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PUTIN, EL VERDADERO JUGADOR DE AJEDREZ

Por Giulietto Chiesa

PUTIN, EL VERDADERO JUGADOR DE AJEDREZ
Por Giulietto Chiesa – 29 de Noviembre de 2015

En estos últimos días se ha puesto de moda la metáfora de Putin “gran jugador de ajedrez”. Y que lo sea. De hecho lo es. Pero hay que tener en cuenta a quién tiene enfrente. Enfrente no tiene a nadie. Obama ha quedado fuera de juego en forma evidente. Se presenta en las pantallas de televisión con el aspecto aturdido de alguien que ha recibido sonoras bofetadas. Pero no creo que las de Vladimir Putin hayan sido las más fuertes. En realidad han sido las de los suyos, aquellos que ocupan sus cargos en el Pentágono y en Langley, o quizás de quienes controlan la megalópolis electrónica de la National Security Agency.
Sin embargo, algunas cosas surgen de los hechos. a- Un sector cada vez más amplio de la opinión pública occidental se ha dado cuenta de que el único que está combatiendo al así llamado “terrorismo Islámico” es Putin. b- Un sector al igual de grande, o casi, se ha dado cuenta de que la así llamada “coalición occidental”, en estos cuatro años transcurridos, no ha combatido en absoluto al Estado Islámico, sino que simplemente ha bombardeado sistemáticamente a las tropas del Gobierno de Damasco. c- He dicho “así llamada” a propósito de dicha coalición porque ya a casi todos les ha quedado claro (a aquellos que no han quedado atontados por la propaganda occidental) y saben que a esta altura en esa coalición están la Arabia Saudita y el Qatar. Países muy civilizados y democráticos, el primero de ellos es el equivalente a una agregación de mercaderes medievales obtusos y fanáticos, que predica el wahabismo, decapita a los opositores y a los supuestos criminales en las plazas, les corta las manos y masacra a los gay cuando los encuentra (pero ¿acaso no era Putin quien hacía estas cosas inmundas?). d- En dicha coalición, cómo dijo Putin en público ante el G-20, están los financiadores del terrorismo. Y no son sólo Arabia Saudita y Qatar. Adivinad quiénes son los demás, visto que los Servicios Secretos de los sauditas & company son filiales de Langley.
Luego está el vaudeville de las capitales europeas frente a la evidencia de los hechos. Turquía derriba un Sukhoi ruso y Obama dice que Turquía tiene derecho a defender su territorio. Erdogan, enloquecido, le pide a la OTAN que defienda a Turquía del ataque de Rusia. Parece casi como que los rusos hubieran atacado y derribado al avión turco. Hasta incluso algunos se despiertan diciendo que el avión ruso se había “acercado demasiado” a la frontera turca. Otros dicen que el avión ruso no bombardeaba al ejército islámico sino a los “amigos” de Turquía. De hecho Erdogan dijo que él defiende también a los amigos. Y ¿quiénes son los amigos? Gente pacífica que parecía estar en ese lugar no por casualidad. Gente que dispara en contra de los paracaidistas, violando por otra parte la convención de Ginebra que lo prohíbe específicamente. Terroristas “moderados” que, en los videos que ellos mismos publican en youtube, patean al cadáver de un piloto que habría tenido que ser tratado como un prisionero. Son aquellos que tendrían que sentarse a la mesa de negociaciones frente a Assad. Si llegan vivos.
Un aferrarse a lo imposible en forma colectiva que Putin desterró de una sola movida en la conferencia de prensa junto a Hollande. “Les habíamos dicho todo a los norteamericanos: cuándo, dónde, a qué altura, volarían nuestros jets. Esperábamos que Washington informara a los aliados. Pero entonces ¿por qué hemos dado esta información?”
Putin no dijo nada más al respecto. Pero lo que dijo produjo gran cantidad de interrogantes. ¿Acaso los turcos fueron informados puntualmente para poder “esperar” el momento preciso en el que pasaría el jet ruso? Pero que en realidad, como colmo de la mala suerte, cayó en territorio sirio. Luego surgieron los datos rusos en los que se entiende que el Sukhoi estaba en cielo sirio y que, al contrario, eran dos F-16 turcos los que estaban en espacio aéreo sirio en forma completamente ilegal. Ilegalmente, porque Rusia está legalmente donde se encuentra (ya que ha sido llamada por el Gobierno sirio legítimo) y son todos los demás los que violan el espacio aéreo sirio.
Pero, naturalmente, todos los periódicos italianos, junto a todos los noticieros, acreditan únicamente la versión turca. Según la cual el Sukhoi habría violado el espacio aéreo turco durante 11 segundos. Ahora, dicho al pasar, no cuento con ninguna prueba de que la versión rusa sea la correcta. De hecho no afirmo cosas que no puedo verificar. Cosa que, en cambio, todos los periodistas del mainstream hacen en forma sistemática, negándola, sin verificar absolutamente nada. Todos juntos, cordialmente, en defensa de los cortadores de cabezas “moderados”.
Este Occidente está metiendo la pata una detrás de otra. Y el jugador de ajedrez se las hace pagar todas. Cuando dice que los aviones rusos, a 5000 metros de altura han visto, todos los días, enormes filas de camiones cisterna que llevan petróleo hacia Turquía. Como es natural las bombardearon, a esas filas, que “parecían un oleoducto viviente”. Incluso mostraron fotos y filmaciones. “¿Acaso Erdogan no sabía nada?” Putin se sonríe con una mueca de desprecio. Se ve que pensaba algo que no dijo: iros a preguntárselo al hijo de Erdogan.
Hollande esbozó algo incomprensible, después de haber empezado con “Mon cher, Vladimir”. Si no fuera que el mainstream no dice nada serio, todos se darían cuenta de que Occidente tiene un pelo muy largo en el estómago. Pero el pelo se ve de todos modos. Ahora, ya que a Rusia nadie la detiene, no nos queda más que esperar alguna otra provocación: ¿qué se yo? ¿En el Báltico, en Ucrania, en Moldavia?Elejid vosotros, sabiendo perfectamente que las opciones ya están todas en preparación. Y, probablemente, son muchas más. Lo único que queda por esperar es que Occidente, habiendo perdido ya la partida, no de una patada al tablero, dándolo vuelta.
Extraído de: ilfattoquotidiano.it
http://www.antimafiaduemila.com/home/terzo-millennio/231-guerre/57932-russia-turchia-putin-il-vero-giocatore-di-scacchi.html