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“NO TENGO MAS TRINCHERA HOY, QUE MI CUERPO Y MI PALABRA”

Por Georges Almendras

“NO TENGO MAS TRINCHERA HOY, QUE MI CUERPO Y MI PALABRA”

 En prisión, “Lonko” Facundo Jones Huala, en huelga de hambre desde el 30 de mayo

   Por Jean Georges Almendras-16 de junio de 2018

 

Dejar de comer como protesta. Como una medida de resistencia. Como una forma de lucha. Es una herramienta legítima de un revolucionario. Un revolucionario que podría apelar a la violencia armada para que su causa sea divulgada y para que su protesta sea considerada. Y para triunfar. Pero en definitiva, la huelga de hambre, que afecta físicamente a quien la hace, es en realidad  un recurso de lucha que pone a todos contra las cuerdas. A todos los que tienen conciencia de la intensidad  de esa opción. Una opción, que no por ser pacífica no es menos extrema y menos efectiva.

Esto pasó siempre. Esto ocurrió con Ghandi y con muchos más, en circunstancias y épocas, y lugares diferentes. Esa  lucha silenciosa y riesgosa para la vida se transformó en un emblema universal y en un instrumento históricamente poderoso y cargado de una intensidad ética enaltecedora para quien la lleva adelante.

Y en ese camino encontramos hoy por hoy a un luchador transparente y noble con su comunidad mapuche: el “Lonko” Facundo Jones Huala, quien desde el pasado 30 de mayo lleva adelante una huelga de hambre, en la unidad penitenciaria de la ciudad de Esquel, en la provincia de Chubut-, en territorio argentino.

Como autoridad mapuche le sobran razones para haber optado por esa forma de resistencia y por esa forma de lucha. Y desde esta redacción esa lucha la hemos compartido siempre y no solo por respeto, sino por compromiso. Porque estamos comprometidos con esa causa. Porque es una causa por la vida y por la libertad. Y porque es una causa a favor de los derechos del hombre, frente al opresor. Frente al invasor. Frente al poder y al sistema.

Pero el “Lonko” ha despertado odios y antipatías. Incomprensiones fruto de la ignorancia  y de la intolerancia, o mejor dicho de la arrogancia, que viene desde el poder y se mece en la cuna del capital financiero y de quienes manejan a gusto y gana los dineros saqueados al pueblo. Y en la cuna de un capitalismo perverso, vestido de una democracia cargada de hipocresía y cinismo, cuando no de impunidad.

La historia de lucha del hombre Facundo Jones Huala, Lonko de una comunidad Mapuche de Argentina,  es la historia de lucha de los mapuches de nuestros días. Del mapuche  argentino, perseguido, asediado y demonizado. Demonizado desde las filas del gobierno y desde las filas de los medios de comunicación serviles al poder económico. Es la historia de lucha de las comunidades mapuches perseguidas dentro y fuera del territorio argentino. Es la historia de lucha que representa y simboliza a todas las historias de lucha de los mapuches que vienen soportando estoicamente la incomprensión del hombre blanco.

De ese hombre blanco que no ve más allá de sus narices, ni de su egoísmo. De ese hombre blanco que no ve más allá de su individualismo y de su calidad de vida. De ese hombre blanco que no ha sido ni simpático ni comprensible, no necesariamente con el hombre Facundo, sino con su causa y con lo que él representa. Porque el “Lonko” representa una lucha ancestral. Representa a una lucha por la libertad y por la conciencia universal. Aquella que los que viven en el poder y con las ideas anarquistas no lograrán nunca aceptar, y ni siquiera escuchar, porque viven prisioneros de la ignorancia y de la frivolidad, y de ideologías nefastas.

De ese hombre blanco que no ve más allá de sus riquezas, de sus empresas y de sus cuentas bancarias. De ese hombre blanco que no contempla el futuro de los niños que nacen dentro de las comunidades de los pueblos originarios, y que se comporta insensible a sus sufrimientos y a su presente y a su futuro.

De ese hombre blanco que poco le importa el sufrimiento de los pueblos originarios a quienes los rotula como pueblos terroristas, solo por el hecho de que reclaman sus tierras. Las tierras que le fueron arrebatadas en otros tiempos. Las tierras que hoy en día se utilizan para emprendimientos mineros y de explotación, beneficiosas para las multinacionales o para los empresarios locales que se asocian con ellos y con los hombres del gobierno.

De ese hombre blanco que es insensible a las arremetidas de las fuerzas de seguridad sobre niños, jóvenes, mujeres y hombres mapuches. De ese hombre blanco que es insensible al dolor de quienes sufren represiones en horas diurnas y en horas nocturnas, cuando las bajas temperaturas y el miedo atenazan el alma y ponen en riesgo vidas.

De ese hombre blanco que es insensible a las muertes como la de Santiago Maldonado y como la de Rafael Nahuel.

De ese hombre blanco que se ha alineado con la indiferencia y con la arrogancia del mundo “civilizado”. Alineado por comodidad y por conveniencia.

Por todo eso es que el “Lonko” Facundo Jones Huala, como otros líderes mapuches de la hermana tierra chilena se han comprometido con sus antepasados, con su cultura, con su gente y con sus valores. Los valores de la tierra. Los valores del espíritu. Porque de una buena vez por todas  el hombre blanco que se dice cristiano y que se dice creyente debería de tomar conciencia que esa lucha mapuche, es además de una de lucha social y una lucha política, es una lucha de raíces espirituales.

Por todo eso desde el día 30 de mayo el “Lonko” no ingiere ni alimentos ni líquidos en la penitenciaría de la ciudad de Esquel. Y su vida se va comprometiendo jornada tras jornada. Se va apagando. 

Junto al redactor de Antimafia Dos Mil José Guzman y los jóvenes Romina y Renzo del Movimiento Cultural Internacional Our Voice compartimos hace algunos meses las tensas instancias de vigilia y de represión que las fuerzas de seguridad desataron contra los mapuche en las puertas del juzgado federal de Bariloche, en el momento  que se dio la resolución de la justicia argentina de extraditar al “Lonko” a Chile, y allí estuvimos codo a codo con los mapuches; junto al redactor José Guzmán, hace algunos meses estuvimos a las puertas de la penitenciaria de la ciudad de Esquel gestionando nuestro ingreso al lugar para entrevistar al “Lonko” Facundo Jones Huala, y allí compartimos con los mapuches las dramáticas y valerosas vivencias de su lucha; junto al redactor José Guzmán estuvimos en la Pu Lof Cushamen donde se produjo la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado y allí los mapuches de esa comunidad compartieron con nosotros, sus penurias y las particularidades de su lucha ancestral.

Antimafia  Dos Mil, que se precia de prensa libre, también se precia de prensa comprometida con la causa mapuche, con la misma intensidad con que se compromete con la defensa de los DDHH y el pedido de castigo de los represores de los tiempos de la  dictadura militar y de los tiempos de democracia. Y de la misma forma que se compromete con la lucha contra el crimen organizado y contra el poder, y contra las impunidades desperdigadas por el mundo.

Y en ese contexto, insistimos al lector para que comprenda el cometido de la huelga de hambre que lleva –con la moral bien alta- el “Lonko” Facundo Jones Huala.

Precisamente, el mismo día que él iniciaba esa medida de lucha el Movimiento Mapuche Autónomo de Puel Mapu nos hacía llegar  a nuestra redacción un comunicado.

“Desde hoy miércoles 30 de mayo  a las 8 de la mañana, el Lonko facundo Jones Huala ha comenzado una huelga de hambre debido a la negativa del juez Villanueva de autorizarlo a realizar el Wiñoy Tripantu (una ceremonia de la tradición mapuche), como así también la orden de detención firmada por el mismo juez para el peñi lamien Lautaro González y  el peñi Fausto Jones Huala luego de que la Cámara de Casación revocara sus excarcelaciones”.  

Y precisamente a poco de dar inicio a la huelga de hambre, el “Lonko  Facundo Jones también  nos hizo llegar un mensaje. Un mensaje claro y frontal, que dirigió a su pueblo mapuche. Sin restricciones.

“Querido pueblo, amada tierra. Les hablo desde una profunda rabia y tristeza, pero aún no nos derrotan. Debo contarles que ya no soporto, que contemple muchas posibilidades, entre ellas pedir la extradición y enfrentar al winca usurpador chileno, generar causa en el servicio penitenciario, golpear al juez, entre otros. Al final no realicé ninguna de ellas. Solo estoy en sus manos. He asumido todo lo que he podido. Me declaro en huelga de hambre. Siento un profundo dolor al ver tanto awincamiento, falta de madurez política y miedo. Jamás he creído en la ley winca en su poder, solo me he subordinado a los espíritus de nuestro pueblo, por eso he sido un weichafe, un combatiente que acató órdenes aún en desacuerdo y sin chistar de las autoridades consecuentes en cada tierra. He peleado. Tengo plazos en mi tarea como Lonko y entre rejas no los puedo cumplir. Siento mucha pena y decepción porque muchos peñis y lamien y entre ellos otras  autoridades que aún quiero, más allá de lo político, se nos han rebelado y a la vez a la línea política, con excusas y en consecuencia también, dividido en vez de multiplicar el movimiento”

“Hay un pueblo movilizado y levantándose pero carece aún de guías a la altura de los acontecimientos, y ese pueblo aún contiene muchos vicios de occidente y de sus prácticas políticas. Vicios y desviaciones, como la burocracia, el misticismo, el chusmerio, el individualismo, la vida cada vez más winca y la falta de formación política. Asumo mis errores como el haber creído ingenuamente que presentando mis documentos a los gendarmes, ajustado a derecho como estaba, podría llegar tranquilo a mi chuca. Creer en la humanidad inicial de Otranto o algún atisbo de justicia de Villanueva. No crean que estos infames y corruptos cambiarán sino para peor. No se entreguen. No les hagan el trabajo fácil. Fortalezcance en conjunto en nuestras lof. Sean mapuches íntegros y enséñenles eso a sus hijos. No estúpidos wachiturros ni  ridículos reguetoneros con boinas. Nos somos gauchos, no somos rastreritos, no somos proletarios sino a la fuerza por imposición”.

“Somos la nación mapuche. No es excusa ni la edad ni el sexo, menos aún cuando somos una sociedad en cautiverio sobre nuestra propia tierra usurpada. Cuando crecemos pobres, maltratados, discriminados. Por eso cada laburante hermano y chorro de esos que les roban a los ricos de origen mapuche debiera entender cada día más para ser responsable de su vida e historia, como revolucionario, weichafe, cona  o militante. No hay excusas válidas. Estamos al borde de la extinción como pueblo. Alcohol, drogas, tatuajes, pircing, cortes de pelo extravagantes, actitudes de adolescente winca crónicas y una adicción cada vez más fuerte a cualquier cosa que no sea mapuche. Y lo más triste, tiros, puñaladas, incendios, robos, golpes entre nuestra propia gente, y sumisión extrema al patrón, los ricos y los gobernantes. Basta. No seamos tan hipócritas, tan wincas , tan falsos, tan de cartón. La tierra hay que recuperarla, hay que trabajarla y defenderla. De los ancianos más consecuentes hay que aprender más aún y en su tierra. Son tantos los puntos de debate para nuestra reconstrucción activa y son tan urgentes”

“El movimiento es amplio, hay lugar para todos. Pero este no debe convertirse en un panfleto banal histérico, sino continuar en una práctica consecuente de un pensamiento integral. Ni el machismo, ni el feminismo, ni la marihuana, ni la liberación animal, ni el budismo entre otras cosas son para nada compatibles con nuestro camino. Menos aún el mesianismo y los delirios místicos”

“Esta huelga no es solo para la injusticia winca sino un llamado de atención para los mapuches y nuestras demás autoridades. Al pueblo combativo y a los dormidos asustados. Ese mismo pueblo combativo que logró abrir las rejas de las anteriores prisiones ejerciendo todas las formas de lucha. Ese que logro sostener y recuperar más extensiones de tierras, autodefensa, control territorial y autoafirmación identitaria. El miedo impuesto es una actitud winca para crear cobardía que ellos intentan expandir y controlar. Es causa del terrorismo de Estado, buscan crear miedo en nuestra población, la población mapuche. El miedo y la vergüenza son parecidos se vencen enfrentándolos asumiendo lo que somos y nos toca luchar”

“Siempre estuve dispuesto a morir por nuestro pueblo. Sigo igual. No tengo más trinchera hoy que mi cuerpo y mi palabra. Ustedes los que caminan  medio libres por nuestra media tierra no se  dejen vencer y libérense del todo con nuestra tierra entera. Hagan los sacrificios que haya que hacer. Yo lo hubiera hecho por cada uno de ustedes y por todos. Si el desenlace es fatal canalicen bien los logros que surjan. Recuerden, estudien los hitos,  las victorias de nuestra nación. Recuerden que cada vez que creímos en los wincas nos mintieron. Este año ni siquiera me permiten realizar el Wiñoy Trepanto , quieren encarcelar a los peñis por tratar inocentemente de salvar al Rafa. Invito a todos a reflexionar. Dejen de esperar mesías. Nos salvamos todos entre todos, no hay milagros. Espíritu y weichant, para que la naturaleza ayude a la lucha primero. A los desertores los invito a recapacitar y volver a sus posiciones. No se conviertan en traidores. No soy yo, es su pueblo el que los necesita dando lo mejor de  cada cual hasta el último aliento. Por más conexión que hubo y que hay por la naturaleza, los winca masacraron machis y familias entera”

“Las críticas que hago son desde la misma espiritualidad mapuche por eso entiendo que los espíritus reclaman a su gente que dejen de golpear, que ellos actúan a través de nosotros que somos mapuches. Los que hacen terrorismo son los winca. No hay mesías ni salvadores del más allá. Nunca los hubo. Somos pueblo en lucha. Juventud consciente y consecuente tomen su lugar, escuchen el llamado de los antiguos y de nuestros espíritus y organícense para volver a ser mapuches. Abandonen las pavadas wincas. No seamos tan brutos. Como si sabemos una canción estúpida de los winca por que no vamos a estudiar cosas serias. Si juegan al fútbol cómo no juegan al palin. Si saben hablar a la moda cómo no hablan mapudumun. Si  levantan casas al winca cómo no levantan ropas propias en su tierra. Cada uno piensa como quiere. Como quiere el sistema. Ellos moldean ideología liberal, individualista, capitalista y material”

“Los mapuches solo somos mapuches y debemos pensar y actuar de tal forma y para objetivos colectivos propios, lucha de pueblo. El punto no reside más que en corregirnos  y puliéndolo, reparar errores. Lo hecho, hecho está. Debemos avanzar retomando lo positivo, descartando y destruyendo lo negativo para el proceso de liberación nacional mapuche. Pueblo querido. Hoy queda en sus manos, ustedes deciden. Libertad al peñi machi Celestino Córdoba y todos los presos políticos mapuches. Cese y retiro de todas las fuerzas represivas policiales y parapoliciales de la wuel mapu, fuera latifundistas transnacionales del territorio ancestral mapuche. Contra la ilegalidad y las ilegítima justicia winca. No a la prisión de Fausto y Lautaro. Justicia por Rafa y Santi. Devolución o recuperación del territorio usurpado. Protocolos  carcelarios acorde a nuestra condición política y cultural. Aplicación del artículo 75 inciso 17 y 22 de la Constitución Nacional Argentina y los convenios internacionales como el 169 de la OIT. Diálogo y solución política seria en torno a la propuesta política estratégica del Movimiento Mapuche Autónomo del Puel Mapu y de la Coordinadora Arauco Marieco. No a la extradición. Fuera Benetton y Lewis. Sin winca y sin Estado. Su fiel servidor: Francisco Facundo Jones Huala “Lonko”

Mañana será otro día de huelga de hambre para Facundo Jones Huale, el “Lonko”.

Será otra jornada de lucha.

Una lucha que nos pone a todos contra las cuerdas.

 

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*Foto de Portada: www.rt.com

*Foto2: www.diarioesquelsur.com