que le valió un paso por organizaciones de campesinos socialistas como los Fascios (infiltrado por supuesto, un mafioso nunca puede tener ideales cooperativistas); no evitó su migración a la catedral del capitalismo, que fue y es, New York. Allí, estableció su modelo de negocios, basados en la extorsión y en la imposición del sistema de financiación primario de la Mafia: el pizzo. También viajo asiduamente a New Orleans, en el sur del país, donde en 1890 hubo una matanza, que sería destacada por el Presidente Harrison, en su discurso anual frente al Congreso de Estados Unidos. En aquel incidente, una multitud de más de mil personas sacó de la cárcel a once italianos y los asesinó salvajemente. Esto durante un conflicto territorial entre dos clanes sículo americanos (los Matranga y los Provenzano), por el control del puerto, donde había sido asesinado un Jefe de Policía querido por el pueblo.

Al mismo tiempo, “la alta”Mafia y sus vinculaciones políticas viajaban junto al elegante Raffaele Palizzolo, en la primera clase. El mafioso y diputado siciliano (sin conflicto de intereses), fue recibido con honores en New York, en Junio de 1908. Agasajado y celebrado, no solo por los representantes mafiosos del hampa, sino también por los principales exponentes culturales y de la alta sociedad ítalo americana. Así como también, por representantes oficiales del Estado de los Estados Unidos y de la Diplomacia italiana. Su gira abarco además de New York: Boston, Filadelfia, Pittsburgh, Chicago y New Orleans.

Cabe destacar que en ese presente, Raffaele Palizzolo venía de ser indagado por la Justicia italiana, por el crimen de Emanuele Notarbartolo, quien fuera electo alcalde de Palermo en 1870 y desde 1876, fuera nombrado Gobernador del Banco de Sicilia. Asesinado el 2 de Febrero de 1893, cuando se llevaban adelante investigaciones sobre maniobras fraudulentas en el Sistema Bancario siciliano, que involucraban a representantes de la aristocracia, como Ignazio Florio y las inevitables vinculaciones con la Mafia. Durante el juicio, Leopoldo Notarbartolo (hijo de Emanuele), denuncio abiertamente a Raffaele Palizzolo de ser el instigador del crimen, de haber ordenado ese y otros asesinatos. Es que, desde siempre, Palizzolo y Notarbartolo habían sido enemigos declarados, a uno y otro lado de la legalidad.

Mientras tanto, en la Argentina llegaban los flujos de migrantes italianos, dentro de estos los sicilianos (mafiosos y no mafiosos), a instalarse en los conventillos de las grandes ciudades portuarias, en un principio.

Creo oportuno destacar, aunque sea breve y superficialmente, la situación social de la Argentina en aquel presente, porque como aclare anteriormente, cada lugar donde la Mafia se instaló, siempre bajo los mismos códigos, hubo de adaptarse a las características culturales e históricas, particulares de cada lugar.

Entre 1870 y 1890, la Argentina intensifica las expediciones militares para “asegurar” el territorio. El Ejército argentino, en “La Campaña del Desierto” ocuparía la Pampa y la Patagonia; con “La Campaña al Gran Chaco” conquistaría el Norte del País. Maniobras militares, marcadas por la crueldad y el genocidio, motivadas y financiadas, para determinar los grandes latifundios de la aristocracia argentina. Más allá, de la convulsión social que produce el exterminio de las comunidades aborígenes, resalto estos datos para marcar la fuerte presencia militar en el territorio y la profesionalización de un aparato represivo y de inteligencia, pulido a lo largo de décadas. Que, cuando culmino sus actividades de exterminio, se dedicó a detectar, identificar, perseguir, reprimir y ejecutar a los opositores políticos de turno, fueran cuales fueran su tendencias. Esto desde fines del 1800, hasta nuestros días. Destaco este punto porque, esa inteligencia de investigación no detecto jamás, a una Organización Criminal Transnacional con más de 100 años de historia, y que durante los siguientes 100 años estaría directamente vinculada a procesos de genocidios y magnicidios, en escala global, tan particulares como la operación Gladio y el asesinato del Presidente Norteamericano, John F. Kennedy.

Por supuesto, los aparatos represivos estatales solo combaten las ideologías y formas sociales opuestas a los poderes facticos. Y la Mafia, en cambio, fue y es, uno de los principales exponentes y propulsores de este Capitalismo salvaje.

Durante fines del 1800, la Mafia prolifera en los conventillos de las ciudades. Más allá, de las promesas del Preámbulo de la Constitución Nacional Argentina, que dice:“… asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino…”. La práctica de esa hospitalidad, no era tanta. Y las camadas de migrantes, los pobres al menos, deberían chocar contra un anfitrión hostil, que desde lo institucional dificultaba los procesos de adaptación de los recién llegados. Esto, sumado a las dificultadas culturales y del lenguaje, era caldo de cultivo para que la característica parasitaria de la Mafia proliferara. Siendo, intermediaria entre las comunidades ítalo americanas y el entorno, en particular las instituciones del Estado (la policía, los servicios sanitarios, el registro civil, etc.). Como si fuera un “puntero” político. Además, de que había una fuerte tendencia por parte del Estado de dejar librada a su justicia, los incidentes que ocurrieran dentro de las comunidades migrantes:“Son cosas de chinos, son cosas de judíos, son cosas de tanos; que se arreglen entre ellos”. Y esta actitud de denigrar al recién llegado, negándole su condición de ciudadano legal, y de esta forma, el amparo y la protección que de la ley se desprenden; acentuaba los procesos de la Omertá sicilianos.

Osvaldo Aguirre, rescata como primer indicio de Mafia, el asesinato de Donato Tuttolobronco, el 18 de enero de 1885, quien fuera hallado en el Barrio de La Boca, en Ciudad de Buenos Aires, estrangulado con un alambre y sobre su cuerpo habían dejado una nota con la leyenda: “muerto por traidor”. ¿Sería mafioso? Quizás sea imprudente, dada la distancia, aseverar su afiliación; pero no es descabellado presentar la hipótesis.

Desde fines del 1800 hasta 1920, la Mafia se adecuaría al territorio. En primer lugar dentro de las comunidades siculoamericanas, bajo el parasitismo y la extorsión. Incluso comenzarían a secuestrar a miembros de la comunidad italiana, para exigir su rescate, esta modalidad se haría bajo el mote de La Mano Negra.

Estas organizaciones satélites en el extranjero se realizaban, a veces, en asociación con otros grupos no sicilianos y en algunos casos ni siquiera italianos. Esto, como una forma de domar los territorios donde el siciliano no era autóctono.

En Estados Unidos, durante este periodo de 1900 a 1920, aproximadamente, época de la “Ley Seca”, surgieron varias organizaciones criminales mixtas, entiéndase con componentes de varios orígenes. La ya mencionada Mano Negra y otras como por ejemplo: Unione Siciliana, Sociedad Italiana del Crimen, El Sindicato, etc.

Dentro de los referentes de estos grupos estaba Salvatore Lucania, más conocido, como Charlie Lucky Luciano. Durante sus años de formación en el bajo mundo, se vinculó a personajes de distintos orígenes, con quienes trabajó y compartió su crecimiento. El más destacado sea quizás, Meyer Lansky, quien era de ascendencia rusa y judío; condición que no le impedía ser mano derecha de Lucky. Otro de los amigos judíos de Luciano, era BenjamínBuggsy Siegel, quien se hizo famoso por ser el “creador” de Las Vegas. Estos personajes y otros como: Louis Buchalter o Abner Zwilliman eran todos criminales y asesinos peligrosos. Piezas fundamentales de estas organizaciones en el extranjero. Pero, no eran sicilianos, como tampoco lo era Al Capone, de origen napolitano. Y esto lo aclaro, porque a pesar de compartir los nuevos territorios, así como también los negocios y las ganancias; al momento de reunirse a definir las metas y las estrategias globales, en aquella mítica reunión en el Hotel Delle Palme en el año 1957, solo fueron los representantes sicilianos. Lucky Luciano, Frank Coppola, Joe Bananas, Santo Sorge, etc. La cúpula, de todas estas organizaciones criminales, más o menos complejas era, y es, la Cosa Nostra, La única Mafia.

En 1910, se instala en Gálvez, a las afueras de Rosario, Santa Fe, Juan Galiffi. Originario de Ravanusa, en la zona de Agrigento (Sicilia). Formaría una banda, con otros italianos, mayoritariamente sicilianos, dedicados al robo, secuestro y extorción. También incursionarían en la falsificación de dinero, un tipo de delito muy complejo. Su prontuario refleja una movilidad constante, es detenido en Salta (en 1912), en La Rioja (en 1913), en Córdoba (en 1914). Pero siempre el centro de las operaciones ilegales estuvo en el sur de la provincia de Santa Fe, en especial en la localidad de Arroyo Seco. Toda esta movilidad, habla de una red nacional de trabajo. Lo que implica que en cada uno de esos lugares había estructuras, más o menos complejas, al servicio de este Clan, que no sería el único. Hombres, locaciones, armas, contactos policiales y políticos. Fachadas y negocios legales que permitieran encubrir el flujo de dinero que se generaba del delito. Prontamente Galiffi se vio en la necesidad de invertir legalmente su dinero negro. Considerar que en este momento no hay, todavía, una figura legal de “lavado de activos”. Esta estructura de negocios legal serviría para interactuar con el entorno político y social del momento.

Hacia fines de los años 20, Galiffi se desplaza con su estructura legal a Buenos Aires. En donde comienza a vincularse con los sectores de la burguesía y de las clases altas de la capital. A tal punto que tenía caballerizas en el Hipódromo de Buenos Aires, así como también en el Hipódromo de Montevideo (Uruguay), son estas actividades y lugares, clásicos de las aristocracias del Rio de La Plata, con las cuales Galiffi se codeaba e intentaba lavar su imagen. Su presencia en Uruguay y también en Brasil, donde tuvo una causa abierta en Junio de 1928, es evidencia de una Organización Regional, Transnacional.

Hacia la década de los años 30, la modalidad de secuestros extorsivos se profesionaliza. Y comienzan a ser víctimas de estos delitos, no solo los ciudadanos ítalo americanos sino también, representantes de las familias “pudientes” de la Argentina. Esta época seria marcada como la era de los secuestros sensacionales. Algunos de ellos fueron Florencio Anduza (secuestrado en Septiembre de 1931), Julio Naannini (secuestrado en marzo de 1932), Jaime Faveluks (secuestrado en octubre de 1932). El caso más conmovedor en la opinión pública y que, en definitiva, colapso el sistema, fue el del estudiante Abel Ayerza.

El 23 de octubre de 1932, el estudiante, que vivía en Buenos Aires, es secuestrado junto a Santiago Hueyo, hijo del Ministro de Hacienda de la Nación, quien fue liberado, misteriosamente al otro día. Un mes después, a pesar de haberse efectuado el pago del rescate, Ayerza es encontrado muerto en un campo de la provincia de Santa Fe, a pesar de que su cautiverio transcurrió en la provincia de Córdoba (una estructura nacional).

Por una cuestión de oportunismo político, siempre hay que considerar el entorno, se culpó prontamente de los secuestros a supuestos grupos anarquistas. Recordar que el 6 de septiembre de 1930, se produce el Golpe de Estado de Uriburu. Y todo el aparato profesional, militar y de inteligencia del Estado, se orientó en esa dirección. Reprimir a los opositores políticos.

El 11 de septiembre de 1930, a días del Golpe, es fusilado en la barranca del Arroyo Saladillo (Rosario), Joaquín Penina, que era anarquista (en su condición ideológica, no era un delincuente). Fue el primero de una larga lista de fusilados por el régimen.

A pesar, de la presión institucional y el acompañamiento disciplinado de la prensa nacional, que apuntaban al enemigo “comunista” como el originario de todos los males, algunos, los menos, intentaron poner la verdad al descubierto.

En la investigación referente al secuestro del Doctor Faveluks, la policía ha encaminado el máximo de su actividad hacia los elementos anarquistas. Cabe hacer presente que la forma de actuar de los elementos anárquicos es, en la mayoría de los casos, directa, sin trascendencia temporaria. Por el contrario, los maffiosos, los herederos directos de la famosa organización, practican casi exclusivamente la delincuencia en el terreno del secuestro. La policía debería encaminar sus pesquisas hacia el lado de la Mafia” (sic.). Extracto de una nota publicada en el diario Critica firmada por el periodista Silvio Alzogaray, extraído del libro de Osvaldo Aguirre.

El 8 de octubre de 1932, Faveluks es liberado. Ese mismo día es asesinado Silvio Alzogaray. Fue ejecutado en la puerta de la pensión en la que vivía, a media cuadra de los Tribunales de Rosario, en el centro de la ciudad, a horas de la tarde. La Mafia no mata pasionalmente, la ejecución de un individuo, en especial uno de exposición pública, como un periodista, se decide en comisión por los Capos y se obedece. Omertá es también no tener nada que decir, porque no hay nada que pensar; ya que esta todo pensado.

Se estudia fría y calculadamente donde se realizara el atentado, de qué forma y por quien. El lugar y la hora elegidos para la ejecución, hablan de la impunidad con la que se movían. Deliberadamente quisieron asesinarlo a la vista de todo el mundo. Dos disparos martirizaron al primer periodista ejecutado por la Mafia en la Argentina, fueron acusados Carlos Cacciato y Juan Micheli, ambos vinculados a Galiffi.

Víctima de llamar la atención y de una disputa interna, Juan Galiffi termino siendo deportado, el 17 de abril de 1935, a pesar de no haber sido condenado por ningún hecho mafioso.

Luego, la historia argentina de la Mafia entra en hibernación, al menos en la crónica negra, lo que no es reflejo de su desaparición. ¿Qué paso con toda la estructura, la gente, el dinero y demás que de Juan Galiffi se desprendían? ¿Vino solo a la Argentina sin un peso, y se fue solo sin un peso? ¡No! Los mafiosos no se mueven solos y por capricho. La Mafia es una estructura global, altamente jerarquizada. La desobediencia ocasiona la muerte. Nada se mueve sin el consentimiento de la cúpula. ¡La fábula de aquel pobre muchacho italiano, inmigrante que llega al nuevo continente y de la noche a la mañana se hace millonario, es eso, una fábula!

Juan Galiffi era parte de una estructura criminal que lo envió y llegó a una estructura criminal que lo estaba esperando, las dos bajo el mismo mando. Y las dos atemporales a Galiffi. Muchos mafiosos han vivido y muerto a lo largo de décadas, en este país y en otros, han atravesado éxitos y fracasos. Juicios, sentencias, deportaciones, fugas. Y la Mafia los sobrevivió a todos. Desde hace 200 años, hasta ahora ininterrumpidamente, jamás abandonan los lugares que conquistaron.

Hitler intento tapar el sol con la mano. Y durante este apagón en el que la humanidad incursiono voluntariamente, la sociedad se fracturo en un antes y un después. Aquella sociedad del progreso industrial entró, a la Segunda Guerra mundial, sin elegancia y salió manchada de sangre, vestida del Capitalismo Globalizado.

De este proceso mundial, fue también un participe destacado la Mafia. Su posición estratégica en los puertos y en los sindicatos de los Estados Unidos, le valió una negociación con el gobierno de aquel país, para contener la “amenaza” comunista en aquellos lugares donde la Mafia ejercía su territorio. Además realizaron una alianza con los Ejércitos Aliados, lo que implica no solo a los Estados Unidos sino también a Canadá, a Gran Bretaña, a Francia, a todos los países que formaban parte del Bloque Aliado. Esta alianza fue para asegurar la posición de los Aliados, que desembarcaron en Sicilia, el 10 de julio de 1943, bajo la “Operación Huskey”. En honor a este pacto, las tropas de ocupación Aliadas, entregaron el Poder Administrativo de la isla a los representantes de la Mafia, encabezados por Don Calogero Vizzini.

Esta no sería ni la primera ni, ni la última vez que la Mafia pactara con un Estado (italiano u otro), pero si sería, quizás, la primera vez que lo hiciera oficialmente. En un Mundo zanjado por el Capitalismo y el Comunismo, Italia tendría una característica singular, de fundamental importancia estratégica.

En primer lugar, estaba bajo un régimen Fascista, aliado de Hitler. En segundo lugar, se encontraba, en Italia, la mayor fuerza política comunista fuera de la Unión Soviética, el Partido Comunista Italiano. En tercer lugar, pero no menos importante, había una Organización Paraestatal, tan antigua como el Estado mismo, de profundo arraigo Capitalista: La Mafia.

Por eso, no es de extrañar que los Estados Unidos, luego de que abandonaran a Hitler por cuestiones obvias, buscaran un nuevo aliado en Europa. Pero, no puedo dejar de pensar en que, dos enamorados se buscan mutuamente. Cuando el germen de la Mafia estuvo listo para hacerse Global junto con la modernidad, tomo un cuerpo más grande, a la altura de ese desafío. En esta Tratativa Global, ¿Quién controló a quién? Creo este interrogante, sin miedo a exagerar, porque llegado el caso, La Mafia ejecutó al “líder” en rebeldía (Kennedy), y no al revés. Nunca la Mafia fue decapitada. Como dijo el Periodista Saverio Lodato, “…siempre hay uno que está libre (…) El notario de turno de ese sucio pacto estipulado entre el Estado y la mafia…”.

Argentina no escaparía a los tiempos, más allá de su intento de negarse a la historia y no tomar, oficialmente, partido en la Segunda Guerra Mundial. Como dije anteriormente, cada lugar tiene una cultura y momento que le es propio. Una forma, una manera de acunar y ser huésped, de este germen canceroso, que es la Mafia.

A diferencia de los Estados Unidos que tuvieron un desarrollo industrial bajo el know how británico, financiado por capitales judíos; la Argentina eligió como modelo industrial la tecnología fascista italiana de la posguerra, financiada por los capitales de los grandes latifundios argentinos; bajo la garantía desarrollista de la naciente burguesía obrera. A este proceso histórico se le llamo: Tercera Posición.

A mediados de los 40, ya con los vencedores y vencidos de la Segunda Guerra Mundial, Juan Domingo Perón, a la cabeza del organizado movimiento obrero, comenzó a definir la estrategia del modelo productivo. Encuentra en los italianos, una amistad que probablemente naciera durante la estadía de Perón en Roma, donde fuera agregado militar en la embajada argentina, desde comienzos de 1939, hasta enero de 1941. Sería durante este lapso, el momento donde Perón recibió su “inspiración” de Gobierno.

En primera clase viajo Agostino Rocca, padre de Paolo Rocca (actual CEO de Techint), que llego a la Argentina en 1946 con una “importante oferta de trabajo”, propuesta por el gobierno peronista. Unos 145 millones de pesos en moneda nacional (una fortuna), más subsidios y otras generosas concesiones, así como también proyectos hechos a medida; para que, en medio de una Política Nacionalista, ¡un grupo extranjero instalara en el país un monopolio! Así llego Dalmine Siderca, hoy Grupo Techint, al país.  

Pero en esta nueva oleada de migrantes, también algunos viajaron en las bodegas de los barcos. Como ese pobre muchacho italiano que “…con 18 años, pocas monedas en el bolsillo y sus dos hermanitos tomados de la mano, bajo del barco en los mejores tiempos del primer gobierno de Perón”. Extraído de “La Dinastía: Vida, pasión y ocaso de los Macri”, de la escritora Ana Ale.

Franco Macri, perteneciente a una tradicional familia de origen calabrés (territorio de la ‘Ndrangheta), era ese joven muchacho que el 6 de enero de 1949, llegara al país, con una mano adelante y otra atrás, para años más tarde, solo con su puro esfuerzo conseguir forjar una de las principales fortunas del país. Materializando las fabulas soñadas del Capitalismo. Como Juan Galiffi, y tantos otros que “vinieron solos”. Pero Franco consolidaría su posición, no sin antes contraer matrimonio con Alicia Blanco Villegas, una de las familias de ricos latifundios de la Argentina. Era el 21 de mayo de 1958, para ese entonces la burguesía obrera argentina andaba en caída, pero se cumplía a la perfección el matrimonio, la alianza, entre la tecnología fascista italiana de la posguerra y el poder de financiamiento de los grandes latifundios argentinos. Así nacería el Grupo Macri.

La Mafia no solo viajo hacinada en las bodegas de los barcos, también viajo en la primera clase.

Esta nueva estructura corporativa de origen italiano, decidirá los destinos del país. ¿Tendrán vinculaciones con la Mafia?

Prontamente uno podría conjeturar que los miembros de la Mafia, se movieron escapando de la ley, de la guerra o del hambre. Pero la ley nunca los persiguió, a la guerra siempre la sobrevivieron y la negociaron; hambre jamás tuvieron, puesto que siempre comieron primero.

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*Foto de Portada: www.culturacolectiva.com/ Al Capone, Estados Unidos

*Foto 2: www.elnuevocojoilustrado.com /Joe Petrosino-Vito Cascio

*Foto3: www.sociedadargentina.com / Juan Galifi

*Foto 4: www.elnuevodiario.com / Franco Macri