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SIN IMPORTAR LOS MEDIOS, QUE LA CAUSA SEA FRUSTRADA

Por Jean Georges Almendras

SIN IMPORTAR LOS MEDIOS, QUE LA CAUSA SEA FRUSTRADA

   Excelente obra teatral uruguaya; una perspectiva crítica sobre luchas de poder e intereses

                                  Por Jean Georges Almendras-12 de setiembre de 2016

 

¿Hoy por hoy es posible que alguien pueda ignorar el conflicto de la franja de Gaza? Ignorarlo no me parece, pero desconocer las características y los pormenores del conflicto, me hace que sí. Y el conflicto está allí. Está ahí,  a la vista de todos. Los medios de comunicación bastante nos hablan de muertes y violencias en esa región del planeta. Y bastantes son los dedos que señalan al pueblo palestino como el demonio de turno, causando todos los males al pueblo de Israel. ¿Y será así realmente? Pero mientras nos aventuramos a encontrar  la respuesta definitiva, el conflicto se extiende por otras regiones, y los unos y los otros toman partido por cada una de los pueblos en lucha.  Porque al final de cuentas es verdaderamente una lucha. Mejor dicho,  prácticamente una guerra más, de nuestros días. Una guerra que cobra vidas humanas y se hace más controvertida. ¿Una guerra iniciada de qué manera? ¿Una guerra mantenida de qué manera? ¿Una guerra promovida bajo qué intereses?¿Una guerra verdaderamente, tal como oficialmente se la pinta?

Para muchos estas son las preguntas incómodas. Para unos, estas son las preguntas que no deberíamos formularnos. Para otros estas son las preguntas obligatorias y muy necesarias, de nuestro tiempo. Pero más allá de las preguntas, la guerra está ahí. ¿Una guerra circundada de intereses? ¿Una guerra por una lucha de poder? ¿Una guerra o un genocidio?¿ Terroristas de un lado y no terroristas del otro?¿Qué tipo de terrorismo?  Preguntas y más preguntas, mientras los cadáveres suman y suman.

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Eduardo Galeano, nuestro  compatriota escritor y periodista, años atrás, tuvo el coraje de darnos algunas respuestas, como tantos otros ciudadanos del planeta, que lo hacen cotidianamente.

Vittorio Arrigoni, el periodista y activista italiano que un buen día decidiera dejar las comodidades de su tierra para irse a la franja de Gaza (donde finalmente fue vilmente asesinado) con su heroico proceder y sus  escritos que hoy recorren el mundo, también nos dio algunas respuestas.

Y en el Uruguay de hoy, un grupo de actores,  también se propone darnos más respuestas o si acaso una visión más del conflicto y su entorno, y más allá de las respuestas, llevando a escena la obra teatral “Causa Frustrada”, en la sala La Gringa, de la avenida 18 de Julio y Carlos Quijano, de la ciudad de Montevideo, los días sábados 17 y 24 de setiembre,  a las 19 horas.

“A través del absurdo, el humor, el juego y el azar, esta obra teatral propone una perspectiva crítica sobre la lucha de poder e intereses que nos atraviesan como humanidad, en el marco del conflicto de la franja de Gaza” explican los integrantes del elenco, cuando aluden a la obra.. Una obra escrita y dirigida por Christian Almendras, que no es la primera vez que incursiona en el compromiso que significa llevar a escena temas relacionados con hechos de la historia, de la humanidad de hoy. Porque hace un par de años atrás ya dirigió y actuó en la obra de su autoría: “Brillo en cautiverio”, en la que trató  el caso del periodista y  maestro uruguayo Julio Castro, dado por desaparecido y finalmente asesinado por la dictadura militar uruguaya en los terribles años setenta. Una obra que oportunamente fue premiada por la Intendencia Municipal de Montevideo, en el rubro dramaturgia y dirección.

En éste 2016,  Christian Almendras tomó uno de los más emblemáticos conflictos del Medio Oriente: el conflicto de la franja de Gaza, creando una historia, que aún siendo ficticia sus   personajes se  expresan en términos no tan ficticios. Con humor y a través del absurdo, el texto sabe llevar al espectador a los entretelones del Medio Oriente, induciéndolo a la reflexión.

 El texto de Almendras es extremadamente sutil. De una profundidad tal , que por momentos puede parecer que se raya con lo banal, pero si el espectador se sitúa (o se predispone) a mirar el bosque y no el árbol, considerará con nitidez, que la obra –insisto, humor y absurdo de por medio- echa aguas muy claras y definidas sobre a la conciencia humana, para entender que el conflicto (de la franja de Gaza) o los conflictos esparcidos por el mundo (y el Medio Oriente) no son ni más ni menos  que una burda y muy descarnada expresión del poder y de los intereses,  acarreando siempre el avasallamiento de pueblos y de culturas, en el nombre de “una paz” tan ansiada como tan distanciada, en el transcurso de la realidad de los días que corren.

Hablando de la obra en sí, y más allá de un argumento que va hilvanando secuencias que son contundentes para que podamos (como espectadores) ir descubriendo todas las ironías de un conflicto, la puesta en escena es impecable y acertada. La interpretación de todo el elenco se corresponde sobresalientemente a la temática. Y el espectador verdaderamente disfruta (toma conciencia) de la propuesta. El espectador se integra al tema y se ve enfrentado a una realidad muy lejana, pero al mismo tiempo muy cercana. Y si el espectador, entre risas, va perfilando el mensaje de la obra, también se dará cuenta que a través del absurdo y del  humor, y del juego y el azar, perfectamente uno puede tener una perspectiva crítica “sobre la lucha de poder e intereses que nos atraviesan como humanidad, en el marco del conflicto de la franja de Gaza”. Así de simple.

Eduardo Galeano escribió  sobre el conflicto:”Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos. Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos? El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí”

No por casualidad este texto recorrió y recorre el mundo, despertando conciencias, para entender el conflicto. Pero entenderlo bien, por cierto. Y no creo que Eduardo Galeano haya sido  un improvisado al escribirlo.

Y tampoco creo que –obviamente, salvando las distancias- que el elenco de “Causa Frustrada” lleve adelante un texto de Christian Almendras, improvisadamente. Cada parlamento bajo la forma del absurdo, bajo el humor explícito, hace pensar al espectador. Y mucho. Lo lleva de la mano a la introspección histórica del mundo de hoy, dentro y fuera del conflicto de Gaza.

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Y no en vano, por ejemplo, un texto de la obra, que leído en forma normal, de arriba para abajo, tiene un sentido,  y leído en inverso, de abajo hacia arriba, resulta ser contundente y muy revelador: “Controlar el  mundo Para que los intereses puedan Seguir creando el caos Mediante una alianza secreta. Que la causa sea frustrada Sin importar los medios Utilizando la fuerza y La impunidad de un hombre Con intenciones de destruir Dos bandos enemigos “.

Pero hay otro más adelante: “Fuerza amigos impunes y poderosos, seremos los que cazaremos y los hombres libres, los que terminarán en un calabozo. Lucharemos para que ellos sean maltratados y torturados. No toleraremos jamás ser perdedores de esta contienda. Pero, aunque parezca que somos muy pocos podemos llegar a ser hombres más duros y violentos. ¡Debemos castigar a los Pacifistas del Mundo!”, que también hay que  leerlo de abajo hacia arriba.

La línea argumental de “Causa Frustrada” no se pierde en el escenario. Se ubica en tiempo ideal y apropiado para entender el mensaje. Y muy concienzudamente el autor y los intérpretes logran que  cada uno de los personajes no se aparten del rigor dramático que comprenden los parlamentos, aún tratándose de parlamentos y escenas con sabor y color al teatro del absurdo. El autor, también, no tuvo reparo alguno en incluir en la historia otra de las  tragedias de nuestros días: la sobredosis de muertes de africanos migrantes en aguas del Mediterráneo. Fue un acierto más de los muchos que se observan en la obra ¿Será porque todos esos hechos están relacionados?¿Se vinculan entre sí?

El elenco está integrado por actores profesionales: Lucia Carlevari, Pablo Colacce, Gustavo Pivotto, Lucía Vázquez y Christian Almendras, que además son alumnos de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) del Uruguay. El diseño de vestuario pertenece a Agustina Sonino. El diseño de iluminación es de Alejo Buysse. El diseño de escenografía  es de Agustina Sonino y de Alejo Buysse. El maquillaje y el peinado es de Catherine Aristimuiño. El diseño gráfico es de Agustina Sonino. La fotografía es de Reinaldo Altamirano.

Y los espectadores son (y serán) ustedes, que conviviendo en este planeta, tendrán la oportunidad de contemplar (o si se quiere mínimamente tomar en cuenta, para su microcosmos más íntimo y más sensible), a través del arte teatral, toda la gama de complejidades existentes en torno a un conflicto, con todas sus sutilezas. Porque aún siendo “Causa Frustrada” un texto no político, inexorablemente se torna comprometido y valeroso, como un ojo crítico y coherente sobre la lucha de poder e intereses reinante,  y no solo en el marco del conflicto de Gaza, sino en diferentes partes el mundo de hoy y en los muchos conflictos del mundo de hoy. Un mundo que sigue dominado por la incoherencia criminal de quienes tienen la sartén por el mango, y donde los intereses y las luchas por el poder, son moneda corriente, implacablemente, siempre a costa de  vidas humanas. Vidas humanas de una civilización (hipócrita) que se regodea de ser moderna, humanitaria y coherente.

 

*”Causa Frustrada”: funciones sábados 3, 10,17 y 24 de setiembre de 2016. Sala “La Gringa” de Montevideo. Hora 19:00