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QUE LEJOS ESTAMOS DE LA VERDAD OFICIAL, PERO….

Por Jean Georges Almendras

                       QUE LEJOS ESTAMOS DE LA VERDAD OFICIAL, PERO….

                      Por Jean Georges Almendras-6 de setiembre de 2017

 

Qué lejos estamos de la verdad. Y qué  cerca estamos del engaño. De la mentira. De la conspiración. Del terror. Porque efectivamente da terror, el solo hecho de saber que a uno lo pueden desaparecer, así nomás. De un plumazo. Y a la vista de todos. Porque en definitiva tienen el poder del uniforme y con ese poder pueden hacer lo que quieran. Porque en definitiva, de una forma o de otra, los uniformados recibirán la  cobertura del encubrimiento desde el sistema político o desde el aparato del Estado o se inventarán algo para que todo quede en la nada.  Quedando todo a fojas cero. En un callejón sin salida. Porque en definitiva, no solo el uniforme fue el poderoso. Fue también el sistema  político y hasta el periodismo,  que aplicó y puso en práctica el terrorismo de la información, es decir: el terrorismo mediático, que en realidad (hoy como ayer) sigue siendo el más efectivo y el más letal. Tanto o más que un misil nuclear o una carga explosiva de alto poder o un disparo de fusil ¿Por qué? Porque el terrorismo mediático destruye las conciencias, masivamente .Y en estos tiempos, se hace prioritario destruir y despedazar las conciencias, antes que los cuerpos. Porque despezadas las conciencias, el dominio es mayor. Y mayores también son los resultados, para los terroristas de Estado.

El 1ero de agosto de 2017, en la soledad de los terrenos de Luciano Benetton, en la bella zona cordillerana de la provincia de Chubut, donde está el Pu Lof Cushamen en Resistencia, que es ancestral madre tierra perteneciente a la comunidad mapuche, como se recordará se registró un episodio que se transformó –y con creces-  en la punta misma del iceberg de uno de los cinismos democráticos más destacados y más descarados de los últimos tiempos. Una suerte de tsunami azotando despiadadamente, no solo a una comunidad mapuche, sino además a una familia, y por si fuera poco, a una sociedad argentina y sudamericana, que cree estar viviendo en democracia y en legalidad. Cuando la realidad es una muy distinta. mapuches1 

Santiago Maldonado, artesano de 28 años, solo por el hecho de compartir la resistencia mapuche, en los precisos momentos en que se consumaba una de las tantas represiones registradas en la región, fue literalmente “chupado” a plena luz solar  (ante atónitos testigos)  por las fuerzas del orden (o del desorden) que intervinieron en el procedimiento, que según se supo después había ido más allá de las indicaciones del juez Guido Otranto, quien ordenó únicamente el desalojo de la ruta 40 , pero no arremeter a bala limpia sobre los  mapuches en protesta, cerca de siete jóvenes adultos, unas pocas mujeres y algunos niños . Pero las órdenes no se cumplieron a raja tabla. ¿O debemos pensar que el Juez Otranto sabía (o consintió) que las fuerzas policiales entraran a dar palo y bala a los mapuches en el terreno detrás del cerco allí existente? ¿Se registraron desmanes? ¿Se detuvieron a personas?   ¿Se midieron oportunamente las consecuencias? Según la versión oficial no hubo personas detenidas ni tampoco heridas. Según la versión oficial, todo se hizo dentro de la más riguroso legalidad. No creemos que haya ocurrido así.

He estado en el lugar. En el mismo lugar de los hechos. En el Pu Lof Cushamen, que en mapuche quiere decir “tierra de soledad”. He caminado por el mismo terreno por donde los represores persiguieron a los mapuches. Allí a metros del río Chubut, a cuyas aguas no quiso entrar Santiago Maldonado. Allí donde los testigos observaron lo irremediable: que Santiago,  desaparecía bajo el ala del poder uniformado. Ese poder, que aún con nombres y apellidos, grados y rangos, representaba una fuerza legítima, pero no para hacer algo legítimo. . Una fuerza legítima que ahora se lava las manos. Que ahora pone excusas por doquier para deslindar responsabilidades, al extremo de poner en duda que Santiago  estuvo en el lugar e insistiendo que no hay evidencias sólidas (y mucho menos convincentes) para llegar a pensar que la Gendarmería Nacional tuvo que ver con la desaparición del joven. Y otras argumentaciones más. Muchas sin asidero. Muchas para mantenerse al margen, descaradamente. Olvidándose de muchas cosas.

Olvidándose de las barbaridades cometidas en torno al caso mismo de Santiago y en torno a la causa de los mapuches. Como si esa lucha fuera  un capricho de este 2017.  Un capricho de estos tiempos.

Olvidándose que la Colonia Cushamen fue fundada en 1899 en terrenos otorgados por Julio  Argentino Roca, el progenitor de la Campaña del Desierto, al cacique Miguel Ñancuche Nahuelquir, que había sido su compadre.

Olvidándose que en Cushamen se fundó la primera escuela aborigen después del genocidio. Olvidándose que la Colonia Cushamen es una porción de tierra rodeada de lo que antes se llamó The Argentinian Southen Land Compañy, una empresa inglesa que mantuvo el latifundio hasta 1982 para luego pasar a manos de terratenientes nacionales y más tarde vendidas a los Benetton, por el presidente Carlos Menen, a unos 50 millones de dólares. Precisamente a los Benetton, que se convirtieron en los mayores terratenientes del país.

Olvidándose que en el año 2015 una comunidad decidió recuperar sus tierras cerca del casco de la estancia. Tierras que llamaron Pu Lof . Tierras en la que se “tragaron” a Santiago Maldonado.

Y precisamente las movilizaciones reclamando por la vida de Santiago se multiplicaron en la región,  en el país y en el mundo; pero también se multiplicaron las  tergiversaciones sobre la lucha mapuche: periodistas al servicio del poder y de los intereses económicos, como es el caso de Jorge Lanata, que tuvo la osadía de entrevistar en la cárcel de Esquel al dirigente mapuche Facundo Jones Huala. ¿Para informar objetivamente? Nada de eso. Fue más bien para asestarle (desde su sitial de entrevistador) todo su desprecio a su lucha, apelando a su perfil de hombre soberbio y petulante (e irrespetuoso). Buscando –infructuosamente-  destruir la figura y la conciencia del dirigente y la de todos quienes comparten (compartimos) su causa.

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Pero no todo es periodismo que busca demonizar a los mapuches, tildándolos de terroristas, aún en programas de televisión que subrayan la figura de Santiago y el reclamo por su persona. Hubo  periodistas con nombre y apellido (dentro y fuera de la Argentina) (de diarios y sitios web) (de radios comunitarias y de emisoras nacionales) y canales de televisión de Buenos Aires, como es el caso de C5N, que en no pocos de sus programas y noticieros trataron el tema con respeto y objetividad y con el  único cometido de informar, aclarando las  aguas y sin ensuciar la cancha, y  sin confundir a la opinión pública. Algo que hicieron algunos medios de prensa argentinos, como el diario Clarín, uno de los principales estandartes del terrorismo mediático en la vecina orilla, entre otras publicaciones.

Pero a pesar del terrorismo mediático y de las desprolijidades de la justicia y  de las jerarquías del Ministerio de Seguridad, bajando el perfil de las responsabilidades estatales y dejando en evidencia a un testigo protegido, sumados a los cinismos descarados en encuentros con los representantes de organismos de DDHH  a quienes encararon con total falta de sensibilidad y maledicencia,  el clamor popular preguntando ¿ Dónde está Santiago Maldonado? ganó calles y plazas, cruzando fronteras y ocasionando terremotos en la Casa Rosada, reducto del presidente Mauricio Macri.

Desde el 1ero de agosto a la fecha el paradero de Santiago Maldonado sigue siendo un verdadero enigma. Un enigma que tiene el sabor amargo de la “desaparición forzada”, figura delictual que el gobierno de Macri y en particular su Ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el Jefe de Gabinete de ese Ministerio, Pablo Noceti procuran –a toda forma- poner a mucha distancia de las tiendas oficialistas, con la complicidad de los medios reaccionarios que no solo nunca apoyaron (y mucho menos comprendieron) la lucha de los mapuches sino que además  hicieron todo lo posible para confundir a la opinión pública, trasmitiéndoles pestes de los pueblos originarios, así gratuitamente, con un acentuado y un poco disimulado racismo. mapuc3 

En filas de los dirigentes mapuches, entre tanto (y aún estando preso uno de sus máximos dirigentes –Facundo Jones Huala-  esperando un segundo juicio donde se decidiría su extradición a Chile) no  han bajado los brazos. Mientras el lonco Facundo nos habló desde la prisión de Esquel dándonos una visión certera de su lucha y de la desaparición del artesano, otro referente de esa comunidad, Sergio   Nahuelquin (a quien conocimos personalmente durante nuestra cobertura en la Patagonia) dijo públicamente a la periodista Adriana Meyer:  “Para el pueblo mapuche no hay justicia desde hace mucho tiempo. Reconocemos al Estado argentino siempre y cuando respeten nuestros derechos, que están en la Constitución. No estoy mendigando derechos, tenemos que ejercerlos y eso es la recuperación territorial para autoabastecernos. El Estado no quiere reconocer la nacionalidad mapuche y la autodeterminación  de los pueblos originarios, que también está en los tratados internacionales. Argentina es la elite de la elite al momento de firmar tratados, la Carta de la ONU, que son directrices para los Estados. Pero se cae a la hora del cumplimiento porque hay un vacío legal. Nos quieren seguir usando de trapo de piso, y cuando los trapos se levantan porque no quieren estar más  en el piso el patrón se enoja. Siempre fuiste mi trapo de piso, por qué ahora querés ser un ser de derecho, dicen. Ahí empieza el conflicto. Acá el conflicto no mes sólo territorial, la persecución es ideológica, por eso  tienen preso y van a extraditar a nuestro lonko, que es nuestra autoridad. Por eso los medios hegemónicos hacen campaña ideológica, como si fuéramos terroristas. Es una persecución ideológica y racista, el Estado argentino es pluricultural pero nadie se siente orgulloso de ser pueblo originario sino de ser europeos. Yo soy cuarta generación y ni me voy a mover de ese lugar, que respeten lo mío, que no me busquen como indio fácil”

“El Estado argentino hizo un tratado por el cual no somos ni comunidad ni reserva, es la colonia pastoril, y nos dieron la nacionalidad, como las colonias galesas o francesas en la zona. Es el reconocimiento estatal que tenemos. Somos un elemento más del territorio que es nuestra vida, si salimos no somos nada, la gente dice que lo hacemos para ser ricos cuando lo único que queremos es recuperar territorio para que nuestros hijos sean mapuches y no pasen lo que pasé yo cuando mis padres por necesidad se fueron de Cushamen”.

A costa de sufrimientos, no menos ancestrales que el reclamo mismo por sus tierras a los señores feudales de  tiempos pasados y presentes, el clamor de justicia y el clamor de independencia de la comunidad mapuche, en Pu Lof  Cushamen en Resistencia, tiene opuestos a su lucha, pero también tiene apoyos y adhesiones a granel, como si la toma de conciencia de esa lucha, fuese un árbol de raíces profundas y particularmente fuertes.

No obstante, como muchos se lo deben haber planteado, nos hacemos una pregunta ¿Hubiese ocurrido esto en el caso de que el desaparecido hubiese sido un integrante de la comunidad mapuche y no un Santiago Maldonado?.

No existe ni un ápice de felicidad en filas mapuches por lo acontecido con Santiago, pero es  inevitable llegar a la conclusión que el suceso contribuyó a la causa. Coyunturalmente, en el contexto social y político en el que se venía desarrollando esa la lucha, la desaparición del joven formó parte de la movilización, porque al momento de la represión del 1ero de agosto, Santiago Maldonado era un militante más de esa comunidad. Y el riesgo estaba ahí presente. Y fue con creces que ese riesgo desencadenó uno de los episodios más dramáticos de la lucha de los mapuches en la  región patagónica de la Argentina, y uno de los episodios más graves de la democracia argentina.  

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Un episodio tan grave y tan complejo que hasta el ex juez español Baltazar Garzón (del otro lado del Atlántico) dio a conocer su opinión, sobre la desaparición forzada de Santiago. Una opinión cargada de la profesionalidad  y  la sensibilidad que siempre lo caracterizaron.

Lo sucedido, el silencio, la confusión, noticias falsas, el negacionismo oficial, es algo ya demasiado conocido en la historia de Argentina” dijo, considerando además la necesidad de “una investigación con luz y taquígrafos para averiguar qué le ha ocurrido al joven activista

Actualmente Garzón (que está inhabilitado de la carrera judicial hasta 2022, tras ser condenado por prevaricación en un caso en el que investigaba una supuesta trama de corrupción vinculada al gobernante Partido Popular)  forma parte de una Fundación (creada por él y que tiene filiales, no solo en España sino además en México, Argentina y Colombia) dedicada a promover los derechos humanos, la cooperación al desarrollo, la mediación y la lucha contra la impunidad.

El caso de desaparición forzada de Santiago Maldonado levanto oleadas de protestas en múltiples ámbitos. Las movilizaciones traspasaron fronteras, pero el Estado argentino, al parecer, sigue empecinado en no dar el brazo a torcer. Y a ésta postura sobrevinieron las respuestas, especialmente dirigidas  a la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

Es el caso de Felipe Solá, diputado nacional del Frente Renovador (FR) sostuvo que el gobierno nacional lleva el caso Maldonado “con miedo”. También cuestionó duramente a Bullrich: “El gobierno lleva el caso de Maldonado con miedo. En vez de poner la cara hace todo lo contrario, reacciona con una falta de experiencia y con un prejuicio terrible, y tiene una ministra impresentable, que se disfraza con uniforme y prefiere ser la líder de Gendarmería antes de ser la ministra de seguridad de todos”

Exactamente a un mes de la desaparición forzada de Santiago Maldonado se llevó a cabo una multitudinaria movilización en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, donde hubo incidentes y detenciones por parte de las fuerzas policiales, no descartándose que tales hechos fueron promovidos por grupos radicales o grupos ajenos a la movilización infiltrados exclusivamente para desprestigiar a los manifestantes, que en su gran mayoría tuvieron un comportamiento pacífico. En la misma fecha las movilizaciones se repitieron en otras ciudades de la Argentina y también en la capital del Uruguay, Montevideo, donde la concentración se realizó en la Plaza Fabini, de 18 de Julio y Julio Herrera y Obes. Allí, un centenar de personas respondieron a la convocatoria montevideana en el curso de la cual algunos grupos aislados hicieron pintadas  en edificios públicos (y ocasionando daños en vidrios) y fachadas de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y la embajada argentina, pese a la existencia de vallados policiales. mapuc5  

Dos días antes, en fecha de conmemorarse el Día Internacional del Desaparecido (según declaración del año 2010 de la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas, para recordar a las víctimas de las dictaduras latinoamericanas y para promover la memoria y continuar con la búsqueda de verdad y justicia) se llevó a cabo un acto en la Sala Vaz Ferreira de la Biblioteca Nacional de Montevideo. Acto convocado por la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos , en el que hicieron uso de la palabra Elena Zaffaroni, la ex jueza penal y actual presidenta del Consejo Directivo de la Institución Nacional de los Derechos Humanos Dra. Mariana Mota y el abogado y también integrante de la Institución, Wilder Tayler. En el acto, y como era de esperar, se hizo una mención muy especial al caso de desaparición forzada del joven argentino Santiago Maldonado.

Resumiendo, en la Argentina de hoy, en la región patagónica de la provincia de Chubut, donde desde hace tiempo una comunidad mapuche brega por su sobrevivencia en armonía con su cosmovisión y sus tradiciones, y donde las constantes represiones de las fuerzas del orden no hicieron otra cosa que atesorar violencias, daños espirituales a los mapuches y daños institucionales a la democracia argentina, y por si fuera la desaparición forzada de un joven de 28 años, estalló literalmente, una poderosa tormenta política y cultural, cuya onda expansiva no  hace otra cosa que fortalecerla desconfianza hacia el  Estado y el terror entre la ciudadanía. ¿Por qué? Pues porque el Estado ha optado (como decía Baltazar Garzón) por el negacionismo oficial y porque su gestión de investigación del hecho, que perfectamente podría ser calificada como una burda farsa, no hace  otra cosa que favorecer la impunidad, de los responsables materiales e ideológicos de la desaparición forzada y de los promotores de la encarnizada persecución de la comunidad mapuche de Pu Lof Cushamen en Resistencia.

Resumiendo, la lucha mapuche en la Argentina y  la  protesta generalizada por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, no son temas agotados.

Por lo contrario, son temas que requieren de la constante cobertura periodística  para que se sepa la verdad y se haga justicia. Y para que se ponga un alto a la demonización indiscriminada que se ha hecho de ese muy respetable pueblo originario, de la Argentina de hoy.

Resumiendo: Qué lejos estamos de la verdad oficial, pero… estamos muy cerca de  verdad nuestra, y  tenemos muy claro lo que pasó aquel 1ero de agosto.

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*Foto de Portada de Sergio López: Uno de los voceros mapuches relatando los hechos a los enviados especiales de Antimafia Dos Mil , a Nora Cortinas de Madres de Plaza de Mayo Linea fundadoras  y a otros integrantes de organizaciones de DDHH, en el lugar donde la represión de la Gendarmería Nacional derivó en la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

*Foto 2 de Sergio López: Periodistas argentinos en el lugar donde se registró la desaparición forzada de Santiago Maldonado dialogan con integrantes de la comunidad mapuche en Pu Lof Cushamen.

*Foto 3 de Sergio López: Enviados especiales de Antimafia Dos Mil en diálogo con dirigentes mapuches en las puertas del Juzgado de Esquel

*Foto 4 de Sergio López: Dirigente mapuche habla en concentración de la ciudad de Esquel

*Foto 5 de Sergio López: Periodista de Antimafia Dos Mil, en el acceso a la comunidad Pu Lof Cushamen de la ruta 40,en la provincia de Chubut, donde se vivió la represión de la Gendarmería Nacional el 1ero de agosto de 2017.

*Foto 6 de Antimafia Dos Mil: Pancarta de Our Voice y la Asociación Un Punto en el Infinito ubicada frente a la fachada de la Biblioteca Nacional de Montevideo, en cuyo salón del subsuelo  se venía realizando el acto por el Día Internacional del Desaparecido convocado por la organización Familiares de Detenidos Desaparecidos de Uruguay, el día 30 de agosto de 2017 .