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“QUEDA AL DESCUBIERTO EL DESPRECIO POR LOS MÁS POBRES”

Por Georges Almendras

“QUEDA AL DESCUBIERTO EL DESPRECIO POR LOS MÁS POBRES”

         Dicen los Curas en la Opción por los Pobres de la Argentina de hoy

                       Por Jean Georges Almendras-7 de setiembre de 2018

 

Trabajan día a día (y noche tras  noche) en los barrios populares. Entre los pobres de una sociedad, que de tan moderna y  de tan civilizada que es, no alcanza a aceptar (ni a comprender) que la comunidad humana es un arco iris en el que también están los colores de las desigualdades sociales, que tienen un trazado infinito (y sin medias tintas: porque el hambre, la desocupación, la soledad y la vulnerabilidad  atenazan a la vida humana) en el que los destinos y el futuro de miles de argentinos/as y argentinitos/as de las villas y de las zonas suburbanas, son inciertos. Inciertos, no solo por las necesidades que los acucian sino además porque este gobernante que les tocó en turno los desprecia y los obliga a perder su dignidad, como si se tratase de un guión de un tercer milenio que se jacta –ensimismado-  de atesorar y generar injusticias sociales, a expensas de un valor absoluto sin fronteras: el dinero. El vil metal secundado por el poder y por un egoísmo descomunal y ultrajante. O el poder, y el egoísmo descomunal y ultrajante, secundado por el vil metal. Según cómo se mire y según como se interprete.

Trabajan día a día en los barrios populares del gran Buenos Aires. Y de las grandes ciudades y de los apartados cerros de todo el territorio argentino. Estoy hablando de los Curas en la Opción por los Pobres, que una y otra vez parecen tirar margaritas a los chanchos, cuando redactan documentos, que como estiletes procuran cambiar las mentes de los poderosos del gobierno y de los pueblos, de una tierra sudamericana que hoy por hoy, sufre.

Sufren  hombres y  mujeres. Sufren  niños y  niñas. Sufren  ancianos y  ancianas. Y también se mueren. Se mueren de enfermedades. Y se mueren porque son asesinados por un sistema capitalista voraz. Que los devora con las fauces de la crueldad vestida de político, de gobernador, de policía o de “buen” ciudadano que paga sus cuentas y que no mira a sus costados, ni lo que pasa en los barrios de los pobres “negros” que afean la ciudad.

Sufren  hombres y  mujeres  y  los curas en la opción por los pobres están en medio de los que sufren. Porque es donde deben estar. Donde siempre han estado. En el ayer y en el hoy.

Los curas en la opción por los pobres tienen la natural necesidad de posicionarse ante la opinión pública, precisamente en estos momentos. Momentos en los cuales todo un país es testigo-protagonista y víctima de una crisis social, económica y política, de alcances insospechados. Insospechados, porque cada día los acontecimientos van alterando la tranquilidad ciudadana y rural.

Acontecimientos como estos: políticas gubernamentales  que no hacen otra cosa que favorecer la especulación financiera, socavar la calidad de vida de los sectores de la sociedad más vulnerables y minar la productividad de la Nación argentina.

Protestas sociales criminalizadas y reprimidas. Protestas sociales sofocadas con el terrorismo mediático servil. Insensibilidades indescriptibles desde el oficialismo.

Insensibilidades que dañan y atentan contra los educadores, contra los jubilados, contra los trabajadores, contra los periodistas libres, contra las mujeres.

Insensibilidades que excluyen, segregan y discriminan.

Autoritarismos de tiempos de dictadura como si tal cosa

Racismos repulsivos a la vista de todos.

Todo un  aquelarre estatal con tufo a gobierno mafioso erosionando la democracia;: erosionando el Estado de Derecho; erosionando la libertad de expresión y erosionando los valores de justicia, para dar paso a la impunidad, al abuso policial y a la demonización de los sectores más empobrecidos de la sociedad argentina y de los pueblos originarios. Y a las muertes –a manos de uniformados protegidos por el todopoderoso Dios Estado-  de hombres justos y de adolescentes y jóvenes que cometieron el delito de protestar. El delito de protestar para ser víctimas del terrorismo de Estado, en Democracia. El delito de protestar para ser víctima de una desaparición forzada. El delito de ser o existir como marginal para ser baleado por la espalda por las fuerzas policiales, siempre abanicadas desde la Casa Rosada por la doctrina Chocobar. La gran doctrina estatal con tufo a gobierno mafioso. Pero mafioso de verdad, desde el apellido mismo. Desde las raíces mismas.

Todo un aquelarre estatal con tufo a gobierno mafioso, reflejado en hombres y mujeres del círculo Macri. Hombres y mujeres con estatus político social y económico al servicio descarado de intereses del Norte. O de sí mismos. Nada de pensar en el prójimo.

Todo un aquelarre estatal que saca a relucir corrupciones, coimas, lavados de dinero ¿considerándose  santo?¿Impoluto?

En medio de todo este panorama los Curas argentinos en la Opción por los Pobres dieron a conocer un muy sólido documento, sobrado en verdades.

Los curas sobrados en la fe cristiana.

Sobrados en el amor cristiano.

Sobrados en coraje.

Sobrados en el compromiso.

Y muy distantes de los sacerdotes que accionaron a favor de la represión, de los represores y de los dictadores.

El texto completo del último documento  de los Curas en la Opción por los Pobres, de fecha 3 de setiembre, hecho público, es éste:

“La pobreza va a  aumentar (dijo el presidente). Como curas que nos hemos tomado en serio la promesa de Jesús de estar presente en los pobres y vulnerados (Mateo 25) no podemos dejar de hacer llegar a nuestro pueblo nuestra reflexión sobre lo que está sucediendo en nuestro país”

“Ya no hay maniobra distractiva que pueda ocultar el descalabro político, económico y social al que ha conducido la propia ineptitud del gobierno nacional. No lo puede el escándalo de las fotos de unos cuadernos que no sabemos si existen o existieron realmente, ni tampoco pueden los chivos expiatorios de la “herencia recibida” y de los efectos de la situación internacional ocultar la ineptitud. Ya no pueden echar las culpas a otros”

 “Gobernar un país no es dirigir una empresa, aunque también cabe dudar de que pudieran dirigir empresas por medios honestos y leales (algunas de las empresas de los “cuadernos” lo demuestran). En pocos meses se han subastado/rifado miles de millones de dólares que quisiéramos saber quiénes los han comprado, aunque no es difícil suponer quiénes se han beneficiado de ello. Comparado con las reservas perdidas, lo que supuestamente está involucrado en las fotos de los cuadernos representa una proporción mínima (y son, además, una proporción mínima de lo que los corruptores han ganado de su propia acción corruptora)”.

“No nos engaña el discurso melodramático del Presidente, fingiendo dolor por las políticas extremas que se ve “obligado” a tomar, apelando al golpe bajo de comparar su sufrimiento con el de su secuestro y que es nada frente al sufrimiento al que someten a nuestro pueblo: son las políticas que muchos en su gobierno (y probablemente él mismo) han deseado adoptar desde el principio. Políticas recesivas dictadas por el FMI y los Estados Unidos, que favorecen la especulación financiera mientras crean las condiciones necesarias para desarticular el aparato productivo de la Nación y seguir hundiendo en la pobreza a buena parte de nuestros conciudadanos”.

“Queda al descubierto el desprecio por los más pobres en las medidas de “achicamiento del Estado”. La desaparición de los ministerios de Salud y de Trabajo lo demuestran con palmaria claridad, tal como las medidas que, ya antes de las “corridas del dólar”, se habían venido anunciando, como por ejemplo, la planificada eliminación de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF) y el desfinanciamiento de las universidades públicas. Ninguna de las promesas del gobierno que pretendían indicar una preocupación por los más pobres se ha cumplido”.

 “No podemos sino calificarlas con la palabra engaño:  lejos de la anunciada “pobreza cero” la pobreza se multiplicó (timba financiera, precarización del trabajo, dólar, inflación, créditos hipotecarios inviables, devaluación);  lejos de eliminar la llamada “grieta”, creció el enfrentamiento entre argentinos (procesos judiciales irregulares, presos políticos, sustracción de derechos, aumento de la represión de las fuerzas de seguridad); la lucha contra el narcotráfico: nuestros barrios siguen inundados por el tráfico y el consumo de sustancias mientras se sigue desmantelando el Estado para atender esta realidad urgente”.

“La cesión de soberanía al poner las FFAA bajo la tutela de un gobierno extranjero e incorporarla a la Seguridad Interior, nombre vago que sin duda anuncia la posibilidad de emplearlas en la represión de la protesta social. Las políticas anunciadas y las medidas económicas tomadas no hacen otra cosa que sincerar aquello a lo que se intentaba llegar con el “gradualismo”: de un golpe han hecho tomar conciencia, si a alguno le quedaba una duda, del proyecto de país del actual gobierno: hacer más ricos a los ricos, cueste lo que cueste. Un país con los lazos solidarios definitivamente destruidos, como lo ha puesto al desnudo la reacción de los grandes productores agropecuarios que se sienten “discriminados” por las retenciones (no hay que olvidar que esa fue también la respuesta del ex-ministro de Agroindustria a la propuesta de los técnicos de la SAF en Catamarca de no disminuir las retenciones en lugar de desmantelar la secretaría: “ustedes discriminan mis derechos”)”.

“Ésta no es la Patria que queremos: la patria de la especulación, la patria sometida, la patria para unos pocos. Queremos una Patria para todos los que quieran habitar este bendito suelo, donde todos los que la habitan gocen de sus derechos: de su derecho al pan sobre la mesa, de su derecho a un techo digno, de su derecho a la salud y la educación, del derecho a un trabajo con el que alimentar y dignificar a sus familias, del derecho a trabajar su tierra. Queremos una Patria unida por lazos de solidaridad, en la que nadie esté de sobra y en la que todos podamos llamarnos hermanos. La Patria que todos los cristianos pedimos cuando rezamos al Padre “que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo”

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*Foto de Portada: www.politicaargentina.com